Qué es print on demand
Print on demand nombra el momento en que se imprime el libro, y no la vía por la que sale: se fabrica después de la venta y no antes. De ahí que lo usen por igual quien autopublica y una editorial que mantiene a la venta su fondo antiguo. Frente al ófset, donde hay que fabricar la plancha antes de imprimir un solo ejemplar, aquí no hay nada fabricado por adelantado, y por eso tampoco hay un lote que colocar.
Los dos diccionarios que lo recogen no lo definen con la misma amplitud. El Oxford Advanced Learner’s lo limita a los libros —el sistema de imprimirlos sólo cuando un cliente quiere uno— y Cambridge, que lo marca como término especializado de la edición, lo extiende a libros u otros documentos que se imprimen sólo después de haberse pedido.
Sinónimos y término en español
En español el término es impresión bajo demanda, que es la forma que usa este sitio y la traducción que da el propio diccionario Cambridge. La abreviatura POD la registran las dos obras.
Se escribe sin guiones cuando funciona como sustantivo —print on demand— y con guiones cuando va delante de otro sustantivo, que es como lo ejemplifica Oxford: a print-on-demand title.
Dónde aparece
«Print on demand» convive con su traducción dentro de una misma plataforma, así que el autor se encontrará las dos formas sin que ninguna signifique otra cosa: la ayuda de KDP en español dice que «KDP imprime su libro bajo demanda y deduce los gastos de impresión de sus regalías».
Cuando la expresión va pegada al nombre de un servicio —«editorial POD»— conviene leerla despacio. La etiqueta dice cómo se imprime el libro, no quién lo publica ni de quién son los derechos, que es lo que decide el contrato. Y tampoco anticipa la cuenta que de verdad importa —cuánto cuesta cada ejemplar frente a una tirada, y cuánto queda de cada venta—, que está en qué es la impresión bajo demanda.