Qué es el ISBN
Lo que lleva ISBN no es el libro que alguien escribió, sino la edición concreta que se pone a la venta, y esa distinción es de donde salen casi todas sus consecuencias prácticas. La Agencia Internacional del ISBN detalla qué queda identificado: el editor registrado y, además, el título, la edición y el formato exactos de esa publicación. De ahí sale la consecuencia que cuesta dinero olvidar —cada formato lleva el suyo, así que el papel y el ebook son dos ISBN— y otra menos evidente: como el registro nombra a un editor, el número dice bajo qué sello sale ese libro, no quién lo escribió.
La definición legal española va en la misma dirección. El Real Decreto 2063/2008 lo describe como el número creado internacionalmente para dotar a cada libro de un código que lo identifique y «que permita coordinar y normalizar la identificación de cualquier libro para localizarlo y facilitar su circulación en el mercado». No es una invención española: es el estándar ISO 2108, que ese real decreto traslada al ordenamiento español a través de la norma UNE-ISO 2108. Lo aplica la Agencia Internacional del ISBN a través de agencias nacionales, y la española la gestiona por convenio la Federación de Gremios de Editores de España.
Y «editor», dentro del sistema, tiene un significado preciso que no coincide con el del editor de mesa. Para el ISBN, el editor es quien inicia la producción de la publicación y normalmente quien asume su coste y su riesgo económico: no suele ser el impresor, y puede ser el propio autor si ha decidido publicarse él. Por eso un autor que autopublica pide su ISBN como editor, sin necesidad de ser una empresa.
Sinónimos y término en inglés
ISBN es la sigla de International Standard Book Number, y en español se usa sin traducir. El sistema sí tuvo nombre castellano en la normativa: «Sistema Internacional de Numeración de Libros» es como lo llamaba el título de la orden de 1987 que el Real Decreto 2063/2008 derogó. Cuando hoy alguien dice «el ISBN» se refiere a la forma vigente del número, que desde 2007 es el ISBN-13.
Dónde aparece
El autor se topa con el ISBN al final de la producción y antes de la imprenta, porque el número tiene que ir impreso dentro del libro y representado como código de barras en la contraportada. Qué cuesta, cómo se solicita y cuándo hace falta uno nuevo está resuelto en cómo conseguir el ISBN de un libro.
Conviene saber de antemano lo que el ISBN no resuelve. No protege los derechos del autor, no es un sello de calidad y no sustituye al depósito legal, que no depende de él. La propia Agencia del ISBN española reúne esos avisos en el primer apartado de sus preguntas frecuentes, que se titula «Qué NO es el ISBN».