Qué es una faja
Una faja es una tira de papel que rodea el libro por fuera, sobre la cubierta, y lleva impresa una leyenda de una o dos líneas. Lo que dice esa leyenda suele ser algo que la cubierta no traía: el premio que acaba de ganar, la edición número tantos, el nombre de alguien conocido que lo recomienda. El diccionario académico recoge ese sentido y nombra expresamente el galardón, y con eso ya está dicho lo esencial: la faja habla del libro y no forma parte de él.
De ahí salen sus tres rasgos prácticos. Se imprime aparte, como un trabajo distinto del de la cubierta y con su propia tirada, que es lo que permite cambiarla sin rehacer nada más. Se coloca ejemplar por ejemplar, cuando el libro ya está encuadernado. Y se quita: el comprador la tira o la guarda, y el libro sigue entero sin ella. Por eso no puede llevar nada que el ejemplar necesite —el ISBN va en la página de créditos y el código de barras, abajo en la contracubierta—, y por eso conviene comprobar que la tira no cruza justo por encima de ese código en el ejemplar que llega a la librería.
Sinónimos y término en inglés
La faja no tiene sinónimo asentado en español: el diccionario académico no le da ninguno en esta acepción —los que ofrece, «banda» y «cinta», son de la faja que se ciñe a la cintura, que es otra palabra—. Sí registra un sentido vecino y hoy en desuso: la tira de papel con la que un impreso se enviaba por correo sin sobre. Lo que conviene separar es la pieza contigua: la sobrecubierta es una camisa de papel que envuelve la tapa entera y se dobla en solapas; la faja es una tira estrecha que cruza la cubierta, normalmente por la parte de abajo, y suele cerrarse doblando sus extremos hacia dentro. En inglés es belly band.
Dónde aparece
El autor se encuentra con la faja después de publicar, no al preparar el libro: es una decisión de la segunda vida del ejemplar, cuando ya hay algo que contar que no estaba el día del lanzamiento. Se decide con el mismo criterio que el resto de la promoción —si el mensaje mueve a alguien a coger el libro de la mesa— y se encarga al diseñador que hizo la portada, porque la tira tiene que funcionar como parte de esa imagen y no como una pegatina encima.
Dos avisos. En impresión bajo demanda no cabe, por lo mismo que no caben las guardas ni la sobrecubierta: la plataforma fabrica cubierta e interior con un catálogo cerrado de acabados, y la faja es una pieza que alguien tiene que poner encima. Y la faja no arregla una cubierta que no funciona; sólo añade un dato encima de una que ya funciona.