Qué es Thema
Thema es un sistema de códigos y no de palabras, y ahí está su razón de ser: el
FRH que teclea una editorial española significa lo mismo en París, donde la
pantalla del librero pone Roman sentimental historique, que aquí, donde pone
«narrativa romántica histórica». Lo mantiene EDItEUR —el mismo organismo que
mantiene ONIX— junto a un comité internacional que se reúne dos veces al año
para decidir qué se incorpora al estándar.
Los códigos se reparten en veinte secciones de materia identificadas por una
letra —F ficción, X novela gráfica y cómic, Y infantil, juvenil y
educativo— y se afinan con seis grupos de calificadores numerados: lugar,
lengua, período de tiempo, fines educativos, interés y estilo. Se marca con el
código más detallado aplicable, no con el más detallado que exista, y se le
suman los calificadores: FRH más 1DSE más 3MN es una novela romántica
histórica ambientada en España en el siglo XIX.
Sinónimos y término en inglés
Thema es un nombre propio y viaja igual en los dos idiomas: en el oficio se habla de «materias Thema» o de «marcado de materias», y en inglés de subject categories. El esquema está traducido a más de veinte lenguas, el español entre ellas, y en todas son los mismos códigos: lo único que cambia de idioma a idioma es la etiqueta que los describe.
Lo que sí tiene son antecesores y vecinos. En España rigió iBIC entre 2010 y 2020, hoy congelado y considerado obsoleto; en el Reino Unido, BIC; en Estados Unidos sigue en uso BISAC. Thema no los sustituye por decreto: convive con ellos, y EDItEUR publica las tablas de equivalencia entre unos y otros.
Dónde aparece
A quien autopublica, Thema le sale al paso al
pedir el ISBN, y no como una casilla opcional: la Agencia del ISBN
lo declara estándar oficial de materias del mercado español y obligatorio para
registrar un libro desde 2020. Usarlo no cuesta nada —EDItEUR no pide registro,
cuota ni membresía— y el buscador de códigos está abierto en ns.editeur.org,
con la versión española a cargo de la Federación de Gremios de Editores de
España.
De ahí los códigos siguen viaje con el resto de los metadatos: a DILVE primero y, desde esa ficha, a distribuidoras, librerías y tiendas en línea. Y viajan en orden, que es lo que más se descuida: no es lo mismo una novela romántica con una trama de intriga que un thriller con toques románticos, y lo único que las separa es cuál de los dos códigos va delante. Cómo se rellena la ficha entera está en la guía de cómo distribuir un libro.