El porcentaje anunciado no se aplica al precio que paga el lector
Amazon calcula lo que abona sobre una base más pequeña que el precio de la ficha, y de ahí que el 60 % de una novela en papel se quede en un 31 % real. En el ebook descuenta primero el IVA y luego unos gastos de entrega de 0,12 € por megabyte; en papel descuenta el gasto de impresión, que en tinta negra son 2,05 € fijos hasta las 110 páginas y, por encima, 0,75 € más 0,012 € por página. Con las tarifas de Amazon.es, lo que llega por venta es esto:
| Formato y precio de lista | Amazon paga | Sobre el precio de lista |
|---|---|---|
| Ebook a 12,99 €, en la opción del 70 % | 9,01 € | 69 % |
| El mismo ebook a 13,99 €, ya en la del 35 % | 4,90 € | 35 % |
| Tapa blanda de 300 páginas a 14,99 € | 4,64 € | 31 % |
| Tapa dura de 300 páginas a 24,99 € | 6,74 € | 27 % |
La columna de la derecha es la que conviene mirar antes de comparar la plataforma con nadie: el porcentaje que Amazon anuncia se parece al real en digital, donde no hay nada que fabricar, y se separa mucho en papel. Ahí el 60 % nominal se convierte en un 31 % efectivo en una novela de extensión media y en un 27 % en tapa dura, y no porque la tienda cobre de más, sino porque el libro hay que imprimirlo. Las cifras salen de las tarifas publicadas de KDP, que en tapa dura fija el mismo escalón que en blanda —60 % desde 9,99 €, 50 % hasta 9,98 €— sobre un gasto de impresión mayor: 4,65 € fijos más 0,012 € por página.
En Kindle Unlimited no hay tarifa por ejemplar, sino un reparto de un fondo
Un ebook prestado en Kindle Unlimited no paga por descarga: paga por páginas leídas por primera vez, y la cantidad por página no está publicada porque no existe como tarifa. Amazon reparte cada mes un fondo global entre todas las páginas leídas por todos los títulos inscritos, anuncia su importe en su foro de la comunidad y limita lo que puede cobrarse a 3.000 páginas normalizadas por título y por cliente. El ejemplo que la propia ayuda de KDP incluye —diez millones de dólares entre cien millones de páginas— viene con la advertencia de que el importe real puede variar, así que no es una tarifa: es una división.
La consecuencia práctica es que en este canal el ingreso por lector no se puede calcular por adelantado, sólo estimar hacia atrás con las liquidaciones ya cobradas. Es lo contrario de la venta suelta, donde el importe por ejemplar se sabe antes de publicar.
El caso límite: la misma venta se paga distinto según dónde viva quien compra
Un ebook puede cobrar el 70 % y el 35 % el mismo día, y no es un error de precios. La opción del 70 % sólo se aplica a compradores residentes en los territorios que KDP enumera en su página de precios; una venta a un cliente de fuera se liquida al 35 %, aunque el libro esté en la misma tienda y al mismo precio. Hay dos condiciones más que dejan fuera del 70 % a libros que parecen cumplirlo: una obra compuesta principalmente de dominio público sólo puede acogerse al 35 %, y el precio de lista del ebook tiene que ser al menos un 20 % inferior al del papel en Amazon —con la novela del ejemplo a 14,99 € en tapa blanda, el ebook no puede pasar de 11,99 €—.
Qué hacer
Calcula el importe por ejemplar antes de fijar el precio, formato por formato, y no al revés. Los dos escalones del sistema —el del 70 % al 35 % en digital y el del 60 % al 50 % en papel— se cruzan con un euro de más en el primer caso y con un céntimo en el segundo, así que un precio elegido a ojo puede costar la mitad de la regalía en cada venta durante toda la vida del libro. Cómo se decide ese precio está en poner precio a un libro.
Y separa lo que la tienda paga de lo que tú ganas, que no son el mismo número: el importe por ejemplar no descuenta lo que costó dejar el libro listo, y ese umbral está en cuánto gana un autor autopublicado. Dónde encaja este paso en el proceso entero está en cómo publicar un libro.