El margen que ganas es el del canal que dejas fuera
Quien vende su propio libro se queda la parte del precio que en el circuito habitual cobran la librería y la distribuidora, y ésa es la ventaja económica de hacerlo. Sobre la novela de 300 páginas a 18 € que sirve de ejemplo en todo el sitio, descontados el 4 % de IVA y 1,85 € de impresión en una tirada de mil ejemplares, la resta cambia según quién ponga el ejemplar en manos del lector:
| Quién vende el ejemplar | Se lleva el canal | Te queda |
|---|---|---|
| Tú, en mano o desde tu web | 0 € | 15,46 € |
| Una librería, en depósito | 5,19 € | 10,27 € |
| Una distribuidora y una librería | 9,00 € | 6,46 € |
Las tres filas se paran antes de la regalía del autor, porque quien autopublica cobra las dos partes, y la primera se para además antes del envío, que es lo que descuenta la sección siguiente. Los nueve euros que separan la primera de la última no salen de vender más caro: salen de que nadie más toca el libro. El descuento de librería y la comisión de la distribuidora son lo que cuesta que otro lo enseñe, lo guarde y lo cobre.
Lo que no se mueve en ninguna fila es la cifra que paga el lector. La Ley 10/2007 obliga a quien edita a establecer un precio de venta al público e indicarlo en el ejemplar, y lo hace «con independencia del lugar en que se realice la venta o del procedimiento u operador económico a través del cual se efectúa la transacción»; el precio que paga el lector puede oscilar entre el 95 % y el 100 % de esa cifra. Tu web es uno de esos procedimientos: el precio fijo te ata igual que al librero, así que vender por tu cuenta te deja el margen entero y no te convierte en la opción barata.
El caso límite: el canal que más deja es el que menos mueve
El ejemplar que vendes tú deja el mejor margen y es también el más caro de conseguir, porque cada venta se paga con una conversación, un paquete y un viaje a la oficina de correos. Cubrir los 900 a 2.400 € que cuesta autopublicar sin lujos exige por esa vía entre unos 60 y 155 ejemplares, frente a los 190 a 510 del circuito de librería, y la cifra pequeña es la que engaña: son sesenta o ciento cincuenta y cinco ventas conseguidas una a una.
El envío es la partida que la tabla no recoge. Mandar un solo ejemplar dentro de España cuesta varios euros con el embalaje, y esa cuenta la pagas tú o la paga el lector, que puede comparar tu web con la misma novela puesta en una plataforma que se la lleva a casa sin coste aparente. Ahí está el intercambio: una plataforma de impresión bajo demanda se queda el 40 % del precio y te descuenta además la fabricación, y a cambio imprime, cobra y envía sin que intervengas —esa misma novela a 14,99 € deja allí 4,64 € por ejemplar, según el reparto de cuánto cuesta publicar un libro—. El margen alto es tuyo mientras vendas de uno en uno.
Qué hacer
Ten primero lo que cualquier canal da por supuesto: el precio impreso en el ejemplar, el depósito legal tramitado y, si aspiras a librerías, ISBN propio. Empieza a vender donde ya hay gente reunida por el libro —una presentación, una feria, un club de lectura—, que es donde la venta en mano rinde sin perseguir a nadie; cómo se monta ese acto está en cómo organizo una presentación.
Abre después tu web aunque venda poco, porque es la dirección estable del libro y el sitio donde recoges correos. Y deja ejemplares en depósito en dos o tres librerías donde ya seas cliente, que es la vía realista para un solo título; lo que se negocia allí está en cómo consigo que una librería venda mi libro.
Rehaz por último la tabla con tus números, empezando por la cifra de portada: cómo se elige está en cómo pongo precio a mi libro, el circuito completo en cómo distribuir un libro, y el resto del proceso en cómo publicar un libro.