Las tres vías, y cómo se distinguen
Publicar un libro empieza por una decisión que no es un paso del proceso: quién paga la edición. De esa respuesta sale quién decide cada paso posterior, qué derechos conserva el autor y cuánto tarda el libro en llegar a la venta, y hay tres respuestas posibles.
| Quién paga | Quién decide | Derechos | Lo que pone el autor | Hasta la venta | |
|---|---|---|---|---|---|
| Autopublicación | El autor | El autor | Del autor | 900 – 2.400 € | 3 – 6 meses |
| Editorial tradicional | La editorial | La editorial | Cedidos por contrato | 0 € | 1 – 2 años |
| Coedición | El autor, en todo o en parte | El sello | Cedidos por contrato | 1.500 – 6.000 € | Lo fija el contrato |
La edición tradicional es la única en la que el autor no pone dinero, y no por costumbre: la Ley de Propiedad Intelectual define el contrato de edición como una cesión en la que el editor reproduce y distribuye la obra por su cuenta y riesgo (art. 58). A cambio, el sello elige qué publica, y la puerta es estrecha. La autopublicación es la otra punta: todo lo decide y lo paga el autor, que se queda también todo el margen. La coedición es la fila que conviene mirar dos veces, porque es la única en la que el autor paga y además cede derechos y decisiones; puede compensar, y su guía explica cuándo.
Las tres comparten los mismos pasos. Lo que cambia es quién los hace y quién los paga, y por eso lo que sigue vale para cualquiera de ellas.
Del manuscrito al libro terminado
El orden de los pasos importa tanto como los pasos, porque casi todos los errores caros de publicar un libro son errores de orden: un cambio de texto después de maquetar obliga a rehacer las páginas, y un número que falta en la página de créditos obliga a volver a la maquetación. Este es el orden que evita volver atrás.
- Terminar el manuscrito. Completo y revisado por su autor, con una última lectura hecha con distancia.
- Corregir. Corregir un libro son tres trabajos: la corrección de estilo y la ortotipográfica van sobre el texto, antes de maquetar, y la de pruebas va después, sobre el libro compuesto. Si el presupuesto sólo da para una, es la ortotipográfica.
- Pedir el ISBN y el número de depósito legal. Los dos se imprimen en la página de créditos, y la ley exige que el número de depósito legal figure en la misma hoja que el ISBN (art. 14.5 de la Ley 23/2011), así que conviene tenerlos antes de cerrarla. El ISBN identifica cada edición; el depósito legal obliga al editor de toda obra en formato tangible (art. 7), que pide el número antes de que termine la impresión (art. 14.1).
- Maquetar. La maquetación convierte el texto corregido en páginas: formato, tipografía, márgenes. Del número de páginas final sale el grosor del lomo.
- Diseñar la portada. La portada tiene que funcionar en dos tamaños, la miniatura de una tienda y el ejemplar en la mano, y la cubierta impresa se cierra cuando se conoce el lomo.
- Revisar pruebas. La última corrección, sobre el libro tal como va a salir.
- Elegir cómo se fabrica. En papel, imprimir bajo demanda o pagar una tirada; en digital, publicar un ebook, con su propio archivo y su propia regalía.
Con editorial tradicional, del paso 2 al 7 los hace el sello; en coedición los hace el sello y los paga el autor; autopublicando, el autor los contrata y los paga. Los pasos con más detalle, y quién hace cada uno según la vía, están en la guía.
Del libro terminado a la venta
Con el libro listo quedan tres decisiones comerciales, y las tres fijan cuánto deja cada ejemplar vendido.
El precio. En España quien edita un libro está obligado a fijar su precio de venta al público y a indicarlo en el propio libro, y quien lo vende al detalle sólo puede cobrar entre el 95 % y el 100 % de ese precio (art. 9 de la Ley 10/2007). Quien autopublica es el editor, así que la cifra es suya, y se calcula hacia atrás: del precio se descuentan el IVA, el descuento del canal y lo que cuesta fabricar cada ejemplar, y lo que queda es el margen. Poner precio a un libro hace la cuenta entera.
El canal. Una tienda digital o un servicio de impresión bajo demanda vende sin intermediarios y paga un porcentaje de cada venta; una librería física exige una distribuidora, y entre las dos se llevan del 50 % al 55 % del precio. Cómo llega un libro a las librerías y qué alternativas hay está en distribuir un libro, y qué cobra cada tienda y cada servicio, en plataformas.
El lanzamiento. Publicar es el final del trabajo editorial y el principio del comercial, que dura años. Para un autor sin estructura detrás, lo que mueve ejemplares es una ficha de producto trabajada, reseñas tempranas de lectores reales, presencia sostenida donde está su público y, si hay presupuesto, publicidad calculada contra el margen de cada venta. El descuento no sirve de reclamo, porque la ley de precio fijo lo limita. El calendario está en promocionar un libro.
Lo que cuesta cada camino
Autopublicar una novela de extensión media cuesta entre 900 y 2.400 € en el caso habitual, contratando cada oficio por separado. Estas son las partidas para la novela de referencia de este sitio, de 250 páginas y unos 400.000 caracteres:
| Partida | Horquilla | El desglose |
|---|---|---|
| Corrección ortotipográfica | 300 – 700 € | Cuánto cuesta corregir un libro |
| Corrección de estilo | 500 – 1.200 € | Se decide por el estado del original |
| Maquetación del interior | 200 – 600 € | Cuánto cuesta maquetar un libro |
| Portada | 200 – 800 € | Cuánto cuesta una portada |
| ISBN | 45 € por edición, IVA incluido | Cuánto cuesta el ISBN |
El presupuesto completo, con lo que mueve cada partida dentro de su horquilla, está en cuánto cuesta autopublicar un libro: de 900 a 2.400 € el caso habitual, unos 750 € renunciando a la corrección de estilo y hasta 3.300 € con todas las partidas en su tramo alto. La impresión va aparte y se paga por ejemplar: una novela de 300 páginas en blanco y negro sale por 4,35 € bajo demanda, sin desembolso previo, y por 1,50 a 2,20 € en una tirada de mil que se paga entera por adelantado, según cuánto cuesta imprimir un libro.
Con editorial tradicional el autor no paga ninguna de esas partidas. Una coedición pide entre 1.500 y 6.000 € por un trabajo que contratado por separado cuesta 900 – 2.400 €, y las dos cuentas, una al lado de la otra, están en cuánto cuesta publicar con una editorial. Todos los costes, partida a partida, en la sección de costes.
Cuánto deja cada venta
Lo que un autor cobra por ejemplar depende más de la vía que del precio. Con contrato de edición la regalía habitual en papel va del 8 % al 12 %, y un 10 % sobre el precio sin IVA de una novela de 18 € son 1,73 € por ejemplar, sin haber puesto un euro. Autopublicando se cobra bastante más por venta, pero antes hay que haber pagado la edición.
| Vía y formato | Precio | Al autor por ejemplar | Puesto antes de vender |
|---|---|---|---|
| Editorial tradicional, papel, 10 % sobre el precio sin IVA | 18 € | 1,73 € | 0 € |
| Autopublicación, tapa blanda bajo demanda en Amazon.es | 14,99 € | 4,64 € | 900 – 2.400 € |
| Autopublicación, ebook en Amazon.es | 12,99 € | 8,66 € | 900 – 2.400 € |
De ahí sale la cuenta que decide la vía para muchos autores. Autopublicando, la inversión se recupera entre los 194 y los 518 ejemplares en tapa blanda, o entre los 104 y los 278 en ebook, y hasta ese punto el autor va por detrás; con editorial cobra desde el primer ejemplar, pero bastante menos por cada uno. Cuando paga una editorial española, retiene el 15 % a cuenta del IRPF, o el 7 % en los casos que prevé el reglamento (art. 101.2 del Reglamento del IRPF). El cuadro completo, con las demás vías y formatos, está en cuánto gana un escritor por un libro.
Cuánto se tarda
Autopublicando, un libro tarda entre tres y seis meses desde que el manuscrito está terminado hasta estar a la venta, y la mayor parte de ese tiempo es trabajo de oficio, no espera: la corrección de una novela son semanas y la maquetación otras tantas. Los trámites son lo corto, porque el ISBN se resuelve en días laborables y las tiendas digitales revisan un libro nuevo en días. Lo que más retrasa un proyecto no es un trámite sino encadenar mal los oficios: esperar a la portada para maquetar, o descubrir en pruebas un error que obliga a volver a la corrección.
Con editorial tradicional la cuenta va de uno a dos años: de tres a nueve meses hasta la respuesta al envío y de nueve a dieciocho más desde la firma del contrato. La ley pone un límite a la segunda espera: el contrato de edición tiene que fijar un plazo para poner el libro en circulación, y ese plazo no puede pasar de dos años desde que el autor entrega la obra (art. 60.6.º de la Ley de Propiedad Intelectual). En coedición, el plazo lo fija el contrato.
El desglose etapa por etapa está en cuánto tarda en publicarse un libro. Y una advertencia que ahorra años: si el plan incluye buscar editorial, conviene hacerlo antes de autopublicar, porque muchos sellos consideran que un título ya publicado ha perdido su novedad.
Los trámites que no se pueden saltar
Publicar un libro en España tiene pocas obligaciones legales, y conviene separarlas de lo que sólo es costumbre o conveniencia.
- Los derechos no se tramitan. La propiedad intelectual de una obra corresponde al autor por el solo hecho de crearla (art. 1 de la Ley de Propiedad Intelectual). No hace falta registrar nada para tenerla; qué derechos son, cuáles se pueden ceder y cuánto duran está en derechos de autor de un libro.
- El depósito legal sí obliga. Al editor de toda obra publicada en formato tangible, que si autopublicas eres tú (art. 7 de la Ley 23/2011). El número se pide antes de que termine la impresión y va impreso en el libro (art. 14).
- El precio fijo también. Quien edita tiene que fijar el precio de venta al público e indicarlo en el libro (art. 9 de la Ley 10/2007).
- El ISBN es la llave del comercio, no una obligación. El Real Decreto 2063/2008 derogó el decreto de 1972 que obligaba a consignarlo en todos los libros, y le da valor identificativo «a los solos efectos de difusión y comercialización» (art. 5). Cuesta 45 € por edición para un autor/editor, y sin él una librería no puede pedir el libro por los cauces habituales.
- Si hay contrato, por escrito. Un contrato de edición tiene que formalizarse por escrito y expresar la tirada y la remuneración del autor; sin ellas es nulo (arts. 60 y 61.1 de la Ley de Propiedad Intelectual). Cláusula a cláusula, en el contrato de edición.
Qué sale mal
Los problemas al publicar un libro se repiten tanto que caben en una lista, y casi ninguno es de talento: son de orden, de dinero o de papel.
- Maquetar antes de corregir. Cualquier cambio posterior en el texto obliga a rehacer las páginas. Es el error más caro y el más común.
- Cerrar la página de créditos sin ISBN ni número de depósito legal. Los dos van impresos y en la misma hoja, y descubrir en pruebas que faltan obliga a volver a la maquetación.
- Autopublicar antes de buscar editorial, si el plan incluía las dos cosas.
- Fijar el precio sin hacer la cuenta. Un precio que no cubre el descuento del canal y el coste de cada ejemplar vende a pérdida en librería, y en digital puede quedar fuera de la horquilla que da la regalía alta.
- Firmar sin leer la cesión. Lo que el contrato no nombra no se cede, y lo que nombra —modalidades, territorio, años— puede quedar bloqueado mucho tiempo.
- Tomar una coedición por edición tradicional. Si la respuesta a un envío trae un presupuesto, que una editorial pida dinero significa que la propuesta es de otra vía.
- Gastarlo todo en producción. Llegar al lanzamiento sin presupuesto ni energía deja un libro bien hecho que nadie sabe que existe.
Fuera de España
Todo lo anterior es la ley española. En los demás países de habla hispana el oficio es el mismo —corregir, maquetar, diseñar la portada— y cambian los trámites y algunas reglas del contrato. En Argentina, Chile y Colombia la ley exige que el libro editado en el país lleve ISBN, y lo asigna la cámara del libro de cada país; en México lo asigna el Instituto Nacional del Derecho de Autor, y el precio que fija el editor se convierte en un precio único que el comercio tiene que respetar; en Perú, la Biblioteca Nacional da a la vez el ISBN y el número de depósito legal. En el contrato, la ley mexicana no pone límite al plazo de cesión de una obra literaria, y en lo fiscal Colombia deja exentos del impuesto sobre la renta los derechos de autor de libros de carácter científico o cultural editados e impresos en el país.
Lo que no cambia de un país a otro es la decisión de fondo —quién paga y quién decide— ni el orden de los pasos. Lo que hay que comprobar en cada caso es qué número se pide, a quién y qué ejemplares se entregan, y cada país tiene su ficha, con las cifras y las fuentes, en publicar un libro según tu país.
Los términos del oficio están explicados en el glosario, las dudas sueltas en preguntas, y quién hace esta publicación y con qué criterios, en quiénes somos y en la política editorial.