Qué es publicar un ebook y qué no es
Publicar un ebook es poner a la venta la edición digital de un libro en una o varias tiendas, cada una con su ficha, su precio y su archivo descargable. Todo lo editorial que hay antes —escribir, corregir, componer el texto, encargar la portada— es idéntico a lo que llevaría el mismo libro en papel. Lo que cambia empieza en el archivo y termina en el reparto del dinero.
No es lo mismo que maquetar el libro, que es el trabajo de convertir el manuscrito en un archivo compuesto y está explicado en la guía de maquetación de un libro. Publicar es el paso siguiente: subir ese archivo, rellenar la ficha y aceptar unas condiciones de venta. Confundirlos hace que alguien llegue a la plataforma con un documento de Word sin preparar y descubra el problema con el libro ya anunciado.
Y no es la versión barata del libro. La edición digital tiene su propia corrección, su propia composición y su propia portada, y compite en la misma estantería que la de cualquier editorial. Lo único que se ahorra frente al papel es la fabricación: no hay imprenta, no hay tirada, no hay almacén y no hay devoluciones. Eso quita riesgo económico, no trabajo.
La consecuencia práctica es que el digital se equivoca barato: un error en un libro impreso se arregla reimprimiendo, y en un ebook, subiendo otra vez el archivo. Tampoco es publicar un PDF, que tiene la página fijada; un ebook de verdad es de texto ajustable, y el lector cambia el tamaño de letra sin perder la línea.
El archivo de un ebook es un EPUB, y el manuscrito no lo es
El formato en el que se distribuye un libro digital es
EPUB, un estándar
publicado por el W3C —Recomendación desde mayo de 2023, en su edición de enero de 2026— que empaqueta contenido
web —HTML, hojas de estilo CSS, imágenes— dentro de un único archivo comprimido
con extensión .epub. Es el formato con el que trabajan las tiendas digitales,
y el que conviene tener en propiedad aunque se publique en una sola; la
definición corta está en EPUB, y lo que lleva dentro, en
qué hay dentro de un archivo EPUB.
El estándar contempla dos comportamientos y elegir mal cuesta caro. El reflowable o de texto ajustable es el comportamiento por defecto y el que corresponde a cualquier libro de texto seguido: no hay páginas, el texto se recompone y el índice es una tabla navegable generada desde los estilos de título. El diseño fijo conserva la posición de cada elemento y sirve para lo que sin ella deja de entenderse: cómic, libro ilustrado, libro de texto con cuadros. Una novela en diseño fijo es un error; un libro de fotografía en reflowable, también.
Las tiendas aceptan más de un formato de entrada. KDP admite manuscritos en Word (DOC y DOCX), EPUB, HTML, texto plano, RTF, PDF con limitaciones de idioma y su propio formato KPF, generado con la herramienta gratuita Kindle Create, que es la que la plataforma recomienda. El MOBI está retirado: KDP dejó de aceptarlo para los libros de texto ajustable el 1 de agosto de 2021 y para los de diseño fijo el 18 de marzo de 2025. Que admitan un DOCX no significa que convenga subirlo: qué hay que arreglar antes está en cómo convertir un Word en EPUB, y la comparación tienda a tienda, en en qué formato se publica un ebook.
Lo que hay que pedirle a quien maquete es, por tanto, un entregable concreto y no «el ebook», lo genere con el programa que sea de los que repasa qué programa se usa para maquetar libros. Un EPUB válido, con los capítulos marcados como estilos de título, sin encabezados ni pies, con las sangrías definidas en el estilo, la tabla de contenidos generada y la portada incrustada como primera imagen. Si el libro sale también en papel, se piden las dos entregas a la vez. El formato de página, que en un EPUB ajustable no existe, se decide sólo para el papel, y cuál conviene está en qué tamaño tiene que tener mi libro.
Tienda a tienda, agregador o exclusiva: las tres formas de llegar al lector
Un ebook llega al lector por una de tres vías, y la elección decide el reparto, el trabajo de cada cambio posterior y lo que se puede hacer fuera de esa tienda. La única que no se deshace sobre la marcha es la exclusiva, que ata el libro noventa días.
| Vía | Qué se gana | Qué cuesta |
|---|---|---|
| Tienda a tienda | El reparto más alto y el control de cada ficha | Una ficha por tienda, y actualizarlas todas a mano |
| Agregador | Una sola ficha repartida por decenas de tiendas y catálogos de bibliotecas | Un porcentaje o una cuota, y un intermediario más entre tú y el dato de ventas |
| Exclusiva en una tienda | Acceso a los programas de esa tienda y a su suscripción | No poder vender el libro en ninguna otra parte |
Publicar tienda a tienda significa abrir cuenta en cada plataforma y subir el mismo EPUB en todas. Es lo que deja el reparto más alto: en Amazon el 70 % dentro de la horquilla de precio, y en Google Play Libros el 70 % en la mayoría de sus países —con matices que se ven en «Fuera de España»—. El precio de esa vía es administrativo y se paga cada vez que hay que cambiar algo: una errata corregida son tantas subidas como tiendas, no una.
Usar un agregador —un distribuidor digital— es subir una sola ficha que se reparte por decenas de tiendas y por los catálogos de bibliotecas, a cambio de un porcentaje sobre lo cobrado o de una cuota. Con un solo título rara vez compensa; a partir de tres o cuatro ahorra un trabajo real, y es además la forma práctica de llegar a tiendas pequeñas que uno no abriría por su cuenta. La misma lógica, aplicada al papel, está en la guía de distribución de libros.
Ir en exclusiva es la tercera vía y tiene su propia sección más abajo, pero la decisión conviene tomarla antes de publicar y no después: sacar un libro de todas las tiendas para inscribirlo en un programa de exclusividad significa perder las reseñas y el histórico acumulado en cada una.
La regalía del ebook tiene escalones, y salirse de uno cuesta la mitad
En Amazon el autor cobra el 70 % del precio sin IVA si el precio de lista cae dentro de una horquilla, y el 35 % si queda fuera. En Amazon.es la horquilla va de 2,69 € a 12,99 €, IVA incluido —el máximo se amplió desde 9,99 € en julio de 2026—, y es la misma cifra que se usa en la guía de poner precio a un libro, donde está el reparto completo del papel y del digital; y qué cifra ponerle a una novela, en qué precio le pongo a mi novela. Las dos opciones no restan lo mismo antes de aplicar el porcentaje, y esa diferencia está en qué regalías se cobran en KDP.
Dentro de la opción del 70 % se descuenta además un coste de entrega proporcional al tamaño del archivo, que en Amazon.es es de 0,12 € por megabyte, redondeando al alza hasta el siguiente kilobyte. Para una novela de texto corrido eso son céntimos; para un libro con cien fotografías puede llevarse un euro por venta. Es la única partida del ebook que premia un archivo ligero, y la razón por la que conviene comprimir las imágenes antes de generar el EPUB, no después.
Hay dos condiciones que sorprenden a quien publica las dos ediciones. Para cobrar el 70 %, el precio de lista del ebook tiene que ser al menos un 20 % inferior al del papel en Amazon: con una tapa blanda a 14,99 €, el ebook no puede pasar de 11,99 €; el detalle está en por qué mi ebook tiene que costar menos. Y Amazon puede rebajar el ebook para igualarlo con el precio al que se vende en otra tienda o en papel, y entonces el 70 % se calcula sobre ese precio más bajo.
El escalón entre el 70 % y el 35 % es el más caro de todo el sistema, y cuánto cuesta en ventas está en el caso con cifras de más abajo.
KDP Select paga alcance con exclusividad, en periodos de noventa días
KDP Select es el programa de Amazon que incluye un ebook en Kindle Unlimited a cambio de venderlo únicamente en la tienda Kindle mientras dure la inscripción. El periodo es de 90 días, es gratuito, se renueva automáticamente salvo que se cancele antes de la fecha, y sólo afecta a la edición digital: el papel, el audio y el vídeo se pueden seguir distribuyendo donde se quiera. El audiolibro tiene su propio circuito, explicado en cómo publico un audiolibro, y su propio presupuesto, en cuánto cuesta hacer un audiolibro.
Lo que se recibe a cambio son tres cosas concretas. La primera es Kindle Unlimited, la suscripción de lectura ilimitada de Amazon, donde el autor cobra por páginas leídas en lugar de por ejemplar vendido. Las otras dos son herramientas de promoción reservadas al programa: los días de descarga gratuita y las Kindle Countdown Deals, que sólo existen en Amazon.com y Amazon.co.uk; la letra pequeña está en la guía de promocionar un libro.
Lo que se entrega es más de lo que parece leyendo el folleto. KDP exige que el ebook sea exclusivo de la Tienda Kindle durante el periodo de inscripción, y mientras dure no puede estar a la venta en ningún otro sitio en digital, tampoco desde tu propia web. Retirarlo no libera de la condición: si se anula la publicación, el periodo se detiene y se reanuda al volver a publicar, y el ebook tiene que seguir siendo exclusivo hasta que acaben los noventa días en curso. Para un autor cuya venta directa ya funciona, eso puede pesar más que la suscripción.
La renovación automática es la parte que produce disgustos: un libro inscrito sigue inscrito si nadie desmarca la casilla. Se evita anotando la fecha de fin en el calendario el mismo día de la inscripción.
Como criterio, el programa compensa a quien empieza sin audiencia propia y en un género muy leído en suscripción, y compensa poco a quien ya vende fuera de Amazon o tiene lista de correo. No es una decisión permanente —dura noventa días— pero sí es una decisión que conviene tomar mirando dónde está el lector, no mirando el porcentaje.
El ISBN, el depósito legal y el DRM en un libro sólo digital
Un ebook arrastra menos papeleo que un libro impreso, y las tres preguntas que se repiten tienen respuestas distintas entre sí: una es opcional, otra obligatoria y la tercera es una elección técnica que casi nadie explica.
El ISBN es opcional para un ebook en KDP, así que no hace falta para venderlo sólo en Amazon. Un ISBN propio es el que permite usar el mismo número y el mismo sello en todas las tiendas. Cada formato lleva el suyo, así que papel y digital son dos números y 90 € a la tarifa de la Agencia del ISBN para quien actúa como su propio editor.
El depósito legal no es opcional, y aquí la respuesta honesta es que el procedimiento del digital no es el del papel. La ley cubre también las publicaciones electrónicas, pero a las que se difunden en línea no se les asigna número de depósito legal y su editor queda exonerado de gestionarlo: lo hacen por su cuenta los centros de conservación. Si el libro sale sólo en digital, eso significa que no tienes ningún trámite pendiente, y está explicado en ¿hay depósito legal para ebooks?.
El DRM es la tercera y la que menos se entiende. Es una tecnología opcional que limita cómo accede el lector al archivo comprado, no afecta a la regalía y en KDP se puede activar o desactivar en cualquier momento desde la ficha del libro, con veinticuatro a setenta y dos horas de retardo hasta que el cambio se ve. Desde el 20 de enero de 2026, en los libros publicados sin DRM el comprador verificado puede descargarse el EPUB o el PDF; si el DRM se vuelve a activar, esas descargas dejan de ofrecerse, aunque quien ya bajó el archivo lo conserva.
Quien publica sin DRM apuesta a que la comodidad del lector legítimo vale más que la copia que igualmente se haría; quien lo activa acepta atar el archivo al ecosistema de la tienda. Los dos son argumentos defendibles, y conviene decidir con ellos delante en lugar de dejar la casilla como venga; la decisión, con su caso límite —los títulos anteriores a diciembre de 2025 necesitan una confirmación expresa—, está en ¿debo poner DRM a mi ebook?.
Lo práctico: el orden de las cosas y qué pedirle a quien maqueta
El orden de trabajo de un ebook coincide con el del papel hasta la maquetación y a partir de ahí se acorta, porque desaparecen la imprenta y el calendario de fabricación. Éste es el esqueleto, y cada paso se cierra antes de abrir el siguiente:
| Orden | Qué se hace | Qué lo bloquea |
|---|---|---|
| 1 | Texto terminado y corregido | Nada posterior arregla una errata |
| 2 | EPUB generado y probado en dos dispositivos distintos | Un archivo que se ve mal se detecta leyendo, no mirando |
| 3 | Portada en RGB, legible en miniatura | Es lo único que se ve en la parrilla de resultados |
| 4 | Decisión de canal: exclusiva o varias tiendas | Cambiar después cuesta reseñas e histórico |
| 5 | Precio dentro de la horquilla del 70 % | Fuera de ella la regalía se reduce a la mitad |
| 6 | Ficha: descripción, siete palabras clave, tres categorías | Es la página por la que pasa todo el tráfico |
Lo que ese orden no da es la fecha: los plazos de revisión de cada tienda y el papeleo que hay que resolver para cobrar están en cómo publico un ebook.
El paso dos se salta con facilidad porque parece un trámite y no lo es. Un EPUB hay que abrirlo en un lector de tinta electrónica y en el móvil, y leer tres capítulos: el primero, uno del medio y el último. Ahí aparecen las cosas que no se ven en el ordenador —una imagen que se sale, un capítulo que no salta de página, un índice que enlaza al sitio equivocado—.
Y este es el correo para encargar la conversión, redactado para copiar tal cual:
Hola [nombre]:
Tengo terminado y corregido un original de [número] palabras, en Word, con [número] capítulos y [ninguna / número] imágenes. Quiero publicarlo como ebook.
¿Me presupuestas un EPUB de texto ajustable con los capítulos marcados como estilos de título, tabla de contenidos navegable, sin encabezados ni pies, con las sangrías definidas en el estilo y la portada incrustada? Incluye, por favor, una revisión después de que yo lo pruebe en un lector y en el móvil.
Si más adelante saco el libro en papel, ¿qué costaría añadir esa entrega ahora en lugar de encargarla por separado?
Gracias, [tu nombre]
Un caso con cifras
Una novela de texto corrido, con un archivo de un megabyte, a la venta en Amazon.es. KDP calcula la regalía restando al precio de lista el IVA incluido en él —el 4 % en España— y, en la opción del 70 %, los gastos de entrega de 0,12 € por megabyte. Así cambia lo que deja cada venta según el precio:
| Precio de lista, IVA incluido | IVA | Opción | Queda por venta | Ventas para recuperar 900 € |
|---|---|---|---|---|
| 2,99 € | 0,12 € | 70 % | 1,93 € | 467 |
| 9,99 € | 0,38 € | 70 % | 6,64 € | 136 |
| 12,99 € | 0,50 € | 70 % | 8,66 € | 104 |
| 13,99 € | 0,54 € | 35 % | 4,71 € | 192 |
Tres lecturas. Salir de la horquilla por arriba cuesta casi la mitad: por un euro más de precio hay que vender 88 ejemplares más para recuperar lo mismo. El precio bajo no se compensa con volumen sin un público que ya exista: a 2,99 € hace falta cuatro veces y media más ventas que a 12,99 €. Y el peso del archivo cuenta: el mismo libro con diez megabytes de fotografías paga 1,20 € de entrega en lugar de 0,12 €, y a 12,99 € deja 7,90 € en vez de 8,66 €. Los 900 € son el extremo bajo de lo que cuesta dejar lista una novela de extensión media, con corrección, maquetación, portada e ISBN; qué partidas lo forman está en cuánto cuesta autopublicar un libro.
Fuera de España
La regalía del 70 % de KDP no es universal: se aplica a los ebooks vendidos a residentes de los que Amazon llama territorios del 70 %, y en las ventas a residentes de otros territorios la regalía es del 35 % del precio sin IVA. Para un libro en español con lectores repartidos por varios países, eso significa que el mismo precio no deja lo mismo en todas partes.
Cada tienda tiene además su horquilla y su tarifa de entrega. En Amazon.com.mx la opción del 70 % pide un precio de lista de entre 34,99 y 199,99 pesos, y la entrega cuesta 1 peso por megabyte; en Amazon.es, la horquilla de 2,69 a 12,99 € y los 0,12 € por megabyte de arriba. Google Play Libros reparte el 70 % en la mayoría de sus países con sus condiciones de 2019 aceptadas, y el 52 % por defecto en algunos, así que conviene mirar la tabla de precios efectivos de cada libro antes de dar por hecho el porcentaje.
En Amazon.com.br la horquilla del 70 % va de 5,99 a 31,99 reales. Y la opción del 35 % también tiene un suelo que depende del peso del archivo: en Amazon.com.mx, 11,99 pesos por debajo de tres megabytes, 23,99 entre tres y diez y 34,99 desde diez. Un libro con muchas imágenes no puede bajar tanto de precio como una novela. Los trámites de ISBN y depósito de cada país, con sus fuentes, están en publicar un libro según tu país.
Cuándo sí es la vía
Publicar en digital es la vía adecuada cuando el libro se lee de corrido y su público ya compra en tiendas digitales. La novela, el ensayo, las memorias, el libro profesional de texto seguido: todo lo que funcione en una pantalla de seis pulgadas sin perder nada por el camino gana con el digital, porque llega a cualquier país el mismo día y sin coste de fabricación.
Compensa también cuando el presupuesto no llega para el papel. Un autor que no puede pagar una tirada ni quiere gestionar una impresión bajo demanda publica en digital con el mismo trabajo editorial y sin desembolso de fabricación, y usa las ventas del primer año para financiar la edición impresa si la quiere. El orden inverso —imprimir primero y digitalizar si sobra dinero— es el que deja cajas en el pasillo.
Y es la vía natural para quien publica varios títulos. El coste de aprender el proceso se paga una vez y se reparte entre todos los libros; el lector que llega por uno encuentra los demás en la misma tienda con un clic, y ahí el coste de captar a ese lector se reparte entre varios títulos. Es también la razón por la que un primer volumen a precio bajo tiene sentido en digital y muy poco en papel.
Cuándo no es la vía
El digital no sirve cuando la página compuesta es parte del contenido. Un libro de fotografía, un cómic, un poemario donde la disposición en la página significa algo, un manual con tablas anchas: todo eso obliga a diseño fijo, y el diseño fijo en pantalla pequeña se lee mal por definición. Antes de forzarlo conviene mirar la impresión bajo demanda, que resuelve el mismo problema sin tirada.
Tampoco es la vía cuando el objetivo real es el ejemplar físico. Quien quiere el libro para presentarlo, regalarlo, firmarlo o venderlo en un acto necesita papel, y no hay archivo que sustituya eso; dónde se fabrica, de uno en uno o en tirada, está en dónde imprimo mi libro. Publicar sólo en digital y descubrir en la primera presentación que no hay nada que poner en la mesa es un orden mal elegido, no un problema del formato.
Y no compensa cuando el libro todavía no está terminado. La facilidad de subir y corregir se interpreta a veces como permiso para publicar un borrador y arreglarlo sobre la marcha, y lo que ocurre es que las primeras reseñas se escriben sobre la versión mala y se quedan ahí para siempre. El digital perdona el archivo; no perdona la ficha.
El resto de decisiones que rodean a esta —vía de publicación, canal, precio y calendario— están en orden en la guía de cómo publicar un libro.
Corrección del 10 de septiembre de 2026. Esta página daba la horquilla del 70 % de regalía de Amazon.es, de 2,69 a 12,99 €, como precio sin IVA; KDP la fija con el IVA incluido. La regalía se calcula sobre el precio sin IVA, y un ebook de 12,99 € deja 8,66 €, que la página redondeaba en «unos 9 €».
Corrección del 21 de septiembre de 2026. Esta página decía que EPUB 3.3 es «Recomendación desde enero de 2026». Es Recomendación del W3C desde el 25 de mayo de 2023; lo que lleva fecha de 13 de enero de 2026 es su edición vigente, que revisa aquella sin cambiar el estándar. El texto dice ahora las dos fechas, cada una con su sentido.