Medio independiente para autores en español2 septiembre 2026
Guías, costes reales y comparativas verificadas · España y Latinoamérica

¿Cuánto cuesta traducir un libro?

Traducirlo al inglés cuesta más que publicar el libro entero.

Traducir una novela de 250 páginas, unas 65.000 palabras, cuesta entre 5.200 y 9.750 € si el autor encarga la versión inglesa a un traductor literario nativo, a 0,08 – 0,15 € por palabra del original. Cuando quien paga es una editorial española, a la tarifa del sector, la misma novela sale entre 2.300 y 3.300 €.

El precio se cuenta sobre el texto de partida, y no sobre las páginas del libro que saldrá

Una traducción se presupuesta contando el original que se entrega, así que el importe se cierra antes de que el texto traducido exista: se cobra por palabra del manuscrito de partida o por página normalizada de ese mismo original. El número de páginas del libro impreso no interviene, porque depende de decisiones de maquetación que se toman mucho después.

La unidad de la traducción editorial en España es la página o folio, y ACE Traductores advierte de que esa medida, heredada de la máquina de escribir, es ambigua: según la editorial puede significar una plantilla de 2.100 matrices —30 líneas de 70 caracteres, huecos hasta el margen incluidos— o un recuento de 2.100 caracteres con espacios hecho con el procesador de textos. No son lo mismo, y por eso la misma cifra en euros puede describir dos precios distintos. La pregunta que lo resuelve cabe en una línea: ¿la tarifa va por plantilla o por recuento de Word?

Con la novela de referencia de este sitio —250 páginas, unos 400.000 caracteres con espacios, unas 65.000 palabras— las dos horquillas del mercado quedan así:

Quién encarga Tarifa Novela de 250 páginas
Una editorial española, a su traductor 12 – 17,50 € por 2.100 caracteres 2.300 – 3.300 €
El autor, para una versión en inglés 0,08 – 0,15 € por palabra del original 5.200 – 9.750 €

Esa columna de la derecha convierte la traducción en la partida más pesada del presupuesto de un libro: autopublicar una novela en España se presupuesta en 900 – 2.400 €, con corrección, maquetación, portada e ISBN contratados por separado, y llega a 3.300 € con todas las partidas en su tramo alto. Traducirla al inglés cuesta más que eso.

Traducir al inglés cuesta dos o tres veces más que traducir al español, y lo que cambia es el mercado

El precio de una traducción al inglés y el de una traducción al español no separan dos calidades, sino dos mercados. La tarifa editorial española es la que una editorial paga a un traductor por un encargo largo, con contrato y con un porcentaje de derechos detrás: en la conversación que ACE Traductores abrió en su lista en abril de 2025, los traductores que dieron cifras hablaban de 12 € por cada 2.100 caracteres como tarifa más repetida, con 14 € de techo habitual y algún caso excepcional en 17,50 €. Son cifras que sorprenden por lo bajas, y la asociación lo explica en su manifiesto de 2023: la inmensa mayoría de los traductores editoriales cobra hoy, sostiene, prácticamente lo mismo que hace veinte años.

El encargo al inglés es otra cosa: un solo libro, un cliente particular y una lengua de llegada que no es la del traductor español. Esa traducción la hace un profesional que tiene el inglés como lengua materna, cobra en su mercado y no está compensando el precio con el volumen de una editorial. Que salga dos o tres veces más caro no es un recargo: es el precio de ese trabajo cuando nadie más lo subvenciona.

Un presupuesto muy por debajo de esa horquilla suele ser otro producto

Una oferta de tres céntimos por palabra no describe a un traductor barato, sino un servicio distinto que conviene pedir por su nombre. Lo más frecuente es la posedición: traduce una máquina y una persona revisa el resultado, que es legítimo, se cobra por debajo de los 0,04 € por palabra y funciona en textos pautados. En narrativa, en cambio, lo que se compra es una voz, y ahí la revisión de una traducción automática cuesta tanto tiempo como traducir.

Dos presupuestos sólo se comparan cuando dicen las mismas tres cosas, y casi ninguno las dice sin que se las pregunten: si el texto lo traduce una persona o lo revisa después de una máquina, cuál es la lengua materna de quien traduce y si el precio incluye una vuelta sobre las dudas que el traductor le plantee al autor. Con esas tres respuestas delante, la diferencia entre dos importes deja de ser un misterio y pasa a ser una decisión.

Qué hacer

Pide el presupuesto con el recuento del original delante —palabras y caracteres con espacios, los dos, tal como los da Word— y con la unidad escrita sin ambigüedad en el encargo. Y no cierres sólo el precio: la traducción crea una obra nueva cuyo autor es el traductor, así que quien autopublica necesita firmar además la cesión de los derechos de traducción, con sus usos, su territorio y su plazo. Cuánto texto vas a mandar a traducir se calcula en cuántas palabras tiene una novela, y dónde encaja este gasto entre los demás, en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿Entra la corrección en el precio de una traducción?
No, y conviene preguntarlo antes de comparar dos presupuestos. El traductor entrega su texto revisado por él mismo, que no es lo mismo que revisado por otro profesional: la corrección del texto ya traducido se contrata aparte y tiene su propia tarifa, la de [cuánto cobra un corrector](/preguntas/cuanto-cobra-un-corrector).
Si publica una editorial extranjera, ¿pago yo la traducción?
No. Quien compra los derechos para una lengua asume la traducción como parte de su edición, contrata al traductor y le paga; el autor del original no adelanta nada y cobra por esa cesión. Encargar y pagar una traducción es lo propio de quien publica por su cuenta.
¿Cuánto se tarda en traducir una novela?
Entre dos y cuatro meses para las 65.000 palabras de la novela de referencia. El ritmo sostenible de un traductor literario ronda las 2.000 o 3.000 palabras al día, y a eso hay que sumarle la relectura completa del resultado, que es donde el texto deja de sonar a traducción.
¿Sale a cuenta traducir con una máquina y que lo revise una persona?
Sale más barato y es un servicio con nombre propio, la posedición, pero cambia el producto que se compra. En un texto técnico o muy pautado el resultado puede ser suficiente; en narrativa, la voz del libro es justamente lo que la máquina no traslada, y revisarla frase a frase acaba costando lo que costaba traducirla.
¿Cobra el traductor un porcentaje de las ventas?
En el modelo editorial español sí, porque el traductor es autor de su traducción y firma su propio contrato: la tarifa funciona como anticipo y el contrato añade un porcentaje sobre las ventas. Los traductores que contaron sus condiciones en la lista de ACE Traductores en abril de 2025 hablaban de porcentajes del 0,5 %.

Fuentes

  1. ACE Traductores: tarifas y contratos
  2. «Economía de lo intangible», del Libro Blanco de la traducción editorial en España
  3. Vasos Comunicantes: «De tarifas, tarifadoras y artrópodos traductores, y IV» (mayo de 2025)
  4. ACE Traductores: Manifiesto por la supervivencia de la traducción editorial en España (2023)

Por Jacobo Moreno, edición