Medio independiente para autores en español
Guías, costes reales y comparativas verificadas · España y Latinoamérica

Cómo autopublicar un libro

Control total, y todo el trabajo que eso implica.

En España, en 2026, autopublicar un libro es publicarlo como su propio editor: el autor paga la corrección, la maquetación, la portada y el ISBN, decide el precio y los canales y conserva todos los derechos. Un proyecto profesional cuesta entre 900 y 2.400 € y tarda de tres a seis meses, y la venta posterior también corre de su cuenta.

Por , dirección editorial · Publicado · Actualizado · Ámbito: España

Qué es autopublicar un libro y qué no es

Autopublicar un libro es publicarlo como su propio editor, con el dinero, las decisiones y los derechos del mismo lado. En la autopublicación el autor contrata y paga la corrección, la maquetación, la portada y el ISBN; decide el título, el precio, la fecha y los canales, y no cede ningún derecho. Es sinónimo exacto de autoedición, y en este sitio se usa la primera palabra.

Autopublicar no es publicar solo, ni un atajo. El libro necesita los mismos oficios que contrata una editorial; lo que cambia es que los elige, los paga y responde de ellos el autor. El manuscrito estaba terminado, pero el libro todavía no, y lo que falta es exactamente lo que en una editorial hace otra gente.

Las tres vías de publicar se separan con dos preguntas, quién paga y quién decide:

Quién paga Quién decide Derechos Coste para el autor Plazo hasta la venta
Autopublicación El autor El autor Los conserva 900 – 2.400 € 3 – 6 meses
Coedición El autor Un sello ajeno Cedidos 1.500 – 6.000 € Lo fija el contrato
Editorial tradicional La editorial La editorial Cedidos Nada 1 – 2 años

La fila que conviene mirar dos veces es la del medio, porque en ella el autor pone el dinero y además cede el control. La comparación detallada de las dos vías que paga el autor está en qué diferencia hay entre coedición y autopublicación, y si todavía no has elegido vía, el punto de partida es la guía de cómo publicar un libro.

Lo que cuesta, partida por partida

Autopublicar una novela de extensión media cuesta en España entre 900 y 2.400 €, repartidos en partidas que se contratan por separado. Son horquillas de oficio para unas 250 páginas, no tarifas oficiales: cada una se mueve con el estado del texto, el plazo y el profesional.

Partida Horquilla Se puede saltar
Corrección ortotipográfica 300 – 700 € No
Corrección de estilo 500 – 1.200 € A veces
Maquetación del interior 200 – 600 € No
Diseño de portada 200 – 800 € No
ISBN 45 € por edición Según el canal

Sumando la tabla salen tres escenarios. Sin corrección de estilo y con todo en su tramo bajo, unos 750 €. Un proyecto serio sin lujos, entre 900 y 2.400 €, que es la horquilla que usa este sitio. Con todas las partidas en su tramo alto, unos 3.300 €. Por debajo de 750 € no sale más barato: se está renunciando a alguna partida. El desglose completo, con lo que mueve cada horquilla y en qué orden sale el dinero, está en cuánto cuesta autopublicar un libro.

No todas las partidas pesan igual. La corrección es el gasto que más se nota: la ortotipográfica arregla ortografía, puntuación, rayas de diálogo y comillas, y ningún libro puede saltársela; la de estilo trabaja el ritmo y las repeticiones, y es la que se puede aplazar si el presupuesto no llega. Cómo se elige corrector está en corrección de un libro. La maquetación es lo que hace que el libro parezca un libro, y si hay ebook el EPUB se pide en el mismo encargo por 100 a 250 € más. La portada se encarga con dos entregas, la imagen del ebook y el PDF de imprenta con el lomo calculado, y qué medidas lleva y cómo se encarga está en diseñar la portada.

En qué orden se hace y cuánto se tarda

Un libro autopublicado tarda entre tres y seis meses desde que el manuscrito está terminado hasta que está a la venta, y casi todo ese tiempo es trabajo de corrección y maquetación: los trámites son unos pocos días laborables. El desglose por etapas, frente a los uno o dos años de la vía tradicional, está en cuánto tarda en publicarse un libro.

El orden importa más que el calendario, porque cada paso da por cerrado el anterior, y el error más caro del proceso es maquetar antes de corregir: cualquier cambio en el texto obliga a rehacer la maquetación entera. La secuencia que evita pagar dos veces empieza por la corrección. Después se piden el ISBN y el número de depósito legal, porque los dos van impresos en la página de créditos. Con ellos se maqueta el interior y, en paralelo, se diseña la portada, que cierra el lomo cuando la maquetación da el número final de páginas. Por último se revisan las pruebas, se sube el libro y se entregan los ejemplares del depósito antes de distribuirlo.

Antes de subir el archivo, esta lista se puede copiar tal cual:

  • Corrección terminada: la de estilo, si se contrató, y después la ortotipográfica.
  • ISBN, uno por cada formato que vaya a venderse en librería, y número de depósito legal pedidos antes de cerrar la maquetación.
  • Los dos números impresos en la página de créditos.
  • Interior maquetado sobre el texto ya corregido, nunca al revés.
  • Portada con el lomo calculado sobre el número final de páginas.
  • Portada comprobada en miniatura: el título se lee a 150 píxeles de ancho.
  • Precio de venta al público decidido e impreso en el libro.
  • PDF de imprenta revisado entero, página a página.
  • Ficha de venta escrita: sinopsis, categorías y palabras clave.
  • Ejemplares del depósito legal entregados antes de distribuir.

Autopublicar en España obliga a fijar un precio y, si el libro sale en papel, a constituir el depósito legal; el ISBN, en cambio, queda a elección del autor.

El ISBN identifica cada edición de un libro. Un autor que publica como su propio editor lo pide a la Agencia del ISBN por 45 €, IVA incluido, y lo tiene en cuatro o cinco días, o en un día laborable por 95 €. Papel y ebook son ediciones distintas y llevan números distintos. No es obligatorio desde 2009, pero sin ISBN propio ninguna librería puede pedir el libro: para vender en librerías hace falta.

El depósito legal del libro en papel sí obliga, y obliga al editor, que en una autopublicación es el autor. La Ley 23/2011 exige pedir el número antes de que termine la producción y constituir el depósito antes de distribuir o vender: sin él, la obra no puede distribuirse. Lo gestionan las oficinas que designa cada comunidad autónoma; la Biblioteca Nacional recibe dos ejemplares de cada libro en papel y cada comunidad añade los de sus propios centros. Un ebook que sólo se publica en línea no tiene trámite ni número que pedir, por los motivos que explica hay depósito legal para ebooks.

El precio tampoco es libre. La Ley 10/2007 obliga a quien edita un libro a fijarle un precio de venta al público y a indicarlo en el ejemplar, y considera libro también el electrónico. Quien vende al detalle, sea una librería, una plataforma o el propio autor en una presentación, cobra entre el 95 % y el 100 % de esa cifra, con excepciones que la ley tasa: en el Día del Libro y en las ferias, si lo acuerdan sus organizadores del sector, el descuento puede llegar al 10 %. Fuera de esos casos, el descuento no sirve como reclamo. El IVA del libro es del 4 %, también en digital. Lo que la ley permite está en precio fijo, lo que cuesta saltársela en qué multa hay por vender por debajo del precio fijo, y cómo se calcula el precio, en poner precio a un libro.

Dónde se publica y cuánto deja cada venta

Lo que el autor cobra por cada ejemplar depende sobre todo del formato y del canal. Las plataformas grandes tienen ficha propia en este sitio; las reglas que más pesan en la cuenta son éstas.

En el ebook, Amazon.es paga el 70 % cuando el precio de lista, con el IVA incluido, está entre 2,69 y 12,99 €, y el 35 % fuera de esa horquilla. La regalía se calcula sobre el precio sin el IVA, y en la opción del 70 % se descuentan además unos gastos de envío por megabyte del archivo. Por eso subir un ebook de 12,99 a 13,99 € reduce lo que cobra el autor: el precio salta de tramo.

En papel, la cuenta empieza por la imprenta. La impresión bajo demanda fabrica cada ejemplar cuando alguien lo compra, sin tirada ni almacén. En Amazon.es la tapa blanda paga el 60 % del precio de lista desde 9,99 € y el 50 % por debajo, y de esa cifra se descuenta la impresión, que en tinta negra son 0,75 € por libro más 0,012 € por página, para libros de 110 a 828 páginas. En papel el precio de lista se fija sin impuestos, y Amazon añade el IVA que corresponda al comprador. Las cifras de cada extensión están en la guía de impresión bajo demanda.

La distribución ampliada de KDP paga el 40 % del precio de lista menos la impresión y lleva el libro a distribuidores de Estados Unidos y el Reino Unido, a los que, según la propia plataforma, cualquier librería o biblioteca puede pedirlo. Cómo se llega a las librerías españolas se trata más abajo.

Al publicar quedan dos decisiones. Hay programas que ofrecen ventajas a cambio de la exclusividad del ebook, y conviene tomarlos como lo que son, una cesión temporal de canal. Y si el texto o la portada se han hecho con ayuda de inteligencia artificial, qué pide declarar la plataforma y qué cambia está en puedo publicar un libro escrito con IA. Cuándo se cobra lo vendido, frente a las liquidaciones de un contrato de edición, está en cada cuánto se liquidan las regalías.

Un caso con cifras: una novela de 250 páginas

Una novela de 250 páginas, unos 400.000 caracteres y unas 65.000 palabras, que es el libro de referencia de este sitio, permite ver cuánto hay que vender antes de recuperar lo invertido en autopublicarla. Éste es un presupuesto en el tramo medio y sin corrección de estilo:

Partida Cálculo Importe
Corrección ortotipográfica 400 bloques de 1.000 caracteres a 1,25 € 500 €
Maquetación del interior y EPUB 350 € + 150 € 500 €
Portada, con las dos entregas Encargo cerrado 300 €
ISBN del papel y del ebook 2 × 45 € 90 €
Total 1.390 €

La tapa blanda se pone a la venta en Amazon.es a un precio de lista de 15 €, al que Amazon suma el IVA: un lector en España paga 15,60 €, que es el precio que va impreso en el libro. Imprimir el ejemplar cuesta 0,75 € más 250 páginas a 0,012 €, es decir, 3,75 €. La regalía es el 60 % del precio de lista menos la impresión: 9,00 € menos 3,75 €, 5,25 € por ejemplar.

Recuperar los 1.390 € exige vender 265 ejemplares en Amazon, antes de impuestos. Por distribución ampliada, al 40 %, cada ejemplar deja 2,25 € y harían falta 618. Cuánto se queda el autor en cada formato y cada canal, con el ebook al lado, está en cuánto gana un autor autopublicado.

La cifra que decide si el caso sale bien no está en la tabla. Un primer título sin editorial detrás se mueve en decenas de ejemplares, no en cientos, y el contexto de esa cifra frente a la media española está en cuántos ejemplares vende un libro de media. Entre los 265 que hacen falta y las decenas en las que se mueve un primer título está todo el trabajo de vender, que empieza en la sección siguiente.

Vender por tu cuenta, y lo que hay que declarar

Vender el libro por cuenta propia es el canal que más margen deja al autor y el que menos lectores alcanza. Tiene tres puertas: la venta en mano en presentaciones y ferias, la web propia y las librerías que aceptan ejemplares en depósito, que en España es la vía habitual para quien autopublica. Cómo se trabaja cada una está en cómo vendo mi libro por mi cuenta.

En una librería no se negocia el precio, que fija el editor y la ley obliga a respetar: se negocian el margen del librero, el número de ejemplares y el plazo de devolución. Qué pedir y cómo plantearlo está en cómo entro en una librería. Llegar a muchas librerías a la vez es otro trabajo, el de una distribuidora, que se queda junto con la librería entre el 50 % y el 55 % del precio de venta al público; distribución de libros explica qué hace y cuándo compensa.

Lo fiscal depende de quién vende. Cobrar regalías de una editorial es rendimiento del trabajo; vender el libro uno mismo es una actividad económica, con un alta censal en Hacienda que no depende de cuánto se gane y un alta en la Seguridad Social que la ley ata a que la actividad sea habitual. La distinción completa está en tengo que darme de alta como autónomo.

Quien vende en Amazon debe mirar además la retención. Sobre los pagos de fuente estadounidense, KDP retiene por defecto el 30 %, y ese porcentaje no baja a lo que fije el convenio fiscal hasta que el autor completa el cuestionario fiscal de la plataforma y facilita un número de identificación fiscal.

Los derechos se quedan contigo

Quien autopublica no cede ningún derecho, y es la ventaja que más pesa a largo plazo y la que menos se valora al empezar. Puede retirar el libro de la venta, cambiarlo de plataforma, reeditarlo con otra portada o traducirlo, aunque una traducción es un presupuesto que iguala o supera el de publicar el libro, como muestra cuánto cuesta traducir un libro. Y puede ofrecérselo a una editorial más adelante.

Conviene compararlo con lo que ocurre al firmar. En una cesión de derechos de autor, la Ley de Propiedad Intelectual dispone que, si el contrato no menciona el tiempo, la transmisión queda limitada a cinco años; si lo menciona, manda el contrato. Mientras dura una cesión en exclusiva, el libro no puede salir en otro sello, y por eso cambiar de editorial sólo es posible cuando los derechos han vuelto al autor.

La autopublicación es también el camino de vuelta de libros que ya tuvieron editorial. Un autor puede recuperar los derechos de su libro cuando el contrato se extingue o cuando lo resuelve por las causas que enumera la ley, y sólo entonces republicar un libro descatalogado: que la editorial lo retire de su catálogo no devuelve nada, y lo que vuelve es el texto, no la edición.

Después de publicar

Publicar es el final del proceso editorial y el principio del comercial, y el comercial dura años. Un proyecto que se da por terminado el día del lanzamiento se detiene justo cuando debería empezar.

Las erratas que aparecen después de publicar se corrigen de dos maneras, según su alcance. Quien autopublica sube el archivo corregido desde el panel de su plataforma, pero cuando los cambios son considerables ya no se trata de una corrección sino de una edición nueva, con su ISBN y su depósito legal propios. Dónde está la frontera y cuánto tarda en verse el cambio está en cómo actualizo un libro ya publicado.

Lo que mueve ejemplares para un autor sin estructura detrás es poco vistoso: una ficha de producto trabajada, reseñas tempranas de lectores reales, presencia sostenida donde ya está el público del libro, y constancia. Una campaña de fin de semana no sostiene ventas. Cada pieza está desarrollada en cómo promocionar un libro.

Gastar todo el presupuesto en producción deja el lanzamiento sin margen, y el caso de arriba explica por qué eso pesa tanto: los primeros cientos de ejemplares sólo devuelven lo invertido, y ninguno se vende sin trabajo detrás. Reservar una parte del dinero y del tiempo para después de publicar no es un lujo del presupuesto; es la partida que decide si las demás se recuperan.

Fuera de España

Autopublicar funciona igual en todos los países de habla hispana en lo que toca al oficio —corregir, maquetar, diseñar la portada— y cambia en los trámites. Lo explicado arriba sobre ISBN, depósito legal y precio fijo es la ley española, y al cruzar la frontera cambian tres cosas.

Cambia si el ISBN es obligatorio. En España no lo es desde 2009, mientras que en Argentina, Chile y Colombia la ley exige que lo lleve el libro editado o impreso en el país. Cambia también quién lo asigna: en México, el Instituto Nacional del Derecho de Autor; en Argentina, Chile y Colombia, la cámara del libro de cada país, y en Perú, la Biblioteca Nacional, que da además el número de depósito legal.

Cambia si el precio es libre. México convierte el precio que fija el editor en un precio único que el comercio debe aplicar durante treinta y seis meses desde la impresión, y Argentina obliga al editor a fijar un precio uniforme de venta al público. Y en todos ellos hay que entregar ejemplares a instituciones públicas, con cantidades y plazos distintos de los españoles.

Cada país tiene su ficha, con las cifras y las fuentes de cada trámite, en publicar un libro según tu país.

Cuándo sí es la vía

La autopublicación es la mejor opción cuando el autor tiene un público identificado y una forma de llegar a él: un oficio, una comunidad, una temática de nicho con lectores localizables. Ahí la distribución masiva aporta poco y el margen por ejemplar lo aporta todo, y los doscientos o trescientos ejemplares que devuelven la inversión tienen a quién venderse.

Es la vía cuando el control importa. Título, portada, precio y fecha se deciden en casa, y la ficha y la portada de una tienda digital se pueden cambiar la semana siguiente si no funcionan.

Cuando el calendario aprieta. Un libro puede estar a la venta en unos meses frente a los uno o dos años de la vía tradicional, y hay temas que no aguantan tanto.

Cuando la vía tradicional ya se ha intentado sin respuesta. Las editoriales que publican sus normas de envío avisan de que sólo contestan si el manuscrito encaja en su línea, y en esas casas el silencio es la respuesta prevista para un rechazo: por qué las editoriales no me responden explica cómo leerlo. Autopublicar después no es un premio de consolación si el libro tiene lectores.

Y cuando el proyecto es a largo plazo. Quien publica varios títulos y conserva sus derechos construye un catálogo propio que sigue vendiendo, en vez de una serie de cesiones repartidas en contratos ajenos.

Cuándo no es la vía

La autopublicación es mala idea cuando el autor no quiere gestionar nada. Autopublicar es asumir el papel de editor con todo lo que conlleva: elegir y pagar a un corrector, a un maquetador y a un diseñador, pedir el ISBN y el depósito legal, fijar el precio que irá impreso en el libro, escribir la ficha de venta y declarar lo que se cobre. Si esa parte no interesa, el dinero rinde más contratando un servicio con las condiciones por escrito o buscando una editorial que asuma el riesgo.

Tampoco lo es cuando el libro no tiene todavía a quién venderse. Sin un público al que llegar, los cientos de ejemplares que recuperan la inversión no aparecen, y el gasto termina en un libro bien hecho que casi nadie compra. En ese caso rinde más trabajar primero ese público que pagar la imprenta.

Y no lo es cuando el objetivo es el catálogo de un sello concreto, el prestigio de un premio o las mesas de novedades de las grandes librerías. Eso lo da la editorial tradicional, y si para llegar a ella hace falta agente, y por qué no siempre, está en necesito un agente literario. Pagar por ese prestigio, en cambio, es la puerta de entrada a una coedición mal entendida.

Preguntas frecuentes

¿Se puede autopublicar sin gastar nada?
Subir un archivo a una plataforma es gratis. Lo que cuesta dinero es que el libro esté corregido, maquetado y con una portada que no delate el presupuesto. Sin eso, publicar es fácil y vender es improbable.
¿Autopublicar cierra la puerta a una editorial?
No siempre, pero hay editoriales que consideran que un título ya publicado ha agotado su novedad. Si el plan es buscar editorial, conviene hacerlo antes de publicar por cuenta propia.
¿Puedo autopublicar con seudónimo?
Sí, y es un derecho que reconoce la Ley de Propiedad Intelectual. El seudónimo va en la portada y en el catálogo, pero no cubre la factura, el contrato ni el depósito legal, que siguen a nombre de la persona. Los detalles están en puedo publicar con seudónimo.
¿Hay que registrar el libro antes de publicarlo?
No. La propiedad intelectual es del autor por el hecho de crear la obra, así que inscribirla en el Registro de la Propiedad Intelectual es voluntario y no es requisito para publicar ni para vender. Cuándo compensa hacerlo está en tengo que registrar mi libro.
¿Puedo publicar el mismo libro en varias plataformas?
Sí, y es lo normal: publicar en Amazon no impide hacerlo en Apple Books, en Google Play o en las tiendas a las que reparte un agregador. La exclusividad no viene con la plataforma, sino con un compromiso que se firma. Cuándo compensa firmarlo está en puedo publicar el mismo libro en varias plataformas.

Fuentes

  1. Agencia del ISBN — tarifas vigentes
  2. Agencia del ISBN — información para autores-editores
  3. Real Decreto 2063/2008, de 12 de diciembre, sobre el ISBN
  4. Ley 23/2011, de 29 de julio, de depósito legal
  5. Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas
  6. Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido
  7. Texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (RDL 1/1996)
  8. KDP — requisitos de los precios de lista
  9. KDP — regalías de eBooks
  10. KDP — regalías de libros de tapa blanda
  11. KDP — página de precios de libros impresos
  12. KDP — gastos de impresión
  13. KDP — distribución ampliada
  14. KDP — información fiscal
  15. KDP — cómo afectan los impuestos de la UE al precio de lista de los eBooks