En Kindle Unlimited no se cobra por préstamo, se cobra por página leída
Lo que decide si KDP Select sale a cuenta es la forma en que paga Kindle Unlimited, y no se parece a una venta. Kindle Unlimited es la suscripción de lectura de Amazon: el lector no compra el ebook, lo toma prestado dentro de su cuota mensual, y quien escribe cobra por lo que ese lector lee. La unidad de medida es la página normalizada de la Edición Kindle, el KENPC, que existe porque una página no significa nada en una pantalla donde cada cual elige el cuerpo de letra: Amazon recompone el archivo con un formato estándar de fuente, altura de línea y espaciado, y de ahí sale un número de páginas comparable entre libros. Cuentan también las imágenes y las tablas.
De ese recuento salen tres consecuencias que conviene saber antes de firmar noventa días. La primera es que sólo se paga la primera lectura: un cliente puede releer el libro las veces que quiera, y las páginas repetidas no vuelven a generar regalías. La segunda es que hay tope: se puede cobrar por un máximo de 3.000 páginas KENPC leídas por título y por cliente. Y la tercera, la que más desconcierta, es que la tarifa no existe de antemano. Amazon reparte un fondo global mensual cuyo importe revisa cada mes, y cada autor se lleva la parte proporcional a las páginas que le leyeron, así que lo que vale una página se sabe cuando el mes ha cerrado y no cuando se decide entrar.
El caso límite: el libro corto y el autor que ya vende fuera
Hay dos perfiles a los que la aritmética de KDP Select les sale al revés, y los dos llegan a él por el mismo folleto. El primero es el del libro breve. Como se cobra por páginas leídas y no por préstamo, un texto corto cobra las pocas páginas que tiene aunque el lector lo termine encantado, mientras que una novela larga leída entera cobra muchas más por el mismo lector. La suscripción premia la extensión leída, no la satisfacción, y eso deja en desventaja al relato, al ensayo breve y al manual de consulta.
El segundo es el del autor que ya tiene por dónde vender. La exclusividad no consiste sólo en no estar en otras tiendas: durante el periodo de inscripción el ebook sólo se puede distribuir a través de KDP, así que tampoco se puede vender desde la web propia ni entregar como archivo a una lista de correo. Quien ha tardado años en reunir esa lista está entregando su canal más rentable a cambio de un fondo cuyo reparto no controla. Y la renovación automática convierte una prueba de tres meses en un estado permanente: el libro sigue inscrito indefinidamente si nadie desmarca la casilla, y sólo hay tres días desde la inscripción para deshacerla del todo.
Qué hacer
Trata la inscripción en KDP Select como una prueba con fecha y no como una casilla. Antes de marcarla, comprueba que no tienes el ebook subido en ninguna otra tienda ni a la venta en tu propia web, porque eso incumple el compromiso desde el primer día. Y el mismo día que te inscribas, anota en el calendario la fecha de fin: es la comprobación de un minuto que evita descubrir a los cuatro meses que el periodo se renovó solo.
Dentro del periodo, usa lo que se paga aparte, y elige bien porque sólo se puede utilizar un tipo de promoción por cada periodo de inscripción. La promoción de libros gratuitos da hasta cinco días por cada noventa, en todas las tiendas de KDP y sin generar regalías mientras está en marcha; la letra pequeña de esa herramienta y de la otra, las Kindle Countdown Deals, está en promocionar un libro. Al terminar, compara lo que te ha dado el fondo con lo que ganabas fuera antes de renovar. El resto de la edición digital —precio, ISBN, tiendas y DRM— está en publicar un ebook, y lo que cuesta cada paso, en cuánto cuesta publicar un libro en Amazon.