Medio independiente para autores en español2 septiembre 2026
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¿Necesito un maquetador?

Se decide por edición y no por autor: el mismo libro puede necesitarlo en papel y no necesitarlo en digital.

Un libro que se va a vender en papel necesita maquetador; uno de texto corrido que sale sólo en digital, normalmente no. Lo que decide no es el presupuesto ni la pericia, sino si las páginas quedan fijas: un interior impreso no se corrige después de la tirada. En España, el interior de una novela de 250 páginas cuesta entre 200 y 600 euros.

Lo que decide la respuesta es si las páginas quedan fijas, no lo bueno que seas con el programa

Un libro impreso tiene páginas que no se mueven, y ahí es donde hace falta alguien que sepa componerlas. La maquetación de un interior en papel consiste en repartir un texto entre páginas de tamaño fijo tomando cientos de decisiones pequeñas que el lector no ve por separado y nota todas juntas: dónde empieza cada capítulo, qué se hace con la línea que se quedó sola al final de una página, cómo se parten las palabras al borde de la caja. Ninguna de ellas se resuelve escribiendo mejor.

Un ebook de texto ajustable funciona al revés, y por eso la respuesta cambia. En un EPUB corriente el aparato recompone el texto para cada pantalla, y la ayuda de Kindle Direct Publishing describe qué queda entonces en manos de quien lee: elige la familia de la fuente y su tamaño, y también el margen y el interlineado. Es decir, buena parte de lo que un maquetador decidiría la acaba decidiendo el lector en su aparato. Lo que sigue haciendo falta en digital es marcar bien los títulos, que el índice funcione y abrir el archivo en un lector real antes de publicarlo, y eso un autor ordenado lo hace solo.

La otra mitad del argumento es que en papel el error no tiene vuelta atrás. Un ebook mal montado se corrige y se vuelve a subir esa misma tarde; un libro en impresión bajo demanda sale con el fallo puesto cada vez que alguien lo compra, y con una tirada impresa el fallo está pagado. Hay además medidas que no admiten criterio propio: KDP exige un margen interior de 12,7 mm en los libros de 151 a 300 páginas y de 15,9 mm a partir de 301, y un archivo que no lo respete no se aprueba por muy bonito que sea.

El caso límite es el libro que no es texto corrido, y ahí la respuesta es sí en cualquier formato

Un libro cuya página significa algo necesita maquetador aunque no se imprima nunca. Un ensayo con notas al pie y citas largas, un manual con capturas intercaladas, un libro de cocina, un infantil ilustrado o un poemario donde la disposición forma parte del poema: en todos ellos la composición es contenido y no envoltorio, y una plantilla que reparte el texto a ciegas destroza justo lo que hace falta conservar.

En digital esos libros suelen ir en formato fijo y no en texto ajustable, es decir, mostrando la página tal como se compuso. Y ahí desaparece la ventaja del ebook: si las coordenadas son fijas, alguien las ha tenido que fijar, así que el trabajo es el mismo que en papel y a veces más. En la versión impresa, además, cualquier imagen que llegue al borde obliga a preparar el archivo con sangre, y eso se decide al componer: no es algo que la imprenta pueda añadir después sobre un interior ya montado.

Conviene separar este caso del otro porque la pregunta que suele hacerse —«¿me lo puedo ahorrar?»— tiene respuestas opuestas según el libro. Con una novela sin más complicación que capítulos numerados, ahorrárselo en digital es razonable. Con cualquiera de los anteriores, el ahorro se ve en la primera página y cuesta reseñas.

Qué hacer

Decide primero en qué formatos vas a vender el libro, porque de ahí sale la respuesta y no de lo que cueste. Si hay papel, cuenta con el gasto desde el principio: entre 200 y 600 € el interior de una novela de 250 páginas, con el desglose por partidas en cuánto cuesta maquetar un libro y las tarifas por página en cuánto cobra un maquetador.

No entregues el texto hasta tenerlo cerrado y corregido, porque cada frase que se toque después recoloca todo lo que viene detrás; qué corrección hace falta antes está en ¿necesito un corrector profesional?. Al pedir presupuesto, di el número de páginas previsto, si hay imágenes y en qué formatos va a salir, y pide ver un interior ya publicado de esa persona. Y comprueba que el encargo termina en un PDF listo para imprenta —normalmente PDF/X— y en una pasada sobre las galeradas antes de dar el archivo por bueno. Cómo se hace el trabajo por dentro está en cómo maquetar un libro, y dónde encaja este paso entre los demás, en cómo publicar un libro.

Preguntas frecuentes

¿Me vale la plantilla gratuita de la propia plataforma?
Para una novela de texto corrido, sí da un resultado presentable, y es el suelo con el que se compara cualquier presupuesto. Lo que una plantilla no hace es tomar decisiones: reparte el texto con el criterio que trae puesto, igual en tu libro que en cualquier otro, y no mira si un capítulo empieza en página par ni si la última línea de una sección se quedó sola.
¿Puedo maquetar yo y pagar sólo que alguien lo revise?
Se puede pedir, pero conviene saber que no es la parte barata del encargo. Trabajar sobre un archivo ajeno obliga primero a entender cómo está construido y a limpiarlo, y eso suele cobrarse por horas en lugar de por página. Si el archivo está hecho a mano, con saltos y espacios en vez de estilos, rehacerlo desde el texto sale más barato que arreglarlo.
¿Necesito maquetador si sólo voy a publicar un audiolibro?
No, porque ahí no hay páginas que componer. Un audiolibro se produce con otro oficio —grabación, edición de sonido y control de calidad del máster—, y el texto que se lee delante del micrófono no necesita estar maquetado. Si más adelante ese mismo libro sale en papel, la maquetación aparece entonces, y no antes.
¿Me entregan el archivo editable por si quiero cambiar algo?
Hay que pactarlo por escrito antes de empezar, porque no todos los encargos lo incluyen. Lo que siempre se entrega es el PDF cerrado listo para imprenta y el archivo digital; el documento abierto del programa con el que se compuso es otra cosa, y quien lo quiera para futuras ediciones hace bien en pedirlo cuando aún se está hablando de precio.
¿Y si el libro ya está a la venta con un interior que no me convence?
Se rehace y se sustituye el archivo, y el coste no es sólo el de la maquetación nueva. Si al recomponerlo cambia el número de páginas, cambia el ancho del lomo, así que hay que rehacer también la cubierta; y los ejemplares que ya se vendieron se quedan como están. Es la razón por la que en papel esta decisión se toma antes y no después.

Fuentes

  1. Kindle Direct Publishing: formatos de texto ajustable y formatos de texto fijo
  2. Kindle Direct Publishing: márgenes y sangrado del interior en papel

Por Pepe Iglesias, edición