Qué es un imprint
Un imprint es el nombre bajo el que una editorial saca sus libros al mercado: lo que el lector ve en la cubierta y en el lomo, y lo que el librero escribe cuando pide un ejemplar. El diccionario Merriam-Webster lo define como «the name under which a publisher issues books», y esa formulación separa dos cosas que suelen darse por la misma: quién publica y bajo qué nombre publica. Una misma empresa puede sostener varios sellos a la vez, cada uno con su catálogo, su criterio de selección y su público.
Tener nombre propio no convierte a un sello en una editorial aparte, ni una editorial tradicional deja de serlo por publicar bajo varios. Lo que distingue a un sello de otro es lo que se ve —qué títulos entran, cómo se visten, a quién se le venden—; lo que administra el dinero, contrata la imprenta y responde ante el autor puede ser el mismo sitio para todos.
Sinónimos y término en español
«Imprint» es un anglicismo, y en español se dice sello o sello editorial. El Diccionario de la lengua española no recoge «imprint», y sí recoge «sello», en dos acepciones seguidas que describen este uso: en discos, libros y películas, «firma (‖ razón social)» y «marca registrada». Las dos lecturas conviven en el oficio, y la diferencia entre ellas es justo la que importa al firmar: la marca se anuncia, la razón social se obliga.
La palabra tiene además un segundo sentido, bibliográfico, que en español no se traduce por «sello» sino por pie de imprenta. Collins lo define como el nombre y la dirección del editor, normalmente con la fecha de publicación, en un libro o un folleto, y Merriam-Webster, como el nombre del editor en la portada, la página interior donde figura el título. Es el mismo pie de imprenta por el que no debe tomarse el colofón, que es la nota final del libro y no sus datos de publicación.
Dónde aparece
«Imprint» le llega al autor en el momento de firmar, y por eso conviene tenerlo claro antes. El sello que aparecerá en la cubierta y la sociedad que se compromete en el contrato de edición pueden no llamarse igual, y quien queda obligado a publicar, a liquidar y a rendir cuentas es la segunda: el sello es sólo el nombre bajo el que esa empresa publicará el libro.
El ISBN es la vía barata de comprobar quién es quién. El registro de cada número nombra a un editor, así que basta con mirar qué nombre consta ahí para saber quién figura como responsable de esa edición en las bases de datos del sector, se anuncie el libro bajo el sello que se anuncie.