Qué es una sobrecubierta
Una sobrecubierta es una hoja de papel suelta, del mismo alto que el libro, que lo envuelve entero por fuera y se sujeta doblando sus dos extremos hacia dentro de las tapas. No va pegada a nada: se coloca sobre el ejemplar ya encuadernado y se quita con la mano.
Que sea suelta explica el resto. Se imprime aparte de la cubierta, con su propio papel y su propio acabado, así que puede rehacerse para una reimpresión sin volver a fabricar el libro. Y como es lo que se ve, en un cartoné con sobrecubierta el diseño va en ella y la tapa de debajo queda lisa o con el título estampado; sin ella, esa misma imagen se imprime sobre el papel que forra el cartón. Son dos libros distintos con la misma encuadernación.
De ahí sale también el reparto de las solapas, que no es el mismo en los dos formatos. En cartoné son de la sobrecubierta y no de la tapa; en tapa blanda van unidas a la propia cubierta. Ahí es donde caben la nota sobre el autor y lo que no entra en la contracubierta, así que un cartoné sin sobrecubierta se queda sin ese espacio.
Sinónimos y término en inglés
La sobrecubierta responde en el taller a media docena de nombres —camisa, chaqueta, capa, guardapolvo, funda y chaleco—, y el diccionario académico va por su cuenta: en «sobrecubierta» no recoge ningún sentido librero, sino la «segunda cubierta que se pone a algo para resguardarlo mejor», que serviría igual para una maleta. La pieza sí está definida, pero bajo camisa: «cubierta suelta de papel fuerte con que se protege un libro y que lleva impreso el título de la obra». No es la faja, que es una tira estrecha y no llega a envolver el libro. En inglés es dust jacket, y también book jacket o jacket a secas.
Dónde aparece
La sobrecubierta se decide antes que el diseño, no después, porque de ella depende dónde se imprime la imagen y cuántas caras hay que escribir. Es una casilla del presupuesto de una tirada en cartoné, al lado de las guardas, y quien encarga la portada necesita el dato antes de empezar.
En impresión bajo demanda no la hay: los elementos impresos de un libro de tapa dura de KDP son la cubierta laminada sobre un cartón de dos milímetros, el cuerpo, el contracanto, la guarda, el lomo y la bisagra, y ahí no figura ninguna camisa. Quien la quiera necesita una imprenta y una tirada.
Y donde la hay cambia un detalle del trámite: el ISBN va en la página de créditos, pero cuando allí no cabe, la Agencia admite entre sus alternativas la parte inferior del reverso de la sobrecubierta.