Qué calcula esta herramienta
Esta herramienta convierte un recuento de palabras en las otras tres medidas con las que trabaja el oficio: los caracteres con espacios, los folios del manuscrito a doble espacio y las páginas del libro impreso. Son cuatro cifras del mismo original, y ninguna sustituye a las otras porque cada una la pide un interlocutor distinto: el corrector cotiza sobre caracteres, la imprenta factura por páginas, la editorial pregunta por palabras y las bases de un concurso suelen medir en folios.
Está pensada para quien está escribiendo o acaba de terminar, que es el momento en que la extensión ya es un dato y todavía no hay ninguna página maquetada. Lo que devuelve es una estimación, y lo será hasta que exista el PDF definitivo: el número exacto de páginas lo produce la maquetación y no el recuento, así que el resultado se usa para presupuestar y para comparar, no para prometer.
Cómo se calcula
El cálculo entero son tres equivalencias, y las tres son horquillas de oficio sin fuente oficial que citar. La primera: en español, una palabra con su espacio ocupa unos seis caracteres, que es la que convierte un recuento de palabras en el de caracteres que pide un corrector. La segunda: en una página de libro maquetado caben unas 265 palabras, que salen de que una novela de 250 páginas ronda los 400.000 caracteres con espacios. La tercera: un folio a doble espacio ronda las 250 palabras, y por eso el mismo texto ocupa siempre más folios que páginas impresas.
Con eso, las cuatro cifras caben en cuatro divisiones:
Caracteres con espacios = palabras × 6
Folios a doble espacio = palabras ÷ 250
Páginas impresas = palabras ÷ 265
Horquilla de páginas = palabras ÷ 315 … palabras ÷ 215
La última línea es la que importa cuando hay dinero de por medio, y conviene saber de dónde sale. Las 265 palabras por página son el centro de un margen que va de 215 a 315, y ese margen no es una imprecisión de la estimación: es lo que de verdad cabe en una página según cómo se componga. Aplicado a 50.000 palabras da de 160 a 230 páginas, que son las dos cifras que publica cuántas páginas son 50.000 palabras. Esta herramienta no añade ningún criterio nuevo: despeja el que ya estaba escrito para cualquier extensión.
No hay campo donde teclear, y es a propósito. El resultado de esta sección tiene que poder leerse con el JavaScript bloqueado, así que lo que hace de calculadora es la tabla siguiente, con los tramos ya resueltos.
Tabla de referencia
Las extensiones más frecuentes están resueltas en la tabla siguiente, de 10.000 a 150.000 palabras, de modo que no hay que dividir nada: se busca la fila más cercana al recuento propio y se lee la columna que haga falta. Las páginas de la cuarta columna son las del libro impreso; los folios de la tercera, los del documento tal como se manda a una editorial.
| Palabras | Caracteres con espacios | Folios a doble espacio | Páginas impresas | Horquilla de páginas |
|---|---|---|---|---|
| 10.000 | 60.000 | 40 | 40 | 30 – 50 |
| 20.000 | 120.000 | 80 | 75 | 60 – 90 |
| 30.000 | 180.000 | 120 | 115 | 100 – 140 |
| 40.000 | 240.000 | 160 | 150 | 130 – 190 |
| 50.000 | 300.000 | 200 | 190 | 160 – 230 |
| 60.000 | 360.000 | 240 | 225 | 190 – 280 |
| 70.000 | 420.000 | 280 | 265 | 220 – 330 |
| 80.000 | 480.000 | 320 | 300 | 250 – 370 |
| 90.000 | 540.000 | 360 | 340 | 290 – 420 |
| 100.000 | 600.000 | 400 | 375 | 320 – 470 |
| 120.000 | 720.000 | 480 | 455 | 380 – 560 |
| 150.000 | 900.000 | 600 | 565 | 480 – 700 |
Dos lecturas de la tabla valen más que la fila que cada uno venga a buscar. La primera: los folios y las páginas impresas se parecen mucho más de lo que la gente espera. Un original de 90.000 palabras ocupa 360 folios en el documento y unas 340 páginas en el libro: un 6 % de diferencia, que es lo que va de las 250 palabras de un folio a las 265 de una página. Aun así son dos cifras distintas, y quien anuncia «tengo 360 páginas» está dando la del documento como si fuera la del libro.
La segunda: el formato mueve el número de páginas más que la extensión. En un original de 90.000 palabras la horquilla va de 290 a 420 páginas, ciento treinta de un borde a otro. Veinte mil palabras arriba o abajo mueven bastante menos: de las 80.000 a las 100.000, el centro pasa de 300 a 375, setenta y cinco páginas. Antes de anunciar una cifra de páginas conviene tener decidido el formato, porque pesa más que lo que quede por escribir.
La misma tabla al revés: de páginas a palabras
A veces el dato que está fijado es el de las páginas, y entonces la cuenta se hace en el otro sentido: un autor que quiere un libro de un grosor determinado, o que tiene delante una tarifa por página, necesita saber cuánto texto cabe ahí. Se multiplica en vez de dividir, con las mismas tres cifras.
| Páginas impresas | Palabras | Horquilla de palabras |
|---|---|---|
| 100 | 26.500 | 21.500 – 31.500 |
| 150 | 40.000 | 32.500 – 47.500 |
| 200 | 53.000 | 43.000 – 63.000 |
| 250 | 66.500 | 54.000 – 79.000 |
| 300 | 79.500 | 64.500 – 94.500 |
| 400 | 106.000 | 86.000 – 126.000 |
| 500 | 132.500 | 107.500 – 157.500 |
Las filas son las mismas que las de la calculadora de costes de publicación, y a propósito: quien tiene un recuento de palabras y quiere un presupuesto pasa por esta tabla primero, la convierte en páginas y busca ahí la fila de su libro.
Lo que decide cada unidad
Tres de los cuatro recuentos gobiernan un dinero distinto —el cuarto, los folios, no factura nada y sirve para entrar por la puerta de una editorial o de un concurso—, así que equivocarse de unidad al pedir un presupuesto sale caro en las dos direcciones. Los caracteres con espacios deciden la corrección: el sector cotiza de 0,75 a 1,75 € por cada 1.000 caracteres la ortotipográfica y de 1,25 a 3 € la de estilo, así que un original de 90.000 palabras —540.000 caracteres— se corrige por entre 405 y 945 € en el primer caso. El desglose está en cuánto cuesta corregir un libro.
Las páginas impresas deciden la maquetación y la impresión. La maquetación de interior se cotiza por página maquetada, de 0,80 a 2,40 €, y la fabricación de cada ejemplar en impresión bajo demanda sale de una tarifa por página: en Amazon.es, una tapa blanda en tinta negra y tamaño de impresión normal cuesta 2,05 € por ejemplar hasta las 110 páginas y, a partir de ahí, 0,75 € fijos más 0,012 € por página. Un libro de 340 páginas cuesta así 4,83 € por ejemplar, y uno de 300, 4,35 €. Las cifras completas están en cuánto cuesta imprimir un libro.
Las palabras deciden lo demás. Es la unidad en la que se le da la extensión a una editorial o a un agente, porque no cambia con el formato ni con el interlineado, y es también la que estima un audiolibro: la equivalencia de oficio son unas 9.000 palabras por hora de audio acabado, de donde las 90.000 palabras salen a unas diez horas. Un audiolibro se contrata por hora acabada, así que ésa es la cifra con la que se pide presupuesto.
De dónde sale el recuento que se mete en la tabla
El número que hay que traer a esta tabla lo da el propio procesador de textos, y en Word está a la vista sin abrir nada: la barra de estado lleva el recuento puesto y lo actualiza mientras se escribe, y al pulsar sobre él se abre el cuadro que cuenta además caracteres, párrafos y líneas. Para contar sólo un fragmento, se selecciona antes. Ese cuadro es el que da las dos cifras que hacen falta aquí, la de palabras y la de caracteres, sin necesidad de multiplicar por seis.
Lo que conviene decidir antes de apuntar el número es qué entra en él. El recuento cuenta todo lo que esté dentro del documento, así que la dedicatoria, los agradecimientos, la nota del autor, las notas al pie y la bibliografía suman si están en el mismo archivo. Para hablar con una editorial o con un corrector, la cifra que manda es la del texto de la obra; para estimar páginas impresas, en cambio, sí hay que contar el aparato, porque esas páginas se imprimen igual. Son dos números distintos del mismo libro y no pasa nada por tener los dos apuntados, siempre que se diga cuál es cuál.
Los supuestos que hay detrás de cada cifra
Los supuestos deciden el resultado de esta herramienta más que la aritmética, así que van escritos y no dentro de la fórmula. Son cuatro:
- Texto corrido en español, sin ilustraciones ni aparato de notas. Es lo que hay en una novela o en un ensayo divulgativo, y no lo que hay en un manual, un libro ilustrado o un poemario.
- Formato de corte corriente, del orden de los 15,2 × 22,9 cm habituales en impresión bajo demanda, con cuerpo de 10 a 12 puntos e interlineado del 120 al 140 %. Un cuerpo grande, un interlineado holgado y un formato de corte pequeño llevan al borde alto de la horquilla de páginas; los tres al revés, al bajo.
- Un folio a doble espacio en cuerpo 12, que es la forma en que se pide un original y de donde salen las 250 palabras por folio.
- Seis caracteres por palabra con su espacio, la equivalencia de cuánto cuesta corregir un libro, que es la que permite pasar de palabras a la unidad en que cotiza un corrector.
Cuando alguno no encaja, la cifra deja de ser una estimación y pasa a ser un suelo: un libro con imágenes, tablas o notas empuja el número de páginas hacia arriba, no hacia abajo.
Qué no tiene en cuenta
La conversión se detiene en el texto, de modo que deja fuera cuatro cosas que mueven el número final de páginas y que ninguna equivalencia puede anticipar.
Las páginas que no tienen texto de la obra. La portadilla, la página de créditos, las páginas de cortesía, el índice y los blancos con que arrancan los capítulos suman páginas que no estaban en el recuento. En una novela de veinte capítulos, sólo los arranques pueden sumar una decena.
El diálogo. Una página muy dialogada tiene renglones cortos y blancos por todas partes, así que caben bastantes menos palabras en ella: un original de diálogo abundante se va hacia el borde alto de la horquilla de páginas sin que la factura de corrección se mueva, porque ésa se calcula sobre los caracteres y el diálogo no añade ninguno.
El ajuste final de la maquetación. Corregir viudas y huérfanas, cuadrar los pliegos y ajustar la caja de texto cambia el reparto en las últimas galeradas, y siempre al alza. Por eso la estimación se redondea hacia arriba y no hacia abajo.
El ebook, que no tiene páginas que contar. El texto se recompone en cada pantalla y quien lee elige el cuerpo de letra, así que dos personas con el mismo archivo van por páginas distintas. De las cifras de la tabla, en un ebook sólo sobreviven las dos primeras: las palabras y los caracteres, que son las que no cambian de soporte. El resto de las cuentas que dependen del formato están en las herramientas de esta sección, y el proceso entero, en cómo publicar un libro.