Medio independiente para autores en español2 septiembre 2026
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¿Cuántos ejemplares imprimo la primera vez?

Equivocarse por poco se arregla con una reimpresión; equivocarse por mucho se queda en el armario.

Un primer libro no obliga a decidir ninguna cifra: en impresión bajo demanda los ejemplares se fabrican de uno en uno y no hay tirada que acertar. Cuando aun así se imprime, la cantidad sensata es la que ya tiene destino nombrado —depósito legal, prensa, presentaciones, venta directa—, y en un primer título esa lista rara vez justifica más de doscientos ejemplares.

La cantidad se calcula sumando destinos, no ventas esperadas

Un primer libro no da ninguna base para estimar cuántos ejemplares se van a vender, y la buena noticia es que no hace falta: la pregunta se contesta al revés, enumerando los sitios concretos donde ya sabes que van a acabar. Los ejemplares que un autor puede nombrar de antemano son pocos y se cuentan en una servilleta.

Para qué los quieres Cuántos Cómo pedirlos
Que el libro esté a la venta Ninguno Bajo demanda
Depósito legal, prensa y cortesía 10 – 30 Ejemplares de autor bajo demanda
Una presentación con firma 30 – 60 Ejemplares de autor bajo demanda
Feria o venta directa durante una temporada 100 – 300 Tirada corta digital
Un pedido ya cerrado con alguien Los del pedido, y algunos de reserva Digital u offset, según cantidad

La primera fila es la que más sorprende y la que más rinde. Que el libro se pueda comprar no exige fabricar ni un ejemplar por adelantado: bajo demanda cada uno se imprime cuando alguien lo pide, y esa misma novela de 300 páginas cuesta 4,35 € por unidad sin poner nada por delante. Todo lo que se imprima además de eso no compra ventas: compra libros en la mano, que es otra cosa y a veces hace falta.

El salto de cantidad que sí cambia el precio unitario está lejos de ahí. Hasta unos 500 ejemplares se imprime en digital, que apenas premia el volumen, y cien ejemplares cuestan casi lo mismo por unidad que uno solo. Eso convierte al «por si acaso» en la peor forma de llenar la tabla: doscientos ejemplares con destino son doscientos ejemplares bien pedidos, y los mismos doscientos sin destino pagan el desembolso de una tirada sin llegar al descuento que la justificaría.

El caso límite: el libro que todavía puede cambiar

Una tirada congela el texto, y el de un libro recién publicado todavía puede moverse. Las erratas que sobreviven a la corrección aparecen cuando lo leen personas que no lo han leído veinte veces, y eso ocurre después de publicar, no antes: hasta entonces el archivo no está cerrado del todo aunque lo parezca.

Corregirlas después es barato bajo demanda —se sustituye el archivo y el siguiente ejemplar sale corregido— y caro con mil libros fabricados: los que quedan en la caja siguen llevando la errata. Y hay un detalle administrativo que lo acompaña: la Ley 23/2011 define reedición como la edición que se distingue de las anteriores por alguna modificación en el contenido o en la presentación, de modo que reimprimir el mismo archivo no lo es, pero corregir erratas sí introduce esa modificación, y las reediciones vuelven a estar sujetas a depósito. Tu oficina de depósito legal es quien confirma cómo tratar tu caso.

Qué hacer

Escribe la lista de destinos antes de pedir ningún presupuesto, con nombre y fecha en cada línea: dos ejemplares para el depósito legal, los de prensa que vayas a mandar de verdad, la presentación que ya tiene sala, la feria a la que te has apuntado. Suma y redondea hacia arriba. Ese número, y no el que te apetece, es tu primera tirada; si la lista sale corta, la respuesta es que todavía no toca imprimir.

Con la cifra decidida, pide precio para ella y para el escalón siguiente en el mismo correo, porque es lo que enseña si caes justo antes o justo después del salto de esa imprenta; a quién pedírselo, según la cantidad, está en dónde imprimo mi libro, y el modelo de correo y las siete cosas que igualan dos presupuestos están en cuánto cuesta imprimir un libro. Y si la lista no llega a nada, empieza por la impresión bajo demanda, que deja la decisión abierta. Dónde encaja esta elección entre las demás está en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿Puedo empezar bajo demanda y hacer una tirada más adelante?
Sí, y es el orden que menos compromete: los meses bajo demanda dan cifras de venta reales con las que decidir la cantidad, en vez de estimarla. Volver a imprimir el mismo texto es una tirada nueva de la misma edición, así que no lleva [ISBN](/guia/isbn) nuevo.
¿Los ejemplares del depósito legal salen de mi tirada?
Sí, y se descuentan antes de repartir nada. Dos son los que la ley reserva a la Biblioteca Nacional; cada comunidad añade los de sus centros de conservación, y en Madrid y en Andalucía el total de un libro son cuatro. El trámite entero está en [depósito legal](/guia/deposito-legal).
¿Tengo que subir el precio de venta si imprimo pocos ejemplares?
El precio se fija una vez y vale para todos los canales, así que lo que cambia con una tirada corta es tu margen, no lo que paga el lector. Fabricar poco encarece cada ejemplar y estrecha lo que te queda; cómo se hace esa cuenta está en [poner precio a un libro](/guia/poner-precio-a-un-libro).
¿Puedo pedir menos de cien ejemplares a una imprenta?
Es lo primero que conviene preguntar, porque una imprenta puede tener un mínimo de pedido y no cotizar por debajo de él. Para cantidades pequeñas la vía es pedir ejemplares de autor a un servicio bajo demanda, donde el gasto de impresión por unidad es el mismo tanto si pides cinco como cincuenta y lo único que cambia es el envío.
¿Sale más barato imprimir de una vez para dos años?
Por ejemplar sí, y por eso es la trampa más común de esta decisión. La cuenta cambia al sumar lo que no aparece en el presupuesto: el almacenaje, el transporte de un palé y el riesgo de que el texto cambie. El desglose completo está en [cuánto cuesta imprimir un libro](/costes/cuanto-cuesta-imprimir-un-libro).
¿Cuántos ejemplares me va a pedir una librería?
Una librería no compra un lote grande de un autor desconocido: trabaja en [depósito](/glosario/deposito) y con derecho de [devolución](/glosario/devolucion), así que se lleva unos pocos ejemplares y devuelve los que no vende. Cómo funciona esa cadena está en [cómo entro en una librería](/preguntas/como-entro-en-una-libreria).

Fuentes

  1. KDP: gasto de impresión para libros de tapa blanda
  2. Ley 23/2011, de 29 de julio, de depósito legal, arts. 2 y 4

Por JD Romero, dirección editorial