Lo que decide el resultado es el Word, no el convertidor
Ninguna herramienta de conversión mejora el documento que le das: reproduce lo que encuentra, y lo que en Word estaba puesto a mano lo copia a mano. Un EPUB no tiene páginas: el texto se recompone al tamaño de letra que elija quien lee, y todo lo que en Word se hizo a mano —un salto de línea repetido para bajar un título, un tabulador para sangrar el primer párrafo, un espaciado a base de intros— deja de significar lo que significaba y aparece como un hueco absurdo en mitad de la pantalla.
La guía de formato de KDP se resume en cuatro gestos. Los títulos de capítulo llevan aplicado el estilo Encabezado 1, que es de donde el convertidor saca la tabla de contenidos navegable. Los saltos de página se insertan como saltos de página, no pulsando intro hasta que el texto baje. La sangría de primera línea se define en el estilo del párrafo —Amazon indica 5 mm— en vez de con tabuladores. Y los encabezados y pies se quitan, porque un ebook no los tiene y ahí no pintan nada.
Las tres vías: la tienda, una herramienta gratuita o quien maqueta
Convertir un Word en EPUB se puede hacer de tres maneras, y lo que las separa no es tanto la calidad del archivo como quién se queda con él y cuánto control hay sobre el resultado.
| Vía | Qué cuesta | Con qué te quedas |
|---|---|---|
| Subir el DOCX a la tienda | Nada | Nada: la conversión se queda dentro de la plataforma |
| Kindle Create o calibre | Tu tiempo | Un archivo tuyo, que puedes volver a subir donde quieras |
| Encargarlo a quien maqueta | 100–250 € junto al papel; 200–400 € aparte | Un EPUB revisado por alguien |
Subir el Word tal cual es la vía sin trabajo previo, y KDP la admite: acepta DOC y DOCX, y también EPUB, HTML, RTF, TXT y su propio formato KPF. El inconveniente no es la calidad, sino que de ahí no sale ningún archivo para llevarse a otra tienda.
Hacerlo tú cuesta rato y ninguna licencia. Kindle Create, que Amazon
distribuye para Windows y Mac, importa un DOCX y exporta KPF y, en los libros
de texto ajustable, también EPUB. calibre —libre y de código abierto— convierte
directamente los .docx de Word 2007 en adelante y genera la tabla de
contenidos desde esos mismos estilos de título, aunque su propio manual advierte
de que no sustituye a un editor de libros electrónicos.
Encargarlo tiene sentido cuando el interior ya se está maquetando para papel: pedir las dos entregas a la vez sale bastante más barato que volver meses después a por el archivo digital.
El caso límite: el libro que no es texto seguido
La conversión automática se rompe en cuanto el libro deja de ser una sucesión de párrafos. Un cómic, un libro ilustrado o uno de texto con cuadros y tablas necesitan diseño fijo, que conserva la posición de cada elemento, y eso no se obtiene convirtiendo un Word: se compone aparte. La poesía entra en la misma lista aunque parezca texto corrido —un verso que se parte al subir el cuerpo de letra deja de ser el verso que se escribió—.
Qué hacer
Empieza por el documento, no por la herramienta. Aplica Encabezado 1 a los títulos de capítulo, sustituye los tabuladores por sangría de estilo y quita encabezados y pies. Convierte después, con lo que prefieras, y pasa el resultado por EPUBCheck, el validador del W3C: dice si el archivo cumple la especificación. Luego ábrelo en dos dispositivos distintos, que es lo único que dice si se lee bien.
Si el libro sale también en papel, encarga las dos entregas juntas: cuánto cuesta cada una está en cuánto cuesta maquetar un libro, y qué hay que pedir por su nombre, en cómo maquetar un libro. A qué tiendas se sube después y qué reparto deja cada una, en cómo publicar un ebook.