Qué es la portada
La Agencia del ISBN pide que el número vaya impreso «en el reverso de la portada», y ahí la palabra está usada en el sentido de dentro: ese reverso es la página de créditos, donde el ISBN y el depósito legal tienen que acabar juntos. Entendida como la cara de fuera, la misma instrucción mandaría el número al interior de la cubierta, que no es sitio para él.
El orden de las primeras hojas lo fija el diccionario académico, que llama anteportada a la que precede a la portada y en la que ordinariamente no se pone más que el título de la obra —el nombre culto de la portadilla—. Mariana Eguaras numera el arranque entero: las páginas de cortesía en 1 y 2, la portadilla en 3, la contraportada interior en 4 y la portada en 5.
Sinónimos y término en inglés
La palabra tiene dos juegos de sinónimos, uno por sentido. Para la hoja del interior, la lista de Mariana Eguaras recoge fachada. Para la cara delantera del libro, los que el diccionario da en esa acepción: cubierta, tapa y carátula. Y una vecina que no es sinónima: el frontispicio, que la Academia define como la página de un libro anterior a la portada, con el título y algún grabado o viñeta.
En inglés la hoja del interior es la title page, que Collins define como la página que lleva el título, el nombre del autor y el imprint del editor. La cara de fuera es front cover.
Dónde aparece
El autor se topa con las dos portadas en momentos distintos del calendario. La del interior le sale en la maquetación, con el resto de las páginas de principio; la de fuera se encarga aparte y bastante después, y lo que hay que pedir está en la guía de cómo diseñar la portada de un libro.
Este sitio usa las dos acepciones, así que conviene saber cuál toca: en el título de esa guía «portada» es la cubierta, porque así se busca; en un trámite es la hoja del interior. La Agencia del ISBN pide además que una edición revisada se declare en la anteportada y lleve allí el número nuevo: ni en la cubierta ni en la portada, sino en la hoja que la precede.