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Backlist

Es donde un libro pasa casi toda su vida, no donde va a morir.

La backlist es el conjunto de títulos del catálogo de una editorial que ya no son novedad: los publicados en temporadas anteriores que siguen a la venta y venden en goteo. Se opone a la frontlist, que son las novedades de la temporada en curso. En español se dice fondo o fondo editorial, y estar en él no es lo mismo que estar descatalogado.

Qué es la backlist

La backlist de una editorial es todo lo que sigue vivo en su catálogo sin ser novedad: los títulos de temporadas anteriores que continúan disponibles y venden poco a poco, año tras año. No hay una frontera oficial que marque cuándo entra un libro; la regla de oficio la sitúa al año de publicarse, que es cuando ya ha pasado la ronda de novedades y ha salido de la mesa de la librería, el circuito que explica cómo distribuir un libro.

Un título de fondo no es un título descatalogado, y confundirlos cambia la conversación entera. Descatalogado significa que la editorial ha dejado de fabricarlo y de servirlo; de fondo significa que sigue a la venta, sólo que ya nadie lo empuja. La impresión bajo demanda ha ensanchado esa diferencia: un libro que vende unas decenas de ejemplares al año no aguanta una tirada, pero sí aguanta un catálogo que fabrica cuando alguien compra.

Sinónimos y término en español

«Backlist» es un anglicismo, y su equivalente en español es fondo o fondo editorial: las tres expresiones nombran lo mismo y se usan indistintamente. Su contrario es la frontlist, en español las novedades: lo que el sello publica en la temporada en curso y lo que sus comerciales llevan a la ronda que decide qué libros llegan a las mesas de las librerías.

Dónde aparece

«Backlist» le sale al autor en dos momentos, y ninguno de los dos es el del lanzamiento. El primero es el contrato de edición: la cláusula de descatalogación decide qué ocurre cuando el libro deja de moverse, y sin ella un título de fondo puede quedarse bloqueado en el catálogo de un sello que ya no lo trabaja hasta que venza el plazo de cesión entero.

El segundo es la promoción. Un libro entra en el fondo al año de publicarse y ahí se queda el resto del contrato, así que la mayor parte de su vida comercial transcurre después de la novedad y no durante ella. Quien planifica sólo el lanzamiento está planificando la parte corta; lo que sostiene un título de fondo —búsquedas, recomendaciones, catálogo propio— está en cómo promocionar un libro.

Por JD Romero, dirección editorial