Medio independiente para autores en español30 agosto 2026
Guías, costes reales y comparativas verificadas · España y Latinoamérica

Cómo poner precio a un libro

La cifra de portada se decide una vez y de ella cuelga todo lo demás.

Poner precio a un libro es fijar la cifra de portada que vincula a todo el canal español, y se calcula hacia atrás: del precio de venta se descuenta el 4 % de IVA, luego el descuento del canal —entre el 50 % y el 55 % en librería— y por último lo que cuesta fabricar cada ejemplar. Lo que queda es el margen del editor.

Qué es poner precio a un libro y qué no es

Poner precio a un libro es fijar la cifra que el lector va a pagar en cualquier punto de venta, y en España es además un acto con efectos legales: el artículo 9 de la Ley 10/2007 obliga a toda persona que edita o importa libros a establecer un precio fijo de venta al público y a indicarlo en el propio ejemplar. Quien autopublica con ISBN propio es el editor, así que esa obligación es suya.

No es calcular lo que el libro «vale». El valor de una obra no tiene una cifra, y buscarla lleva a la conversación equivocada. Lo que sí tiene cifra es la estructura: lo que cuesta fabricar el ejemplar, lo que se lleva quien lo vende y lo que hace falta que sobre para que la edición no sea una pérdida. El precio sale de ahí y luego se contrasta con la estantería.

Tampoco es una decisión reversible en papel. El precio va impreso en la cubierta, de modo que cambiarlo después obliga a reimprimir, a reetiquetar o a retirar ejemplares del canal. En digital sí se toca cuando quieras, y esa asimetría explica por qué el precio del papel se decide antes de mandar el archivo a imprenta y el del ebook admite prueba y error.

Un aviso de vocabulario, porque aquí se confunden tres cifras. El precio fijo o PVP es la cifra de portada, con IVA incluido, que vincula a todo el canal. El precio de lista es el que se introduce en una plataforma como Amazon, y va sin IVA: la tienda añade después el impuesto del país del comprador. Y el precio de facturación es lo que el editor cobra del distribuidor, ya descontado el margen del canal. Cuando alguien dice «cobro un 10 % del precio», la primera pregunta es de cuál de las tres habla.

El precio se calcula hacia atrás, no hacia delante

Un precio no se construye sumando costes hasta llegar a una cifra, sino partiendo de la cifra de portada y restando lo que se lleva cada eslabón hasta ver qué sobra. Es una resta y no una suma porque el descuento del canal es un porcentaje del precio de venta, no un importe fijo: sube contigo, y por eso subir el precio no mejora el margen tanto como parece.

Las proporciones habituales del sector en España están en la guía de distribución de libros: la librería se queda el 30 % del precio de venta sin impuestos y la distribuidora entre el 20 % y el 25 %, de modo que al editor le llega entre el 45 % y el 50 %. Aplicado a un ejemplo completo, con una novela de 300 páginas a 18 € de PVP:

Concepto Importe Qué queda
PVP con IVA 18,00 €
Menos el 4 % de IVA −0,69 € 17,31 €
Librería, 30 % −5,19 € 12,12 €
Distribuidora, 22 % −3,81 € 8,31 €
Impresión en tirada de 1.000, a 1,85 € −1,85 € 6,46 €
Regalía del autor, 10 % sobre PVP sin IVA −1,73 € 4,73 €

De dieciocho euros quedan 4,73 € por ejemplar para pagar la corrección, la maquetación, la portada, el ISBN, el almacén, el transporte y las devoluciones. Como esas partidas fijas suman entre 900 y 2.400 € en un proyecto sin lujos, hacen falta entre 190 y 510 ejemplares vendidos para recuperarlas, y sólo a partir de ahí la edición empieza a dar dinero.

Ese es el cálculo que hay que rehacer con los números propios antes de decidir nada. Si al llegar abajo la cifra sale negativa, el problema casi nunca es el precio: es el número de páginas, el sistema de fabricación o el canal elegido.

El IVA del libro es del 4 %, y se descuenta antes de repartir nada

El IVA español de los libros es del 4 %, el tipo superreducido, y se aplica igual al libro electrónico. La Ley 37/1992 lo dice en su artículo 91: tributan al 4 % «los libros, periódicos y revistas, incluso cuando tengan la consideración de servicios prestados por vía electrónica, que no contengan única o fundamentalmente publicidad y no consistan íntegra o predominantemente en contenidos de vídeo o música audible».

Esa última coletilla no es decorativa. Una obra que consista íntegra o predominantemente en vídeo o en música audible, o cuyos ingresos vengan de la publicidad, queda fuera del tipo del 4 % aunque se venda con forma de libro. La diferencia entre el 4 % y el tipo general son diecisiete puntos sobre el precio, así que un producto de frontera es una consulta al asesor y no una suposición.

Lo práctico es que el IVA se descuenta el primero, antes que ningún margen. De un PVP de 18 € la base imponible son 17,31 €, y todos los porcentajes del canal se calculan sobre esa base, no sobre la cifra de portada. Quien haga las cuentas sobre el precio con impuestos se equivoca a su favor en un 4 % en cada línea, que en una edición completa es dinero.

En las plataformas la lógica se invierte y desconcierta a casi todo el mundo. En Amazon se introduce un precio de lista sin IVA y la tienda añade el impuesto del país del comprador, así que un precio de lista de 14,99 € se le muestra al lector español como 15,59 €. La regalía se calcula siempre sobre los 14,99 €. Comparar el precio de lista de un ebook con el PVP de un libro de librería es comparar dos cifras que no son la misma magnitud.

En España el precio se fija una vez y vincula a todo el canal

El precio fijo del libro es la particularidad española que más decisiones comerciales cierra, y conviene conocerla antes de imaginar estrategias que la ley no permite. La Ley 10/2007 establece que el precio de venta al público «podrá oscilar entre el 95 por 100 y el 100 por 100 del precio fijo»: cinco puntos de margen y ni uno más, para el editor y para cualquier otro operador.

De ahí salen tres consecuencias inmediatas. Tu web no puede ser el sitio barato, aunque sí es el sitio donde te quedas el margen entero. El descuento no es una palanca comercial: lo que se negocia con el canal es el porcentaje que se lleva, no el precio que paga el lector. Y una promoción de lanzamiento al 50 % es sencillamente ilegal en el mercado español del libro nuevo, por más que se vea a diario en otros sectores.

La propia ley recoge las excepciones, y son estrechas: hasta un 10 % de descuento en el Día del Libro y en ferias, congresos y exposiciones del libro cuando lo determinen sus organizadores, y hasta un 15 % cuando el comprador final es una biblioteca, un archivo, un museo, un centro escolar, una universidad o una institución científica. Fuera de esos supuestos, el margen sigue siendo de cinco puntos.

Hay además una puerta que se abre con el tiempo y que casi nadie conoce: el artículo 10 permite que «el librero o detallista podrá aplicar precios inferiores al de venta al público a los libros editados o importados transcurridos dos años desde la última edición siempre que hayan sido ofertados por los mismos durante un período mínimo de seis meses». Es el saldo legal, y la decisión es del librero, no del editor.

Quedan fuera del precio fijo, entre otros, los libros de bibliófilo, los artísticos, los antiguos, los usados, los descatalogados y los libros de texto de Primaria y Secundaria Obligatoria. Si tu libro no está en esa lista —y casi ningún libro nuevo lo está—, el régimen te aplica entero.

El precio mínimo de un libro bajo demanda lo decide el número de páginas

En impresión bajo demanda hay un precio por debajo del cual cada venta te cuesta dinero, y ese suelo no lo fija el mercado sino el grosor del libro. La regalía en tapa blanda vendida por Amazon.es es del 60 % del precio de lista desde 9,99 € y del 50 % hasta 9,98 €, y de esa cantidad se resta el gasto de impresión, que en tinta negra y tamaño normal son 0,75 € fijos más 0,012 € por página.

Con esas dos reglas, el suelo de cada libro sale de una división:

Páginas Impresión Precio de lista mínimo para no perder dinero Regalía a 14,99 €
150 2,55 € 5,10 € 6,44 €
200 3,15 € 6,30 € 5,84 €
300 4,35 € 8,70 € 4,64 €
400 5,55 € 9,99 € 3,44 €
500 6,75 € 11,25 € 2,24 €

La fila de 400 páginas enseña el escalón mejor que ninguna explicación: por debajo de 9,99 € la regalía baja al 50 %, y con esa tasa un libro de 400 páginas no cubre su propia impresión a ningún precio. Su mínimo no es el que sale de la división, sino exactamente 9,99 €, donde deja 44 céntimos. Un céntimo menos y pierdes medio euro por ejemplar vendido.

Dos avisos antes de usar la tabla. Las cifras son de venta en Amazon.es; si activas la distribución ampliada para que las librerías puedan pedirte el libro, la regalía de esas ventas baja al 40 % y todos los suelos suben. Y el cálculo cambia por completo con una tirada, donde el coste por ejemplar baja a la mitad pero hay que desembolsarlo entero por adelantado: la comparación está en impresión bajo demanda.

El ebook juega en otra escala de precios

El precio de un libro digital no es el del papel con un descuento, porque la estructura de costes que hay detrás es otra: no hay fabricación por ejemplar, no hay transporte y no hay devoluciones, así que el margen unitario es alto y lo que se compra con el precio es visibilidad. La consecuencia es que el digital admite precios que en papel serían suicidas, y a la vez tiene techos que el papel no tiene.

En Amazon la regalía del ebook es del 70 % dentro de una horquilla de precio de lista y del 35 % fuera de ella. En Amazon.es esa horquilla va de 2,69 € a 12,99 € sin IVA —el máximo se amplió desde 9,99 € el 7 de julio de 2026—, y en la opción del 70 % se descuentan además unos gastos de entrega proporcionales al peso del archivo, 0,12 € por megabyte. Un ebook de texto pesa poco y esa resta es de céntimos; un libro ilustrado puede llevarse un euro.

Hay una condición más que sorprende a quien publica las dos ediciones: para cobrar el 70 %, el precio de lista del ebook tiene que ser al menos un 20 % inferior al del papel en Amazon. Con la novela del ejemplo a 14,99 € en tapa blanda, el ebook no puede pasar de 11,99 €. No es una recomendación comercial, es un requisito del programa.

El escalón del 70 % al 35 % es el más caro de todo el sistema de precios de un libro. Un ebook a 12,99 € deja unos 9 € por venta; el mismo ebook a 13,99 € deja menos de 5 €. Habría que vender casi el doble de ejemplares para empatar, así que salir de la horquilla sólo tiene sentido en obras con público cautivo y sin competencia directa, que es una descripción que se aplica a muy pocos libros.

Lo práctico: cómo se decide la cifra

Decidir un precio son cuatro pasos en este orden, y el orden importa porque cada uno acota al siguiente. Primero, calcula el suelo: el precio por debajo del cual pierdes dinero, con la tabla de arriba si imprimes bajo demanda o con el coste de la tirada dividido entre los ejemplares que esperas vender de verdad, no entre los que vas a imprimir.

Segundo, mira la estantería. Busca cinco libros comparables en extensión, género y acabado —no en calidad, que no se ve en el precio— y anota lo que cuestan. Como referencia de partida, la narrativa en tapa blanda se mueve en España en una horquilla ancha de unos 15 a 22 € y la no ficción sube desde ahí, pero esa horquilla no sustituye a mirar tu propio estante. Si tu suelo está por encima de todos ellos, el problema no es el precio: es que el libro tiene demasiadas páginas o un sistema de fabricación demasiado caro para su mercado.

Tercero, elige dentro de la banda que dejan el suelo y la estantería, y resuelve el empate con el objetivo. Si el libro es una tarjeta de visita profesional, el precio alto trabaja a favor. Si es el primero de una serie, el precio bajo del primer volumen se recupera en los siguientes. Cuarto, ajusta al umbral más cercano —9,99 €, 12,99 €— porque los escalones de regalía están puestos justo ahí.

Si negocias con una editorial o con una distribuidora, estas son las preguntas que conviene hacer por escrito antes de firmar, porque las cuatro cambian el dinero que acabas cobrando y ninguna suele estar en la primera propuesta:

  1. ¿Cuál es el PVP previsto y quién lo decide si hay que cambiarlo?
  2. ¿Qué porcentaje se lleva el canal, y sobre qué base: PVP con IVA, PVP sin IVA o precio de facturación?
  3. ¿Mi porcentaje se calcula sobre esa misma base o sobre otra distinta?
  4. ¿Qué precio tendrá el ebook y quién puede modificarlo?

La segunda y la tercera pregunta son la misma trampa vista dos veces, y es la que más dinero mueve: un 10 % sobre PVP y un 10 % sobre precio de facturación se llevan la mitad de diferencia. Está explicada con detalle en la guía del contrato de edición.

Cuándo conviene un precio alto

Un precio alto se sostiene cuando el lector no está comparando tu libro con otros libros, sino con lo que le costaría resolver su problema de otra manera. Es el caso de la no ficción especializada, los manuales profesionales y las obras de referencia: quien busca el único libro que explica una normativa concreta no elige por precio, y una cifra baja ahí se lee como falta de autoridad.

También lo pide el objeto. Un libro ilustrado, un formato grande, un papel bueno o una encuadernación cosida cuestan más de fabricar y se ven en la mano, así que el precio alto es coherente con lo que el comprador tiene delante. Lo mismo vale para tiradas cortas y numeradas, que además quedan fuera del precio fijo si son verdaderamente libros de bibliófilo.

Y lo pide la aritmética cuando el libro es largo. Un volumen de 500 páginas impreso bajo demanda no tiene precio barato posible: su suelo son 11,25 €, y ponerlo a 9,99 € para parecer competitivo es regalar dinero en cada venta. En estos casos la decisión real no es el precio, sino si el libro debería salir en dos volúmenes.

Cuándo conviene un precio bajo

Un precio bajo tiene sentido cuando lo que buscas no es margen por ejemplar sino lectores, y eres capaz de decir para qué. El caso claro es el primer volumen de una serie: se vende casi a coste para que el segundo y el tercero se vendan a precio normal, y sólo funciona si los siguientes existen ya o están cerca.

También funciona en digital para un autor sin nombre. Un ebook a 2,99 € tiene un umbral de decisión muy bajo, y en la horquilla del 70 % sigue dejando unos 2 € por venta: más de lo que le queda a ese mismo autor de una regalía del 10 % sobre un libro de 18 € vendido en librería. Quien autopublica su primera obra suele tener más que ganar con lectores que con margen.

Lo que no es motivo para bajar el precio es el miedo. Un precio por debajo del suelo no compensa con volumen: el canal se lleva su porcentaje igual, y vender el doble de ejemplares perdiendo dinero en cada uno es exactamente el doble de pérdida. Si el precio que el mercado admite no cubre los costes, lo que hay que revisar es el proyecto —las páginas, el sistema de impresión, el canal—, y no la cifra.

Poner precio es el paso de cómo publicar un libro que se decide mirando la estantería cuando debería decidirse con la calculadora delante y la estantería al lado. Va después de saber cuántas páginas tiene el libro y antes de mandarlo a imprenta, porque en papel es una decisión que sólo se toma una vez.

Preguntas frecuentes

¿Se puede cambiar el precio de un libro ya publicado?
En digital se cambia en cualquier momento desde el panel de la plataforma. En papel el precio va impreso en la cubierta, así que cambiarlo obliga a reimprimir o a reetiquetar los ejemplares en almacén, y a avisar al canal. Es la razón por la que la cifra del papel se piensa antes de mandar el archivo a imprenta.
¿Por qué mi libro aparece más caro en Amazon de lo que yo puse?
Porque el precio de lista se introduce sin IVA y la tienda añade el impuesto del país del comprador. Un libro con precio de lista de 14,99 € se muestra en España a 15,59 €. La regalía se calcula siempre sobre la cifra sin impuestos, no sobre la que ve el lector.
¿El ebook tiene que ser más barato que el libro en papel?
En Amazon sí, si quieres cobrar la regalía alta: KDP exige que el precio de lista del ebook sea al menos un 20 % inferior al de la edición en papel de la misma obra. Fuera de esa regla no hay obligación legal, pero un digital al precio del papel tiene poco que ofrecer al comprador.
¿Puedo vender más barato desde mi propia web?
No en España. El precio fijo vincula a cualquier operador, incluido el propio editor, y sólo permite bajar hasta el 95 % del precio fijo. Vender desde tu web es interesante porque te quedas el margen del canal entero, no porque puedas competir en precio.
¿Un libro caro se vende menos?
No de forma automática, y depende mucho del género: en no ficción especializada el precio alto funciona como señal de valor, y en narrativa de autor desconocido pesa más. Lo que sí es seguro es que un precio demasiado bajo no compensa con volumen lo que pierde en margen, porque el canal se lleva su porcentaje igual.
¿Qué hago si mi libro compite con otros mucho más baratos?
Comprobar primero si son comparables. Un libro de 90 páginas y otro de 400 no cuestan lo mismo de fabricar, y un fondo antiguo puede estar descontado legalmente por llevar más de dos años editado. Igualar un precio que sale de una estructura de costes distinta a la tuya es la forma más rápida de trabajar gratis.
¿Los precios acabados en 99 funcionan mejor?
Son la convención del comercio digital y en las plataformas conviene seguirla, sobre todo porque los umbrales de regalía están puestos justamente ahí. En el libro de librería española conviven las dos costumbres, y un precio redondo no penaliza: lo que se compara en la mesa de novedades es el orden de magnitud, no el céntimo.

Fuentes

  1. Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas
  2. Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido
  3. KDP: regalías de libros de tapa blanda
  4. KDP: gasto de impresión para libros de tapa blanda
  5. KDP: requisitos de los precios de lista
  6. KDP: opciones de regalías de eBooks

Por JP Andersen, edición