Qué es el folio
El folio de un libro es el número de página impreso en cada una de sus páginas, y por extensión el renglón donde ese número se apoya, solo o acompañado del título de la obra o del capítulo. Es lo que permite citar un libro y armar su índice, y se decide al mismo tiempo que el resto de la página: dónde cae, con qué cuerpo de letra y a qué distancia de la caja.
El diccionario académico no recoge ese sentido, y de ahí vienen las confusiones con esta palabra: llama folio a la «hoja de un libro o de un cuaderno» y al «titulillo o encabezamiento de las páginas de un libro», y deja la hoja suelta de papel para la tercera acepción, la que sale de doblar una vez el pliego. Son tres cosas contiguas —la hoja, el renglón del encabezado y el número impreso— y la misma palabra nombra a las tres según quién hable. Aquí se usa en el sentido de la composición: folio es el número, y encabezado es la línea de título cuando la hay.
Un folio se cuenta siempre y no siempre se imprime: las páginas en blanco y las de apertura de capítulo llevan caja pero no número, y un número impreso en una página vacía es de los descuidos que delatan un interior que nadie revisó ya montado.
Sinónimos y término en inglés
El sinónimo llano de folio es número de página, y es el que conviene usar con quien no es del oficio. El diccionario da como afines «página» y «hoja», que son justamente las dos cosas con las que el término se confunde: una hoja tiene dos páginas, el folio recto —la primera, y la única numerada cuando un libro se folia por hojas y no por páginas— y el folio vuelto o verso, que es su revés. En inglés se dice igual, folio, y el diccionario Merriam-Webster arrastra el mismo solapamiento que el español: registra a la vez «hoja de un manuscrito o de un libro», «número de hoja» y «número de página». Con el término en inglés no se resuelve, pues, la ambigüedad: hay que mirar de qué se está hablando.
Dónde aparece
El autor se encuentra con el folio dos veces, y las dos como algo que revisar, no que decidir. La primera, al recibir el libro maquetado, donde ya está fijado dónde cae el número y qué páginas lo llevan. La segunda, en la corrección de pruebas, la pasada que caza lo que sólo existe una vez montado el libro: los folios descuadrados son uno de sus hallazgos típicos.
En un ebook de texto ajustable no hay folio que revisar, porque no hay páginas fijas que numerar: el archivo va sin números ni encabezados, y quien orienta al lector es el índice navegable.
Y un aviso de vocabulario para cuando se hable con una imprenta o con un diseñador: en lenguaje corriente un folio es una hoja de papel suelta —la acepción tercera del diccionario— y en ese sentido se dice que una escaleta cabe en un folio. Dentro del libro, folio es el número.