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¿Puedo maquetar un libro en Word?

El problema no aparece mientras se escribe, sino al exportar el PDF que va a la imprenta.

Sí se puede, y el interior queda presentable si el libro es de texto corrido, se parte de una plantilla del tamaño exacto y el texto lleva estilos en lugar de formato puesto a mano. Amazon publica sus propias plantillas en Word para los libros en papel. Lo que Word no da es el control fino de un programa de composición ni un PDF preparado para artes gráficas.

Lo que hace presentable un interior en Word es la plantilla y los estilos, no la pericia de quien lo monta

Un procesador de textos reparte el texto por las páginas con el criterio que trae puesto, y las dos cosas que enderezan ese criterio no tienen que ver con saber usar el programa. La primera es partir de una plantilla del tamaño exacto del libro: KDP publica las suyas en formato de Word, y las plantillas en blanco llegan ya con los márgenes y el tamaño de página configurados —las de contenido de muestra añaden además las páginas preliminares con formato y capítulos de ejemplo—. Eso resuelve de golpe la parte de la maquetación que es aritmética de fabricación y no criterio: el medianil, el margen interior que crece con el número de páginas, la caja.

La segunda es marcar el texto con estilos —Título 1 para los capítulos, un estilo de párrafo para el cuerpo— en vez de dar formato a mano. Un documento con estilos se recompone entero cambiando una definición, se convierte sin sorpresas en EPUB y genera solo su índice; uno formateado a mano hay que retocarlo párrafo por párrafo cada vez que se toca algo, y eso está contado en cómo convertir un Word en EPUB. Word trae además el remedio de un defecto tipográfico que se ve a un metro de distancia: el control de líneas viudas y huérfanas, que se activa en Párrafo → Líneas y saltos de página y evita que una línea suelta se quede sola al principio o al final de una página.

El límite se ve al exportar, y con un libro que no sea texto corrido llega mucho antes

El archivo que va a la imprenta es el punto donde un flujo de trabajo en Word se rompe o aguanta. KDP pide guardar el manuscrito como PDF con las fuentes incrustadas y las imágenes a 300 ppp como mínimo, y la ayuda de Microsoft explica qué pasa cuando una fuente no se puede incrustar: el PDF sustituye ese texto por una imagen de mapa de bits o, si esa opción está desactivada, el lector de PDF pone otra fuente en su lugar. Ninguna de las dos cosas se ve en la pantalla de quien exporta; se ven en el ejemplar impreso.

La norma que ofrece el diálogo de exportación de Office es PDF/A, la ISO 19005-1 del archivo a largo plazo, que no dice nada sobre cómo se imprime un documento. Si la imprenta pide un PDF/X, ese archivo hay que producirlo por otra vía. Y si el libro lleva imágenes que llegan al borde de la página, KDP advierte de que hay que aumentar el tamaño de impresión para dar el sangrado: no es una casilla que se marque al final, es una decisión que cambia la página desde el principio. Con un libro ilustrado, un poemario o un manual con capturas intercaladas, ese momento llega en la primera página y no en la última.

Qué hacer

Decide primero si el libro sale en papel y si es texto corrido, porque de esas dos respuestas sale todo lo demás. Si las dos son favorables, descarga la plantilla del tamaño que vayas a publicar, pega el texto ya corregido y cerrado, márcalo con estilos y deja para el final los números de página del índice, que en la plantilla de KDP se escriben a mano cuando el libro ya no se va a mover. Antes de subir nada, exporta el PDF, ábrelo en otro ordenador y repasa las galeradas en papel: es donde aparecen las páginas descuadradas.

Si el libro no es de texto corrido, o si la imprenta pone condiciones de archivo que el procesador no cumple, la cuenta cambia y conviene mirar el coste real antes de insistir —está por partidas en cuánto cuesta maquetar un libro y en cuánto cobra un maquetador—. El criterio para decidir quién lo hace está en ¿necesito un maquetador?; el oficio por dentro, en cómo maquetar un libro; y dónde cae este paso entre los demás, en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿Sirve igual Google Docs, Pages o LibreOffice Writer?
Sirven para lo mismo y fallan en lo mismo, porque el reparto es el de cualquier procesador de textos. La diferencia práctica está en las plantillas: las de KDP vienen en formato de Word, así que abrirlas en otro programa añade un paso de conversión en el que puede perderse parte del ajuste que traían hecho.
¿Y para el ebook, también vale Word?
Para el ebook Word es el punto de partida normal, no un apaño. Un EPUB de texto ajustable se genera desde el documento y el aparato lo recompone, así que ahí no hay páginas que cuadrar: lo que hace falta es que los capítulos lleven el estilo de título y que no haya formato manual, que es lo mismo que pide el papel.
¿Se nota que un libro está maquetado en Word?
Se nota en los detalles que nadie sabe nombrar y todo el mundo ve: los ríos de espacio en blanco dentro de un párrafo justificado, los capítulos que empiezan a distinta altura, los folios que siguen corriendo en una página en blanco. Ninguno de ellos es culpa del programa, pero tampoco los arregla él solo.
¿Puedo empezar en Word y pasarlo a InDesign más adelante?
Sí, y es el camino habitual: el texto se escribe y se corrige en el procesador y se importa después al programa de composición. Cuanto más limpio esté el documento —estilos sí, formato a mano no—, menos trabajo de limpieza hay que pagar al importarlo. El formato tipográfico que hayas puesto tú se pierde de todas formas.
¿Qué hago si la imprenta rechaza el PDF que salió de Word?
Pídele por escrito qué exige el archivo, y mientras llega la respuesta comprueba tres cosas: si las fuentes están incrustadas, la resolución de las imágenes y si el libro necesitaba sangrado. Las dos primeras se corrigen en el propio documento; para la tercero hay que rehacer el archivo con la página más grande, y ahí es donde suele salir a cuenta encargarlo.

Fuentes

  1. Amazon KDP, «Plantillas para manuscritos de tapa blanda y tapa dura»
  2. Microsoft, «Conservar el texto unido» (Word)
  3. Microsoft, «Guardar o convertir a PDF o XPS en aplicaciones de escritorio de Office»
  4. Amazon KDP, «Configurar tamaño de impresión, sangrado y márgenes»

Por Jacobo Moreno, edición