La horquilla la fija el género, no el autor
El lector de cada género llega con una expectativa de grosor, y el sector la tiene puesta en números. Éstas son las horquillas con las que trabaja en español, pasadas a páginas con la equivalencia que usa este sitio: una novela de 250 páginas son unos 400.000 caracteres con espacios y una palabra con el suyo ocupa unos seis, así que en una página maquetada caben unas 265 palabras.
| Género | Palabras | Páginas impresas |
|---|---|---|
| Novela para adultos | 65.000 – 110.000 | 250 – 415 |
| Novela juvenil | 50.000 – 80.000 | 190 – 300 |
| Novela corta | 20.000 – 45.000 | 75 – 170 |
| Ensayo o divulgación | 40.000 – 70.000 | 150 – 265 |
| No ficción práctica | 30.000 – 60.000 | 115 – 225 |
Son horquillas de oficio, no reglas, y conviene saber dónde cae uno dentro de ellas. La conversión de la tercera columna está desarrollada en cuántas páginas son 50.000 palabras, con lo que la mueve arriba y abajo; la primera fila, con el suelo por debajo del cual el libro deja de llamarse novela, en cuántas palabras tiene una novela. La novela de 250 páginas con la que este sitio calcula cuánto cuesta corregir un libro ronda las 66.000 palabras, es decir, el suelo de la primera fila. Un original de 90.000 va por la mitad de la horquilla y da, además, unas diez horas de audiolibro.
Y cuidado con la unidad, porque hay dos que se llaman igual. Cuando una editorial pide «treinta o cincuenta páginas» está hablando de páginas de manuscrito a doble espacio, que no son las del libro impreso ni se parecen; el original se mide siempre en palabras, y el recuento está en Word en Revisar → Contar palabras. Qué se manda y en qué formato está en cómo envío mi manuscrito a una editorial.
Cada página de más se paga en papel y se cobra en suscripción
La extensión deja de ser una cuestión de gusto en cuanto el libro entra en un canal, y los dos canales principales tiran en direcciones opuestas. En impresión bajo demanda la extensión se paga en cada ejemplar: en Amazon una tapa blanda en tinta negra y tamaño normal cuesta 2,05 € fijos hasta las 110 páginas y, a partir de ahí, 0,75 € más 0,012 € por página. Cien páginas de más son 1,20 € menos de margen en cada ejemplar que vendas, todas las veces. En Kindle Unlimited la cuenta se invierte, porque allí se cobra por páginas leídas y no por ejemplar: el libro largo que el lector termina rinde más que el corto.
El caso límite: el tope de páginas lo pone la imprenta, no el editor
KDP admite tapa blanda de 24 a 828 páginas en tinta negra sobre papel blanco, y tapa dura de 75 a 550. Con las 265 palabras por página de arriba, eso deja fuera de la tapa dura cualquier original que pase de las 145.000 palabras y de la tapa blanda todo lo que supere las 219.000: no es una recomendación editorial, es que el archivo no se sube.
Qué hacer
Cuenta las palabras antes de decidir nada, porque es el número del que salen los demás —las páginas, los caracteres y la factura—: sitúalo en la fila que te toque de la tabla y mira si estás dentro. Si te sales por arriba, calcula lo que cuestan esas páginas de más —a 0,012 € por ejemplar y con la corrección por caracteres— antes de defenderlas; si te sales por abajo, decide si el libro se presenta como novela corta o si le falta una parte.
Después ajusta el precio a lo que salga, que es donde la extensión acaba apareciendo de verdad: cómo se elige la cifra de portada está en cómo pongo precio a mi libro, lo que cuesta fabricar cada ejemplar en cuánto cuesta imprimir un libro, y el resto del proceso en cómo publicar un libro.