Medio independiente para autores en español2 septiembre 2026
Guías, costes reales y comparativas verificadas · España y Latinoamérica

¿Cómo pongo precio a mi libro?

La cifra de portada no se elige mirando el estante: se calcula hacia atrás y luego se contrasta con el estante.

El precio de un libro se calcula hacia atrás: de la cifra de portada se resta el 4 % de IVA, después lo que se lleva el canal —entre el 50 % y el 55 % si va a librería— y por último lo que cuesta fabricar cada ejemplar. Lo que sobra es el margen del editor, y si esa resta sale negativa el problema casi nunca es el precio.

La cuenta empieza en la cifra de portada y va restando

Un precio no se construye sumando lo que te ha costado el libro hasta llegar a una cifra, porque cada eslabón del canal cobra un porcentaje del precio de venta y no un importe fijo: si subes el precio, sube con él lo que se lleva cada uno. Por eso la cuenta se hace al revés. De un PVP de 18 € se descuenta primero el 4 % de IVA, que deja 17,31 € de base; sobre esa base la librería se queda en torno al 30 % —es el descuento de librería— y la distribuidora entre el 20 % y el 25 %, así que con un 22 % de distribución al editor le llegan 8,31 €.

De ahí salen todavía la impresión del ejemplar —1,85 € en una tirada de 1.000— y la regalía del autor cuando no eres tú. Quedan 4,73 € por ejemplar para pagar la corrección, la maquetación, la portada, el ISBN, el almacén y las devoluciones. Ése es el número que hay que rehacer con los datos propios, y su tabla completa está en cómo poner precio a un libro.

En España la cifra de portada te obliga a ti igual que al librero

Quien edita un libro está obligado por ley a establecer un precio de venta al público y a indicarlo en el propio ejemplar, y ese precio fijo vincula a cualquiera que venda el libro, incluido el editor que lo puso. La Ley 10/2007 dice que el precio de venta al público «podrá oscilar entre el 95 por 100 y el 100 por 100 del precio fijo»: cinco puntos, y ni uno más.

De ahí salen tres consecuencias que cierran decisiones comerciales antes de imaginarlas. Tu web no puede ser el sitio barato, aunque sí es donde te quedas el margen del canal entero, que es de lo que va vender el libro por tu cuenta. El descuento no es una palanca comercial: con el librero se negocia el porcentaje que se lleva él, no lo que paga el lector. Y una rebaja de lanzamiento no es una estrategia agresiva, sino algo que la ley del libro no contempla.

El caso límite: un libro largo bajo demanda no tiene precio barato posible

En impresión bajo demanda el suelo no lo pone el mercado, lo pone el grosor. La regalía de tapa blanda vendida por Amazon.es es del 60 % del precio de lista desde 9,99 € y del 50 % hasta 9,98 €, y de esa cantidad se resta el gasto de impresión: 0,75 € fijos más 0,012 € por página en tinta negra y tamaño normal.

Un libro de 400 páginas cuesta 5,55 € de imprimir. A 9,98 € cobras el 50 %, 4,99 €, y pierdes 56 céntimos en cada venta; a 9,99 € saltas al 60 %, cobras 5,99 € y te quedan 44 céntimos. Su precio mínimo no es una cifra que puedas elegir: es exactamente 9,99 €. Cuando eso pasa, la decisión no es el precio, sino el número de páginas, el sistema de fabricación o partir la obra en dos volúmenes.

Qué hacer

Fija la cifra en cuatro pasos y en este orden, porque cada uno acota al siguiente. Calcula el suelo con el cálculo de arriba, o con el coste de la tirada dividido entre los ejemplares que esperas vender de verdad, no entre los que vas a imprimir. Mira la estantería: cinco libros comparables en extensión, género y acabado —la narrativa en tapa blanda se mueve en España en una horquilla ancha de unos 15 a 22 €, y la no ficción sube desde ahí—. Elige dentro de la banda que dejan el suelo y el estante, y resuelve el empate con el objetivo del libro: una tarjeta de visita profesional aguanta un precio alto, y el primer volumen de una serie se beneficia de uno bajo. Ajusta al umbral más cercano, 9,99 € o 12,99 €, porque los escalones de regalía están puestos justo ahí.

En digital la cuenta es otra —no hay fabricación por ejemplar y el precio se corrige sobre la marcha—, y está en cómo publicar un ebook. Qué acaba llegando a tu bolsillo con cada vía se compara en cuánto gana un escritor, y el mapa entero del proceso está en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿El precio lo pongo yo o lo pone la editorial?
Lo pone quien edita, que con un sello tradicional es el sello y no tú. Si autopublicas con ISBN propio, el editor eres tú y la obligación legal de fijar el precio e imprimirlo en el ejemplar también. En un contrato de edición conviene mirar quién decide el PVP y quién puede cambiarlo después, porque es una cláusula que el contrato puede reservarse entera.
¿Puedo cambiar el precio de un libro que ya está a la venta?
En digital, cuando quieras y desde el panel de la plataforma. En papel el precio va impreso en la cubierta, así que cambiarlo obliga a reimprimir o a reetiquetar lo que haya en almacén y a avisar al canal. Esa asimetría es la razón de que la cifra del papel se decida antes de mandar el archivo a imprenta, y el procedimiento entero está en [¿puedo cambiar el precio después de publicar?](/preguntas/puedo-cambiar-el-precio-despues).
¿Por qué mi libro aparece en Amazon más caro de lo que puse?
Porque el precio de lista se introduce sin IVA y la tienda añade después el impuesto del país del comprador. Un precio de lista de 14,99 € se le muestra al lector español como 15,59 €. La regalía se calcula siempre sobre la cifra sin impuestos, no sobre la que aparece en la ficha.
¿Un precio bajo hace que se venda más?
No de forma automática, y por debajo del suelo es una pérdida garantizada: el canal se lleva su porcentaje igual, así que vender el doble de ejemplares perdiendo dinero en cada uno es el doble de pérdida. En narrativa de autor desconocido el precio pesa; en no ficción especializada, una cifra baja se lee como falta de autoridad.
¿Y si mi suelo sale más alto que lo que cuestan los libros parecidos?
Entonces lo que hay que revisar no es la cifra, sino el proyecto: casi siempre son demasiadas páginas, un sistema de fabricación caro para ese mercado o un canal que se lleva más de lo que la obra puede sostener. Igualar un precio que sale de una estructura de costes distinta a la tuya es la forma más rápida de trabajar gratis.
¿Puedo hacer una oferta de lanzamiento del 30 %?
No en el mercado español del libro nuevo. La ley sólo deja oscilar cinco puntos sobre el precio fijo, y sus excepciones son estrechas y ninguna encaja con un lanzamiento: hasta un 10 % en el Día del Libro y en ferias, congresos y exposiciones del libro cuando lo determinen sus organizadores, y hasta un 15 % cuando el comprador final es una biblioteca, un centro escolar o una institución científica.

Fuentes

  1. Ley 10/2007, de la lectura, del libro y de las bibliotecas, arts. 9 y 11
  2. Ley 37/1992, del Impuesto sobre el Valor Añadido, art. 91
  3. KDP: regalías de libros de tapa blanda
  4. KDP: gasto de impresión para libros de tapa blanda

Por Jacobo Moreno, edición