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DRM

Un candado sobre el archivo, no un derecho sobre la obra.

El DRM es la tecnología que limita cómo puede usarse un archivo digital comprado: a qué dispositivos se copia, si se imprime, si se presta. En un ebook lo decide el autor o el editor con una casilla de la ficha, lo aplica la tienda al vender, y en KDP es reversible en cualquier momento.

Qué es el DRM

El DRM es un candado técnico que viaja con el archivo y restringe lo que su comprador puede hacer con él: abrirlo sólo en las aplicaciones de una tienda, no copiarlo a otro dispositivo, no convertirlo a otro formato. La ley española no lo llama DRM sino medida tecnológica, y la define como toda técnica, dispositivo o componente destinado, en su funcionamiento normal, a impedir o restringir actos no autorizados sobre una obra protegida. La considera eficaz cuando controla el uso mediante un control de acceso o un mecanismo de control de copiado, y a partir de ahí el titular de los derechos puede accionar tanto contra quien la elude a sabiendas como contra quien fabrica o vende lo que sirve para eludirla.

Lo que el DRM no hace es dar derechos nuevos. Es una capa sobre los que ya se tienen: quien no ha firmado ninguna cesión de derechos sigue siendo el titular del libro con candado y sin él, y quien sí la firmó no recupera nada por quitarlo.

Sinónimos y término en inglés

DRM son las siglas de digital rights management, que las tiendas traducen como «gestión de derechos digitales» y la ley nombra como «medida tecnológica eficaz»: tres etiquetas para lo mismo. No hay un solo DRM, sino varios incompatibles entre sí: el de Amazon limita el acceso a los dispositivos y aplicaciones de Kindle, y fuera de ese ecosistema circula Readium LCP, que tiene norma ISO propia —ISO/IEC 23078-2:2024—, lo mantiene EDRLab y lo han desplegado varios distribuidores de ebooks.

Distinto es el DRM social, o marca de agua: no cierra el archivo, lo marca con datos que identifican la copia, y el archivo se sigue abriendo en cualquier lector. La ley lo trata por otra vía, con las mismas acciones: protege la información asociada a un ejemplar que identifica la obra, al autor o las condiciones de uso, de modo que suprimirla a sabiendas, cuando eso encubra o facilite una infracción, es accionable por sí solo. Nada de esto se parece a una licencia Creative Commons, que no es un candado sino un permiso.

Dónde aparece

Al autor le sale la palabra DRM al rellenar la ficha del libro en la tienda, y lo que se encuentra es una casilla, no un trámite. En KDP está en la sección del manuscrito, se cambia cuando se quiera y el cambio tarda de veinticuatro a setenta y dos horas en verse. Desde el 20 de enero de 2026, en los libros sin DRM confirmado el comprador verificado puede descargarse el EPUB o el PDF; si el DRM se activa después, dejan de ofrecerse descargas nuevas, aunque quien ya bajó el archivo lo conserva. La regalía no se mueve en ninguno de los dos casos, así que la decisión es editorial y no económica: está desarrollada en publicar un ebook.

Hay una letra pequeña que conviene conocer antes de discutir sobre copia privada. La ley obliga al titular a facilitar los medios para disfrutar de ciertos límites pese al candado —accesibilidad, cita, investigación, copia privada—, pero excluye expresamente de ese mecanismo las obras puestas a disposición del público por contrato de forma que cualquiera acceda a ellas desde el lugar y el momento que elija. Un ebook vendido en una tienda es exactamente ese caso.

Fuentes

  1. Texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (RDL 1/1996), arts. 196, 197 y 198
  2. KDP: gestión de derechos digitales (DRM)
  3. EDRLab: Readium LCP

Por Jacobo Moreno, edición