Qué es el precio fijo del libro
La obligación del artículo 9 de la Ley 10/2007 recae sobre quien edita, importa o reimporta libros, y quien autopublica con ISBN propio es el editor, así que la obligación es suya. Alcanza también al libro electrónico, porque la ley lo cuenta dentro de su definición de libro: un ebook editado en España se fija igual que el papel. Y no se queda en una cifra de catálogo, porque la ley manda además indicarla en el propio ejemplar: en papel va impresa, así que rectificarla obliga a reimprimir o a reetiquetar.
La ley separa dos supuestos que en la conversación se confunden, y sólo uno saca al libro del régimen. Las exclusiones del artículo 10 son libros que quedan fuera entero: los de bibliófilo, los artísticos, los antiguos, los usados, los descatalogados y los de texto de Primaria y Secundaria Obligatoria; ahí entra también la rebaja que el librero puede aplicar a los libros con más de dos años desde la última edición, si los ha tenido a la venta un mínimo de seis meses. Las excepciones del artículo 11 son descuentos sobre un libro que sigue dentro. Un libro nuevo casi nunca está excluido; lo más que alcanza es una excepción.
Sinónimos y término en inglés
El precio fijo se llama también precio fijo de venta al público, y en la conversación diaria ley del precio fijo, que nombra el régimen entero y no la cifra de un libro concreto. Precio de portada es esa misma cifra vista desde el ejemplar, la que el lector compara en la mesa de novedades. En inglés es fixed book price.
Dónde aparece
El precio fijo aparece en el momento de poner cifra al libro, que es también el momento en que hay que tenerlo decidido todo: el margen del canal, el IVA y la regalía salen de esa misma resta, y el cálculo entero está en la guía de cómo poner precio a un libro. Vuelve a aparecer al planificar el lanzamiento, porque descarta de golpe la promoción por precio: lo que se negocia con el canal es el descuento de librería, que es lo que cobra quien vende, y no lo que paga el lector.