Medio independiente para autores en español4 septiembre 2026
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¿Qué es la impresión bajo demanda?

Como no se fabrica nada hasta que hay una venta, los primeros ejemplares del libro hay que comprarlos.

La impresión bajo demanda es el sistema de fabricación en el que cada ejemplar de un libro se imprime cuando alguien lo compra, en lugar de fabricarse por lotes y guardarse en un almacén. No hay tirada que financiar ni ejemplares invendidos, y a cambio cada ejemplar sale más caro: una novela de 300 páginas en tapa blanda y tinta negra cuesta 4,35 € de impresión en Amazon.es.

La impresión bajo demanda dice cómo se fabrica el libro, no quién lo publica

La impresión bajo demanda nombra una técnica de fabricación, y por eso conviene ver primero qué hace la máquina. El fichero del libro queda cargado en el sistema de una plataforma o de una imprenta y ahí se queda quieto: cada pedido dispara una impresión, una encuadernación y un envío, y hasta que ese pedido no existe no se ha fabricado nada. De ahí salen las dos consecuencias que definen el sistema: no hay almacén que llenar ni dinero que adelantar, y tampoco hay tirada que amortizar, porque el coste se paga ejemplar a ejemplar en el momento de venderlo.

Nada de eso dice quién publica el libro. La impresión bajo demanda la usan por igual quien autopublica, una editorial tradicional que mantiene disponible su fondo antiguo sin guardarlo en ninguna parte y una editorial de pago que cobra al autor por publicarle. Por eso «editorial bajo demanda» no describe ningún contrato: lo que hay que mirar es quién figura como editor, de quién es el ISBN, quién decide el precio y qué porcentaje cobra cada uno, y eso está en el contrato y no en la máquina. Técnicamente, además, la máquina es la misma que fabrica una tirada corta en digital; lo que cambia no es cómo se imprime, sino cuándo y quién paga primero.

El caso límite: los ejemplares que existen antes de la primera venta

Hay ejemplares que tienen que existir cuando todavía no se ha vendido ninguno, y un sistema que no imprime hasta que alguien compra no los resuelve. El primero es la prueba de imprenta, que hay que tener en la mano antes de poner el libro a la venta. Los siguientes son los del depósito legal: entre dos y cuatro según la comunidad, en papel y iguales a los que van a la venta. Y detrás vienen los de prensa, los de las presentaciones y los que se venden en mano.

Ninguno de esos sale de una venta, así que hay que encargarlos aparte, como ejemplares de autor. KDP los cobra al gasto de impresión del libro multiplicado por el número de copias, con el envío calculado por separado, y ese gasto es el mismo que se descuenta de cada venta: 2,05 € por ejemplar hasta las 110 páginas y, por encima, 0,75 € más 0,012 € por página. Cubrir el depósito legal de una novela de 300 páginas en una comunidad que pide cuatro ejemplares cuesta, por tanto, 17,40 € de impresión más el envío. Es poco dinero, pero es dinero que hay que poner antes de cobrar nada, y conviene contarlo desde el principio en vez de descubrirlo con el libro ya a la venta.

Qué hacer

Empieza por separar las dos preguntas que la expresión mezcla: cómo se fabrica tu libro y quién lo publica. Si vas a autopublicar, la impresión bajo demanda es la vía que no exige desembolso previo; si te la ofrece un sello a cambio de una factura, lo que estás contratando no es la impresión sino un servicio editorial, y se juzga por el contrato.

La decisión completa —cuándo compensa frente a una tirada, cuánto queda de cada venta, qué acabados no puedes elegir y qué trámites no cambian— está en la impresión bajo demanda. Si lo que tienes delante es justamente esa disyuntiva, la cuenta hecha está en ¿es mejor una tirada o impresión bajo demanda?, y a quién pedir los ejemplares cuando la lista crece, en ¿dónde imprimo mi libro?.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que print on demand?
Sí. *Print on demand*, abreviado POD, es el nombre inglés de lo mismo, y es el que aparece en los presupuestos de imprenta y en los paneles de las plataformas. Cambridge lo recoge como término especializado de la edición y lo traduce precisamente por «impresión bajo demanda».
¿Se puede autopublicar sin impresión bajo demanda?
Sí. Quien autopublica puede encargar una tirada a una imprenta y venderla por su cuenta, o publicar sólo en digital y no imprimir nada. La impresión bajo demanda es la vía que no exige poner dinero por delante, pero no es un requisito de nada.
¿Hay que pagar algo por adelantado para imprimir bajo demanda?
Para poner el libro a la venta, no: el gasto de impresión se descuenta de cada venta cuando la hay. Lo que sí se paga por adelantado son los ejemplares que pidas para ti, que se cobran al precio para autores más el envío.
¿Sólo se imprime bajo demanda en Amazon?
No. Otras plataformas de autopublicación y algunas imprentas ofrecen el mismo servicio, con sus propias tarifas, formatos y canales de venta. Las cifras de esta página son las de Amazon.es porque son públicas y comprobables, no porque sea la única vía.
¿Un libro descatalogado se puede volver a poner bajo demanda?
Sí, y es uno de los usos habituales del sistema, porque devolver un título al catálogo deja de exigir una tirada. Lo que hay que resolver antes es de quién son los derechos en ese momento, y eso está en [¿puedo republicar un libro descatalogado?](/preguntas/puedo-republicar-un-libro-descatalogado).

Fuentes

  1. Cambridge Advanced Learner’s Dictionary, «print on demand»
  2. KDP: gasto de impresión para libros de tapa blanda
  3. KDP: cuánto cuestan las copias de prueba o para el autor

Por Pepe Iglesias, edición