Qué es el cosido
El cosido es el sistema de encuadernación en el que las hojas se atan con hilo antes de encolarse a la tapa. El interior no se imprime hoja a hoja: se imprime en pliegos, hojas grandes que llevan varias páginas por cara y que, dobladas, forman cuadernillos. En el cosido esos pliegos se alzan uno sobre otro, se cosen entre sí y sólo después se encolan por el lomo.
La alternativa corriente es el fresado, y la diferencia está en un paso. Ahí los pliegos se cortan por el doblez, el lomo se raspa —eso es fresar— y la cola sola sostiene el libro. Sale más rápido y más barato. El cosido cuesta más y tarda más, a cambio de dos cosas: el hilo sigue sujetando el cuadernillo aunque la cola envejezca, y el libro se queda abierto y plano sobre la mesa en vez de cerrarse solo.
Un supuesto que conviene deshacer: la tapa dura no implica cosido. Hay tapas duras con la tripa sólo encolada, y el acabado exterior no dice nada del interior. También al revés: hay colas modernas —la PUR se vende por ese nombre— con las que un libro fresado abre casi plano. Si el cosido importa, se pide por escrito en el presupuesto.
Sinónimos y término en inglés
En español se dice cosido, encuadernación cosida o cosido a hilo, y en el presupuesto de una imprenta aparece a menudo como cosido con hilo vegetal. Con cubierta blanda, el producto entero es la rústica cosida, frente a la rústica fresada. En inglés, sewn binding; el oficio lo nombra además section-sewn y Smyth-sewn, que designan lo mismo.
Dónde aparece
Al autor le sale el cosido al pedir presupuesto a una imprenta para una tirada: es una casilla del pedido, junto al gramaje y al formato. Conviene preguntarlo, porque «rústica» a secas no dice cuál de las dos encuadernaciones se ha presupuestado. En impresión bajo demanda no está disponible: ese catálogo de acabados está cerrado, y el lomo cosido queda fuera junto con las guardas o la sobrecubierta.
Y aparece en la cuenta. Encarece la fabricación, así que entra en la misma conversación que el papel bueno o el formato grande al poner precio al libro: es un coste que se percibe en la mano, y por eso sostiene un precio más alto en vez de comerse el margen.