Medio independiente para autores en español2 septiembre 2026
Guías, costes reales y comparativas verificadas · España y Latinoamérica

¿Es mejor una tirada o impresión bajo demanda?

El orden importa más que la elección: empezar bajo demanda deja la tirada abierta, y al revés no.

Para un primer libro sin historial de ventas, la impresión bajo demanda gana casi siempre: no exige desembolso previo y no deja ejemplares invendidos. La tirada compensa cuando ya hay compradores contados, porque recuperar una de 1.000 ejemplares en España exige vender unos 740. Y la elección no es excluyente: la misma edición puede fabricarse por las dos vías a la vez.

Las dos vías contestan preguntas distintas, y por eso la disyuntiva casi nunca es real

La impresión bajo demanda resuelve que el libro esté a la venta, y la tirada resuelve que tengas ejemplares en la mano. Son dos problemas separados, y la disyuntiva sólo aparece cuando se tratan como si fueran uno. Un autor que pone el libro bajo demanda en una plataforma y encarga cien ejemplares para presentaciones y venta directa no ha elegido: ha usado cada sistema para lo que sabe hacer.

La cuenta que sí es una disyuntiva es la del dinero por adelantado. Bajo demanda se fabrica cuando alguien compra, así que el desembolso previo es cero y cada ejemplar de esa novela de 300 páginas cuesta 4,35 € aplicando la tarifa de Amazon.es. Una tirada de mil ejemplares en offset sale entre 1.500 y 2.200 € puestos antes de vender nada, con el ejemplar en torno a 1,85 €: son 2,50 € menos por unidad, y hacen falta unos 740 ejemplares vendidos para que ese ahorro cubra el desembolso. Un primer libro sin público previo rara vez llega ahí, y esa es toda la aritmética de la respuesta corta. La tabla completa, con los escalones intermedios en digital, está en cuánto cuesta imprimir un libro.

Lo que ese cálculo deja fuera pesa además en la misma dirección: la tirada vive en un almacén, viaja de ida y vuelta y admite devoluciones con el lomo rozado, mientras que el ejemplar que no se ha impreso no cuesta nada.

El caso límite: el libro que la impresión bajo demanda no sabe fabricar

Hay libros para los que la comparación de costes no llega a plantearse, porque una de las dos vías directamente no los produce. Bajo demanda se elige entre un catálogo cerrado de formatos, papeles y encuadernaciones; si el libro se vende por cómo está hecho —ilustrado a doble página, en un formato que no está en ninguna lista, con guardas o con una tapa dura que se abra del todo—, hay que encargarlo a una imprenta, aunque sean cien ejemplares y el precio unitario duela.

El otro extremo del mismo caso es el pedido cerrado. Una compra institucional firmada, un congreso con asistentes contados o un cliente que ya ha dicho cuántos quiere convierten la tirada en la opción evidente por una razón que no tiene que ver con vender: los ejemplares ya tienen dueño, así que no hay riesgo de stock que descontar. La cantidad exacta se calcula sumando esos destinos, y eso está en cuántos ejemplares imprimo.

Qué hacer

Pon el libro bajo demanda para que se pueda comprar y decide aparte, con una lista de destinos delante, cuántos ejemplares necesitas tener físicamente. Son dos decisiones y conviene tomarlas por separado: la primera no exige poner nada por delante y la segunda sí.

Si la lista supera los cien ejemplares, pide presupuesto a una imprenta para esa cifra y para el escalón siguiente en el mismo correo —a quién pedírselo está en dónde imprimo mi libro— y compáralo con lo que te costarían esos mismos ejemplares de autor en la plataforma. Si no llega, todavía no toca una tirada: lo que hay que hacer es vender, y volver a la cuenta cuando haya cifras reales. Cómo funciona el sistema por dentro está en la impresión bajo demanda, y dónde encaja esta elección entre las demás, en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿Se nota en el libro terminado por cuál de las dos se ha fabricado?
Frente a una tirada corta en digital, no: es la misma máquina y el resultado es el mismo. Frente a una tirada en offset, la diferencia no está en la nitidez del texto sino en el papel y en el acabado, porque bajo demanda no eliges el [gramaje](/glosario/gramaje) ni el tipo de [encuadernación](/glosario/encuadernacion).
¿Puedo empezar bajo demanda y hacer una tirada después?
Sí, y es el orden que menos compromete, porque los primeros meses de ventas dan cifras reales con las que calcular la cantidad. Reimprimir el mismo texto es una tirada nueva de la misma edición, así que no lleva [ISBN](/guia/isbn) nuevo; lo que hay que adaptar es el PDF a las medidas y los márgenes de la imprenta, y el lomo, que depende de su papel.
¿Y si lo que quiero es estar en librerías?
Eso lo decide la distribución, no el sistema de impresión, aunque las dos cosas se rozan: un librero trabaja en [depósito](/glosario/deposito) y con derecho de [devolución](/glosario/devolucion), y para eso hacen falta ejemplares fabricados de antemano. Cómo se entra está en [cómo entro en una librería](/preguntas/como-entro-en-una-libreria).
¿Sale más barato el ejemplar si pido cien copias bajo demanda?
No. KDP cobra las copias para el autor multiplicando el gasto de impresión por el número de copias y avisa de que no aplica descuentos adicionales, así que cien ejemplares cuestan cien veces uno. Lo único que cambia con la cantidad es el reparto del envío. Por eso, en cuanto la cifra sube, [cien libros](/preguntas/cuanto-cuesta-imprimir-100-libros) conviene cotizarlos también en una imprenta.
¿La tirada me deja mejor margen por ejemplar vendido?
En venta directa sí, y bastante: el ejemplar cuesta menos y no hay plataforma que se lleve su parte. En venta por internet la comparación cambia, porque quien vende una tirada tiene que enviarla, almacenarla y asumir las devoluciones. Cómo se calcula lo que queda está en [poner precio a un libro](/guia/poner-precio-a-un-libro).
¿Puedo tener el mismo libro a la venta bajo demanda y en tirada?
Sí: si el ISBN es tuyo y la edición no cambia, la misma obra se fabrica por las dos vías a la vez. Es la combinación que resuelve las dos necesidades sin renunciar a ninguna —el catálogo bajo demanda, los ejemplares de la mano en tirada— y no obliga a elegir nada.

Fuentes

  1. KDP: gasto de impresión para libros de tapa blanda
  2. KDP: cuánto cuestan las copias de prueba o para el autor

Por JP Andersen, edición