Cien ejemplares se fabrican en digital, y el digital casi no premia el volumen
Una tirada de cien ejemplares se imprime en digital, que es la misma tecnología con la que se fabrica un libro suelto bajo demanda, y de ahí sale lo que más sorprende de esta cuenta: el precio por ejemplar apenas se mueve. La impresión digital no tiene planchas que amortizar, así que tampoco tiene mucho que ganar repartiendo un coste fijo entre más libros. El descuento por cantidad de verdad empieza en el offset, que tiene planchas que amortizar, y el offset no entra en juego hasta unos 500 ejemplares.
Para una novela de unas 300 páginas, formato de bolsillo, interior en blanco y negro, las cifras quedan así:
| Cómo se fabrica | Ejemplares | Coste por ejemplar | Desembolso previo |
|---|---|---|---|
| Bajo demanda | 1 | 4,35 € | 0 € |
| Digital, tirada corta | 100 | 4 – 6 € | 400 – 600 € |
| Digital, tirada corta | 300 | 2,80 – 4 € | 840 – 1.200 € |
| Offset | 1.000 | 1,50 – 2,20 € | 1.500 – 2.200 € |
La columna que cambia de verdad al pasar de uno a cien no es la del coste unitario, sino la de la derecha. Cien ejemplares no compran un precio mejor: compran tener los libros en la mano. Y dentro de esa horquilla de 4 a 6 € lo que manda no es la cantidad, sino el papel, el formato y la encuadernación: una rústica fresada es el suelo de precio, el cosido sube, y el gramaje del interior mueve a la vez el importe y el peso del envío. El desglose completo, con las variables de páginas, tinta y tapa, está en cuánto cuesta imprimir un libro.
El caso límite: cien ejemplares que ya tienen destino
Cien ejemplares son la cantidad correcta cuando existe un sitio concreto donde van a acabar, y eso no es una expectativa de ventas: es una presentación con fecha, una feria, un colectivo, una institución que va a comprar un lote, un curso que usa el libro. Ahí el desembolso de 400 a 600 € no es una apuesta: los ejemplares tienen comprador antes de existir, y el libro en la mano hace algo que la impresión bajo demanda no hace: se firma, se regala y se cobra en el momento.
El mismo número sin destino es el error clásico en versión pequeña. Cien ejemplares en el armario de un primer libro sin distribución son de 400 a 600 € inmovilizados en un objeto que, si el texto todavía puede cambiar, además caduca: una errata detectada después obliga a rehacer el archivo y deja sin valor lo que queda en la caja.
Qué hacer
Pide precio para 100, 300 y 500 ejemplares en el mismo correo, aunque sólo quieras cien. Es lo que enseña de golpe dónde está el escalón de esa imprenta y si la cantidad que tenías pensada cae justo antes o justo después; con una sola cifra, esa información no aparece. Pide en el mismo mensaje qué papel exacto han cotizado, si el importe lleva impuestos y transporte, y qué prueba física puedes ver antes de la tirada: un fallo de color, de márgenes o de lomo sólo se ve en papel, y verlo en un ejemplar es lo que evita verlo en cien.
Con esos números al lado, compara el total contra la vía sin desembolso: si los cien ejemplares no tienen un destino concreto, la impresión bajo demanda deja la decisión abierta y da datos de venta reales antes de comprometer nada. Dónde encaja este gasto entre los demás está en cómo publicar un libro.