Quién paga depende de la vía, y eso cambia la cifra entera
La pregunta «cuánto cuesta publicar un libro» tiene tres respuestas distintas porque hay tres vías, y en cada una paga alguien distinto. El trabajo es el mismo —corregir, maquetar, diseñar la cubierta, tramitar el ISBN, imprimir y distribuir—; lo que cambia es de qué bolsillo sale.
| Vía | Quién paga | Cuánto pone el autor | Qué recibe a cambio |
|---|---|---|---|
| Autopublicación | El autor | 900 – 2.400 € | Los derechos y el control íntegros |
| Editorial tradicional | La editorial | 0 € | Entre un 8 y un 12 % de regalías, y anticipo si lo hay |
| Coedición | El autor | 1.500 – 6.000 € | Un sello, y una cesión de derechos |
Las tres son legítimas y ninguna es un atajo de las otras. Lo que no es legítimo es que un presupuesto no diga en cuál de las tres estás: si te piden dinero y además te piden los derechos, eso es coedición, se llame como se llame.
La comparación completa de las tres, con lo que cada una exige y lo que devuelve, está en la guía de cómo publicar un libro. Aquí sólo miramos el dinero.
El presupuesto partida por partida
Un presupuesto de autopublicación se compone de cinco partidas y un trámite, y conviene verlo desglosado porque la cifra redonda esconde siempre cuál de ellas se ha recortado.
| Partida | Horquilla | Se puede saltar |
|---|---|---|
| Corrección ortotipográfica | 300 – 700 € | No |
| Corrección de estilo | 500 – 1.200 € | A veces |
| Maquetación de interior | 200 – 600 € | No |
| Diseño de portada | 200 – 800 € | No |
| ISBN | 45 € por edición | Según canal |
| Depósito legal | Trámite | No |
De esa tabla salen tres escenarios, y son los que usamos en todo el sitio como referencia:
- Mínimo viable, sin corrección de estilo: unos 750 €. Texto ya limpio, maquetación sencilla, portada modesta.
- Proyecto serio sin lujos: entre 900 y 2.400 €. La horquilla realista para la mayoría de novelas de extensión media.
- Todas las partidas en su tramo alto: unos 3.300 €. Corrección de estilo a fondo, maquetación cuidada, ilustración de portada encargada.
De las seis, el ISBN es la única con precio publicado: un código suelto para quien actúa como su propio editor cuesta 45 €, impuestos incluidos, según la tarifa vigente de la Agencia del ISBN, y papel y digital son dos ediciones distintas, es decir dos códigos y 90 €. Todo lo demás son horquillas de mercado: dependen del estado del texto, de la extensión y del profesional.
Y el orden pesa tanto como el importe. Maquetar antes de corregir obliga a rehacer la maquetación entera cuando el texto cambia, y es la forma más cara de ahorrar que existe.
Qué mueve cada partida dentro de su horquilla, qué puede hacer el autor sin pagarlo y en qué orden sale el dinero está desglosado en cuánto cuesta autopublicar un libro. Y la primera partida de la tabla, que es la que más dudas genera, tiene página propia con su tarifa por caracteres y la cuenta de las tres pasadas en cuánto cuesta corregir un libro. La única con tarifa oficial tiene la suya, con el cuadro completo de la Agencia y la cuenta por formatos, en cuánto cuesta el ISBN.
Lo que un presupuesto no incluye y hay que sumar aparte
Las cinco partidas de un presupuesto de autopublicación dejan el libro terminado, no publicado. Lo que falta no suele aparecer en el presupuesto porque no lo factura el mismo proveedor, y es donde se descuadran las cuentas de casi todo el mundo.
La fabricación de cada ejemplar. Un libro en papel cuesta dinero cada vez que se imprime, y esa partida no es fija: sube o baja con la extensión y con cuántos ejemplares hagas de golpe.
Los ejemplares del depósito legal. La Ley 23/2011 obliga al editor a depositar dos ejemplares de las primeras ediciones y reediciones en papel, y a hacerlo antes de distribuir el libro. Esos dos ejemplares y su envío salen de tu bolsillo; si además tu comunidad cobra una tasa administrativa, y de cuánto, lo dice su oficina de depósito legal.
La distribución. No se paga con una factura, se paga con descuento: el descuento de librería y la comisión de la distribuidora se quedan más de la mitad del precio de portada antes de que llegue nada al autor. Cómo funciona esa cadena está en distribución de libros.
La promoción. Puede costar cero euros y muchas horas, o llevarse un presupuesto entero. No tiene horquilla típica porque no tiene un contenido típico, y por eso conviene decidirla como una partida más y no como lo que se haga con lo que sobre. Qué se puede hacer con presupuesto y qué se hace sólo con tiempo está en promocionar un libro.
Lo que no hay que sumar es el registro de la obra. Inscribirla en el Registro de la Propiedad Intelectual es voluntario y barato: la tasa del Registro Central se queda por debajo de los quince euros, y cada Registro Territorial fija la suya. Sirve como prueba, no crea el derecho, que nace con la obra misma y sin pagar nada. Está explicado en derechos de autor.
Cuánto cuesta fabricar cada ejemplar
Imprimir tiene dos modelos con economías opuestas, y elegir mal encarece el libro sin que nadie lo note hasta que hay stock en el salón de casa. La impresión bajo demanda no exige inversión y cobra caro cada copia; una tirada exige pagarlo todo por adelantado y abarata mucho la unidad.
| Sistema | Ejemplares | Coste por ejemplar | Desembolso inicial |
|---|---|---|---|
| Bajo demanda | 1 | 4,35 € | 0 € |
| Digital, tirada corta | 100 | 4 – 6 € | 400 – 600 € |
| Digital, tirada corta | 300 | 2,80 – 4 € | 840 – 1.200 € |
| Offset | 1.000 | 1,50 – 2,20 € | 1.500 – 2.200 € |
Los 4,35 € del bajo demanda son el caso concreto de una novela de 300 páginas en blanco y negro y tamaño normal en Amazon.es, donde el gasto de impresión son 0,75 € fijos más 0,012 € por página según la tabla publicada por la plataforma. La misma fórmula da 3,15 € en un libro de 200 páginas y 5,55 € en uno de 400: la extensión es la variable que más mueve esta partida, y se decide en la maquetación.
La tirada larga es más barata por ejemplar y más cara por equivocarse. Con 1.000 ejemplares a 1,85 € pones 1.850 € por adelantado y necesitas vender unos 740 sólo para igualar lo que habrías gastado imprimiendo bajo demanda. Si la previsión de ventas es de doscientos, la tirada no ahorra: inmoviliza.
En digital esta partida desaparece entera. Un ebook no tiene coste de fabricación, ni de almacén, ni de transporte, y por eso publicar un ebook sale más barato de sostener que de empezar: las partidas fijas —corrección, portada, maquetación del archivo— son las mismas, y lo que cambia es que a partir de ahí cada venta ya sólo descuenta la comisión del canal.
Cuánto hay que vender para recuperar la inversión
Recuperar 900 – 2.400 € exige vender entre 190 y 510 ejemplares en librería, y ese cálculo es más útil que cualquier horquilla de coste porque convierte el gasto en una cifra comprobable. Sale de repartir el precio de portada por la cadena comercial: de una novela de 18 € con IVA, tras el impuesto, el descuento de librería, la comisión de distribución, la impresión en tirada y la regalía del autor, quedan 4,73 € por ejemplar para cubrir las partidas fijas.
En venta directa por internet el reparto es otro y el umbral baja mucho: con la misma novela de 300 páginas a 14,99 € en una plataforma que paga el 60 % del precio de lista y descuenta de ahí el gasto de impresión, cada venta deja 4,64 €, sin distribuidora de por medio y sin devoluciones. Los dos números se parecen por casualidad; lo que no se parece es cuántos ejemplares mueve cada canal.
Cómo se construye ese reparto, escalón por escalón, está en poner precio a un libro, que es la página que conviene tener abierta al lado del presupuesto.
Cuándo gastar más compensa
Subir el presupuesto rinde cuando el dinero compra algo que el lector percibe en los tres primeros minutos: la portada, la primera página y la limpieza del texto. Son las tres cosas que se ven antes de comprar y las tres que un libro mal resuelto no puede disimular.
Compensa también cuando el libro va a durar. Una corrección de estilo a fondo o una maquetación bien hecha se pagan una vez y sirven para todas las ediciones, los canales y los formatos posteriores; el gasto se reparte entre años, no entre ejemplares.
Y compensa cuando el género lo exige. No ficción con tablas, poesía con composición delicada o libro ilustrado tienen suelos de calidad más altos que una novela, y ahí ahorrar en maquetación se ve en cada página.
La forma barata de comprobarlo es mirar cada partida y preguntarse qué pasa si se recorta a la mitad. En la corrección la respuesta es que quedan erratas, y una errata la ve cualquiera sin saber nada de edición. En la portada, que el libro deja de parecer un libro en una cuadrícula de miniaturas. En la maquetación, que las páginas se leen peor sin que nadie sepa decir por qué. Las tres se notan; el resto de la lista, casi nunca.
Cuándo gastar más no cambia nada
Pagar de más no arregla un manuscrito que todavía no está terminado, y es el gasto que más se repite. Ninguna corrección convierte en publicable un texto al que le falta una reescritura, y encargarla antes de tiempo obliga a pagarla dos veces.
Tampoco cambia nada gastar en fabricación por encima de la demanda prevista. Mil ejemplares no venden más que cien: sólo cuestan más y ocupan sitio. Y un sello de coedición no compra visibilidad por sí mismo, porque lo que pone un libro en las mesas de novedades es la distribución, no el logotipo de la cubierta.
Y conviene mirar dos veces las partidas que cubren gestiones que la plataforma no cobra: subir el archivo, rellenar la ficha, pedir el identificador gratuito del canal o poner el libro a la venta. Pagar por que lo haga otro es legítimo y a veces sensato; lo que no conviene es pagarlo creyendo que es un coste inevitable de publicar.
El error caro, en las tres vías, es el mismo: comprar prestigio en vez de comprar trabajo. El prestigio de un libro se lo dan sus lectores, y llegan después.
Cómo pedir un presupuesto que se pueda comparar
Dos presupuestos sólo son comparables si cotizan la misma lista, así que la lista la pones tú. Estas seis preguntas, enviadas tal cual, obligan a cualquier proveedor a desglosar y evitan la discusión posterior:
- ¿Qué tipo de corrección incluye, ortotipográfica o de estilo?
- ¿Cuántas vueltas de revisión entran en el precio?
- ¿La maquetación incluye el archivo de imprenta y el archivo digital?
- ¿La portada se entrega con los archivos abiertos y con el lomo calculado?
- ¿El ISBN se tramita a nombre de quién?
- ¿Qué pasa con los derechos del libro al terminar el trabajo?
La última es la que separa un servicio de una cesión. Un proveedor de servicios cobra y se va; si en la respuesta aparece una cesión de derechos, el presupuesto no es de autopublicación aunque lo pagues tú.