Qué es la contraportada
La contraportada es la cara de atrás del libro impreso, la que se lee cuando el ejemplar ya está en la mano. Su contenido está fijado por costumbre: la sinopsis —cinco o seis líneas, no el argumento entero—, la reseña o el elogio si los hay, el sello o el logotipo de quien publica, y abajo el código de barras con el ISBN. Ese código no lo da la Agencia: lo genera quien diseña o quien imprime, y en impresión bajo demanda lo pone la plataforma, que reserva el hueco.
No es un archivo aparte. En un libro en papel, la cubierta se entrega como un único PDF que contiene, seguidas, contracubierta, lomo y cara frontal, así que se diseña a la vez que el resto y con las mismas reglas de sangrado y color. Y en el libro electrónico no existe: un ebook sólo tiene imagen de portada, y la sinopsis que en papel iba detrás pasa a la ficha de la tienda.
Sinónimos y término en inglés
El nombre técnico de la cara trasera del libro es contracubierta, que el diccionario académico define como la cubierta de la parte trasera de un libro o de una revista y para la que registra «contraportada» como sinónimo. La misma obra define «contraportada», en cambio, como la página que se pone frente a la portada con el nombre de la serie a la que pertenece el libro: una hoja del interior, no la cara de fuera. Las dos acepciones conviven, y por eso este sitio usa «contraportada» en el sentido corriente y reserva «contracubierta» para cuando hay que precisar.
El oficio le da otros nombres, que cambian según el país y el taller: contratapa, cubierta posterior, plano de detrás y cuarta de forros. En inglés es back cover, y el texto de venta impreso en ella es el blurb, palabra que allí nombra cualquier reclamo breve en la cubierta o la sobrecubierta.
Dónde aparece
El autor se topa con la contraportada al encargar la cubierta, no al escribir, y es ahí donde le toca redactar la sinopsis corta. Quien diseña necesita para entonces tres datos: el número de páginas y el papel —de ahí sale el ancho del lomo—, el ISBN ya concedido y ese texto definitivo. Qué pedir en esa entrega está en la guía de cómo diseñar la portada de un libro, y el archivo final va en CMYK, como todo lo que se imprime.