Qué es
Bubok publica bajo su propio sello y con contrato, y eso es lo primero que la separa del resto de plataformas de esta sección: aquí no se abre una cuenta en una imprenta, se firma con una editorial. La empresa está en marcha desde 2008, tiene una librería física en Madrid desde 2014 y acepta el libro en papel desde un solo ejemplar y en digital en PDF, mobi o ePub.
De las tres cosas que esta publicación llama «plataforma» —tienda, distribuidor e imprenta bajo demanda—, Bubok hace las tres a la vez, y por eso no encaja en una sola casilla. Lo que la separa de una imprenta bajo demanda al uso es ese sello y ese contrato; lo que la separa de una editorial tradicional es que no selecciona originales ni asume el riesgo, que es la frontera que describe autopublicación. Los servicios de edición —corrección, maquetación, portada— se contratan aparte y se pagan por adelantado, igual que en la coedición.
Para el libro en papel, el distribuidor que lleva su catálogo a las librerías y grandes superficies de España es AZETA, y en digital trabaja con distribuidores que alcanzan las tiendas grandes —Amazon, Apple, Kobo— y las bibliotecas. Esa red es suya, no del autor: se accede a ella a través de Bubok y en las condiciones que Bubok fija.
Cómo se publica
Publicar en Bubok arranca con un registro gratuito, y ese registro no es un trámite menor: aceptar las condiciones de uso equivale a firmar el contrato. Hay dos modalidades, una para las obras que se ponen a la venta bajo el sello Bubok y otra para las que el autor sube pero no hace públicas, y las dos duran hasta que el autor decide terminar la relación. Cuando eso ocurre, el título sale del catálogo y de las bases de datos de los canales asociados.
Después vienen las decisiones de fabricación, que se toman en un configurador con los doce tamaños que lista su calculadora, tres encuadernaciones —pegado, espiral y grapado—, papel blanco o ahuesado, tinta negra o color, y dos tipos de cubierta: con solapas y sin ellas. Para el papel hace falta el PDF definitivo de la maquetación con las fuentes incrustadas; para el ebook, el archivo en el formato elegido. No hay programa de maquetación propio, así que el archivo llega hecho o se contrata que lo hagan.
El ISBN es la decisión que más consecuencias arrastra, y conviene tomarla antes de subir nada. Bubok lo vende dentro de sus packs y asigna uno a cada formato por el mismo importe —uno al papel, dos si hay tapa blanda y tapa dura, otro al ePub y otro al PDF—, los da de alta en la Agencia del ISBN y los entrega en un máximo de cinco días laborables. Se puede usar un ISBN propio, pero entonces el libro no accede a la distribución digital ni se ofrece a las librerías asociadas, porque deja de figurar en el catálogo de la casa. Es lo contrario de lo que ocurre en Amazon, donde el código propio no cierra ninguna puerta: la comparación está en puedo usar el ISBN gratis de Amazon, y lo que cuesta uno español, en cuánto cuesta un ISBN en España.
Qué cuesta y qué se cobra
Publicar en Bubok no tiene cuota de alta ni de distribución: el dinero sale de dos sitios distintos, la impresión de cada ejemplar y los servicios editoriales que se contraten. La impresión la tarifa una calculadora pública, y éstos son sus números para una rústica de 15×21 cm en tinta negra, sin solapas:
| Páginas | Coste por ejemplar |
|---|---|
| 24 | 4,15 € |
| 100 | 5,29 € |
| 200 | 6,78 € |
| 300 | 8,27 € |
Bubok publica el total y no sus componentes, pero los cuatro puntos caen en línea recta, así que detrás hay unos 3,80 € fijos más unos 0,015 € por página. Esa descomposición no es una tarifa oficial, es lo que se deduce de la propia calculadora, y sirve para ver dónde está la diferencia con Amazon: la página sale a unos 0,015 € frente a 0,012 € —según impresión bajo demanda—, mientras que el arranque son 3,80 € frente a 0,75 €. Por eso la misma novela de 300 páginas cuesta 8,27 € aquí y 4,35 € allí. El color multiplica la cuenta: ese ejemplar de 300 páginas pasa a 36,22 €, más de cuatro veces el precio en negro, y las solapas suman unos 2 €.
Los servicios van en packs, y el escalón entre ellos es grande. El de iniciación cuesta 180 € e incluye subir la obra, ajustar la portada, incrustar fuentes, el ISBN y el código de barras; el digital, 395 €, añade maquetación de ePub, portada profesional, sinopsis y distribución en librerías digitales; y el de librerías, 990 €, suma maquetación de papel, distribución en librerías físicas, registro de la propiedad intelectual, diez ejemplares para el autor y veinticinco más para trabajar la distribución. Los dos packs superiores no llevan precio publicado y hay que pedir presupuesto. De los cinco, la corrección de estilo aparece sólo en el más caro, que es justo el que no tiene tarifa a la vista.
Del lado del ingreso, la regalía es la resta entre el precio de venta y el coste de impresión, y de ahí Bubok se queda el 20 % cuando la venta es en su tienda. Con la novela de 300 páginas puesta a 15 €, el margen es 6,73 € y al autor le llegan 5,38 €. En digital no hay coste de producción, así que todo el precio de venta es margen. Cuando la venta llega por una plataforma externa la cuenta cambia: el canal se lleva alrededor del 50 % de comisión y el 50 % restante se reparte igual, 80 % para el autor y 20 % para Bubok. Ese reparto y lo que cobran otras plataformas está en cómo poner precio a un libro.
Cobrar no es automático, y Bubok lo avisa por escrito: si no se emite la factura, el abono no se hace. Hay que rellenar los datos de facturación, esperar a que los valide el departamento correspondiente y generar la factura desde el panel de autor, con un mínimo de 4 € acumulados y una factura al mes como máximo. El pago llega en los diez primeros días del mes siguiente al mes vencido de la factura, por transferencia —sólo a cuentas españolas, portuguesas y colombianas— o por PayPal, y también se puede convertir en un vale para comprar en la propia tienda. Los ejemplares que compre el autor van a precio de coste y no generan regalías.
Un aviso sobre los descuentos por volumen: la calculadora anuncia un 5 % desde 15 ejemplares, un 15 % desde 50 y un 25 % desde 100, mientras que su centro de ayuda publica para esos mismos tramos un 10 %, un 25 % y un 40 %. Son dos escalas distintas en el mismo sitio web, así que la cifra buena es la del presupuesto por escrito, no la de la página. Qué gana una tirada frente a la impresión ejemplar a ejemplar está en cuánto cuesta imprimir 100 libros.
Cuándo conviene
Bubok encaja cuando lo que se busca es una editorial española que se ocupe del trámite entero y deje el libro pedible en el canal librero nacional. La distribución en papel a través de AZETA es lo que de verdad la distingue de publicar en Amazon: deja el título disponible para librerías y grandes superficies españolas, que es justo lo que la distribución ampliada de Amazon KDP no cubre, porque trabaja con distribuidores de Estados Unidos y del Reino Unido. Cómo funciona ese canal y qué puede esperarse de él está en distribución de libros. Para un autor que quiere presentar su libro en su ciudad y que la librería del barrio pueda pedirlo, ese canal vale más que un par de euros por ejemplar.
También conviene a quien no quiere pelearse con la parte técnica. Publicar aquí es un formulario en español, con teléfono y con un editor coordinador asignado si se contrata un pack, y con el depósito legal y el registro de la propiedad intelectual gestionados desde la misma cuenta. Qué es cada uno de esos trámites está en depósito legal. Ese acompañamiento se paga: frente a la tarifa de Amazon, el sobrecoste de imprimir en Bubok va de 2,10 € en un libro de 24 páginas a 4,22 € en uno de 400, y crece con la extensión. Quien no quiera pagarlo tiene la otra vía descrita en dónde imprimo mi libro.
Y conviene para el libro que va a venderse a mano. Comprar ejemplares a precio de coste, con descuento por volumen, y venderlos en presentaciones, ferias o cursos deja al autor el margen entero sin pasar por ningún canal, así que el 20 % de la tienda deja de ser el asunto: lo que importa es el coste por ejemplar y el plazo, siete a nueve días laborables de producción más el transporte.
Cuándo no conviene
Bubok no es la vía para quien quiera publicar con sello propio, y ésta es la línea más nítida de toda la ficha. Aportar un ISBN propio deja el libro fuera de la distribución digital y de las librerías asociadas, de modo que las dos cosas —figurar como editor y usar la red de Bubok— no se pueden tener a la vez. Quien tenga un sello editorial montado necesita un distribuidor que no exija ser también el editor registrado.
Tampoco conviene a la novela larga que aspire a vivir del volumen. Con 3,80 € fijos de arranque por ejemplar, un libro de 400 páginas cuesta 9,77 € imprimirlo, y ése es también su precio mínimo de venta: por debajo de esa cifra la plataforma no deja listarlo, así que el suelo se traslada entero al lector. El mismo libro le cuesta a Amazon 5,55 €. La aritmética completa de esa decisión está en cuánto cuesta imprimir un libro. Al libro ilustrado en color, con 36,22 € de coste en 300 páginas, la cuenta le sale todavía peor.
Y no conviene a quien quiera repartir el mismo título por su cuenta entre varias plataformas. Publicar aquí es firmar un contrato de edición con un sello que gestiona el ISBN, el catálogo y la distribución, así que el libro entra en las tiendas digitales a través de Bubok y con su comisión encima, no directamente. Las consecuencias de intentar las dos cosas a la vez están en puedo publicar el mismo libro en varias plataformas.