Qué es un ebook
Un ebook es un libro cuyo soporte es un archivo en vez de un pliego impreso, y esa es toda la diferencia: el texto es el mismo y el trabajo editorial que hay detrás, también. La Ley 10/2007 no lo trata como un producto aparte, sino que incluye dentro de su definición de libro, con esas palabras, «los libros electrónicos y los libros que se publiquen o se difundan por Internet o en otro soporte que pueda aparecer en el futuro». De ahí que le alcancen las reglas del libro y no las de un producto digital cualquiera: desde 2020 tributa al 4 %, el mismo tipo superreducido que el impreso.
Dos cosas que se llaman ebook y no lo son. El aparato no es un ebook: es un lector, y en él se abren archivos de muchos libros distintos. El formato tampoco: el EPUB es el envase, y el ebook es la edición que va dentro, igual que el papel no es el libro impreso. Lo que sí es un ebook, en cambio, es una edición separada de pleno derecho —como lo es el audiolibro—, así que lleva su propio ISBN cuando va a venderse en más de una tienda, se le pone precio por su cuenta y sus derechos se ceden aparte de los del papel.
Sinónimos y término en inglés
Al ebook se le llama en español libro electrónico y libro digital: los tres nombran lo mismo y aquí se usa «ebook», que es la forma corta y la única de las tres que no se confunde con el aparato. En inglés se escribe ebook o e-book, y de ahí viene la forma castellana.
«Libro electrónico» arrastra justamente esa ambigüedad, porque nombra tanto la obra como el aparato en el que se lee. Para el aparato el término preciso es lector de libros electrónicos, o e-reader en inglés, y en este sitio se usa siempre así: ebook es la edición, lector es el dispositivo.
Dónde aparece
La palabra ebook le sale al autor en dos momentos, y en los dos hay algo que decidir. El primero es al firmar un contrato de edición, donde los derechos digitales se ceden por separado de los del papel: una cesión de derechos que los incluya sin plan de explotación cede algo que nadie va a usar, y de ahí sale la petición razonable de dejarlos fuera o de que reviertan si no se explotan en un plazo.
El segundo es al preparar la edición. Ahí el ebook deja de ser una palabra y pasa a ser una lista de decisiones concretas —qué archivo se le pide a quien maqueta, a cuántas tiendas se va, si se activa el DRM y qué precio se introduce, que en las plataformas se teclea sin IVA—. Todas están resueltas en cómo publicar un ebook, y el reparto entre precio y regalía, en poner precio a un libro.