El candado actúa sobre quien te ha comprado el libro, no sobre quien te lo copia
El DRM que aplica una tienda limita el acceso del lector a los dispositivos y aplicaciones de esa tienda: con él puesto, el comprador lee tu libro en Kindle y sólo en Kindle; sin él, puede descargarse el EPUB o el PDF y abrirlo en cualquier lector. Ese es todo el alcance real de la casilla, y es un alcance que se ejerce entero sobre la persona que ya te ha pagado.
Sobre la copia no autorizada, lo que sostiene al candado no es el candado. La ley da acciones al titular de los derechos contra quien lo elude a sabiendas, y además contra quien fabrica, importa, vende o anuncia dispositivos y servicios concebidos para eludirlo. Que la norma tenga que ocuparse de ese segundo grupo dice a las claras que eludir una medida tecnológica es cosa que ocurre, y que la protección real de un libro es jurídica antes que técnica. El lector que no se lo propone es, mientras tanto, el que se queda sin poder llevárselo a su lector de tinta electrónica.
Lo que no está en juego es el dinero. En KDP, los porcentajes de regalías y la estructura de pago no dependen de la selección de DRM, así que aquí no hay cálculo que hacer: es una decisión editorial sobre cómo quieres que se comporte tu libro en manos ajenas.
Un libro publicado sin DRM antes del 9 de diciembre de 2025 sigue sin descarga
Hay un caso en el que dejar la casilla sin marcar no basta, y afecta a todo el catálogo anterior a esa fecha. Amazon no ofrece automáticamente la descarga en EPUB o PDF a los lectores de los libros publicados antes del 9 de diciembre de 2025 que no llevaran DRM: hay que confirmar la elección expresamente en la ficha del libro, marcando la casilla que reconoce que los clientes —los nuevos y los que ya lo compraron— podrán descargarlo. Sin ese paso, el libro figura sin DRM y se comporta como si lo tuviera.
Conviene saberlo porque la comprobación se hace libro a libro. KDP no permite actualizar el ajuste en bloque, y el cambio tarda de veinticuatro a setenta y dos horas en verse desde que se vuelve a publicar la ficha. Con un solo título es un minuto; con un catálogo de diez, es una tarde, y no hay atajo.
Qué hacer
Empieza por mirar qué tienes puesto ahora, que casi nunca es una decisión sino lo que venía por defecto: en KDP, la sección del manuscrito de la ficha del libro. Si tu apuesta es que la comodidad del lector legítimo vale más que la copia que se haría igualmente, quítalo y confirma la casilla de descarga; si prefieres que el archivo no salga del ecosistema de la tienda, déjalo y hazlo a sabiendas. Las dos posturas son defendibles, y lo que no se sostiene es no haberla tomado.
Si el libro es anterior a diciembre de 2025 y lo dejas sin candado, acuérdate de la confirmación expresa de la sección anterior: sin ella, la elección no llega al lector. Y si todavía estás montando la edición digital, el orden completo —formato, precio, ISBN y esta casilla— está en publicar un ebook; el paso a paso de la subida, en cómo publico un ebook, y lo que te queda de cada venta, en cuánto paga Amazon por libro vendido. Si lo que estás decidiendo todavía es por qué vía publicar, el mapa entero está en cómo publicar un libro.