Qué es la impresión bajo demanda
La impresión bajo demanda es una forma de fabricar libros en la que no se imprime nada hasta que hay un pedido: el fichero queda cargado en un sistema y cada venta dispara una impresión, una encuadernación y un envío. El diccionario de Cambridge define así su equivalente inglés, print on demand: el modo de producir libros u otros documentos en el que los ejemplares se imprimen sólo después de haberse pedido.
La impresión bajo demanda nombra cómo se fabrica el libro y no cómo se publica. La usan por igual quien autopublica y una editorial que mantiene a la venta su fondo antiguo, así que saber que un libro se imprime así no dice nada de quién figura como editor ni de quién tiene los derechos. Técnicamente es impresión digital, la misma que fabrica una tirada corta de cien ejemplares: lo que cambia no es la máquina, sino el momento en que se imprime y quién paga primero.
Sinónimos y término en inglés
La impresión bajo demanda se llama en inglés print on demand, abreviado POD, que son las siglas que aparecen en los presupuestos y en los paneles de las plataformas. Cambridge lo recoge como término especializado de la edición y lo traduce al español precisamente por «impresión bajo demanda», que es la grafía que usa este sitio.
Una tirada corta no es un sinónimo, aunque salga de la misma máquina digital: ahí se fabrica un lote y se guarda, que es justo lo que la impresión bajo demanda suprime.
Dónde aparece
La impresión bajo demanda le sale al autor al decidir cómo fabricar el libro, antes de fijar el precio y de elegir dónde venderlo. Lo que decide no es la calidad, sino dos cosas: el coste por ejemplar, que KDP tarifa en Amazon.es en 0,75 € fijos más 0,012 € por página para una tapa blanda de tinta negra y tamaño normal —4,35 € en una novela de 300 páginas—, y un catálogo cerrado de acabados, donde no caben ni el gramaje elegido ni un lomo cosido. Los ejemplares propios para presentaciones se piden aparte, al precio para autores, que es ese mismo gasto de impresión multiplicado por las copias del pedido.
La decisión entera —cuándo compensa frente a una tirada, cuánto queda de cada venta y qué trámites no cambian— está en qué es la impresión bajo demanda.