El precio es por edición, no por libro, y eso es lo que multiplica la factura
Un ISBN identifica una edición concreta y no un título, así que cuántos códigos hay que pagar no lo decide el libro: lo deciden los formatos en los que se publique el mismo texto. La respuesta de 45 € es correcta y se queda corta en cuanto hay un segundo formato: sacar la novela también en digital son 90 €.
| Lo que publicas | Códigos | Coste |
|---|---|---|
| Sólo papel | 1 | 45 € |
| Papel y ebook con ISBN propio | 2 | 90 € |
| Papel, ebook y tapa dura | 3 | 135 € |
| Los tres anteriores y audiolibro | 4 | 180 € |
Sobre esa cuenta hay dos partidas opcionales, las dos con precio público. La tramitación urgente cuesta 50 € más y lo que compra es plazo: la Agencia resuelve al día laborable siguiente en lugar de en los cuatro o cinco de la vía normal. Y la gestión de datos ricos en DILVE, que es la ficha comercial del libro, son 35 € aparte.
Quien vaya a publicar cuatro ediciones o más tiene una tercera opción: el prefijo de diez códigos, que cuesta 140 € y deja el código a 14 €. La pega no es el dinero, es el trámite, porque el prefijo se pide como editorial nueva y los códigos que no se usen son dinero gastado.
Un ISBN puede salir gratis, y lo que se paga entonces no es dinero
Hay dos maneras de no pagar por el número, y las dos tienen la misma contrapartida: el ISBN no es tuyo. La primera es publicar con una editorial, que asigna el código desde su propio prefijo y se ocupa del trámite; el autor no adelanta nada y a cambio ese número identifica la edición de la editorial, no la suya.
La segunda es el identificador gratuito de una plataforma, y ahí la letra pequeña está escrita en la ayuda de la tienda. KDP advierte de que sus ISBN gratuitos sólo se pueden usar en KDP y no sirven para publicar el libro fuera de allí; si se usa uno, el sello que aparece en la ficha es «Publicación independiente». La misma página aclara que, de los formatos que admite, el ebook y los libros de poco contenido son los únicos que acepta sin ISBN, así que un autor que sólo vaya a vender el digital en esa tienda puede quedarse en cero euros. Eso es la exigencia de una tienda, no una regla del país: en España el ISBN no es obligatorio para ningún formato.
Ninguna de las dos vías es mala en sí: son decisiones distintas. Lo que no conviene es tomarlas por ahorrar 45 €, porque el coste real aparece después, el día en que el libro tiene que existir en una librería o en otra tienda.
Qué hacer
Cuenta las ediciones antes de mirar la tarifa —papel, digital, tapa dura, audio— y multiplica por 45 €: ésa es tu factura, y sabrás si te compensa el prefijo antes de rellenar ningún formulario. Si el ISBN te viene dentro de un presupuesto ajeno, pide que la línea aparezca desglosada entre tasa y gestión.
Cómo se pide el número, qué se rellena y cuánto tarda está en cómo conseguir el ISBN de un libro; el desglose completo de la tarifa, con todos los tramos y el peso que tiene esta partida en el presupuesto, en cuánto cuesta el ISBN. Y dónde encaja este gasto entre los demás, en cómo publicar un libro.