Qué es
Kobo Writing Life es el portal por el que se sube un libro a la tienda de Kobo, la casa canadiense de librería digital y lectores electrónicos que opera como Rakuten Kobo. Es una tienda, no un distribuidor: vende en su propio escaparate y en el de sus socios, y de cada venta se queda un porcentaje. En la clasificación de esta sección ocupa la misma casilla que Amazon KDP, Apple Books y Google Play Libros.
Lo que hace y lo que no lo dice la propia casa sin rodeos: publica ebooks y audiolibros, y no ofrece tapa blanda, tapa dura ni impresión bajo demanda. Es la diferencia de fondo con Amazon KDP, que hace las dos cosas desde el mismo panel, y la razón de que aquí una edición en papel obligue a abrir cuenta en otro sitio.
Su alcance no es sólo su tienda. Kobo declara vender en más de ciento noventa países y llevar el catálogo a librerías socias que venden con su motor: FNAC y La Central en España, Gandhi y Librería Porrúa en México, FNAC en Francia y Portugal, La Feltrinelli y Mondadori en Italia, Chapters Indigo en Canadá, Bol en los Países Bajos y Bélgica y Booktopia en Australia, entre otras. Esa lista importa más de lo que parece a quien publica en español, porque es la vía por la que un ebook autopublicado aparece en el escaparate de una librería española sin pasar por ningún intermediario.
Cómo se publica
Abrir cuenta en Kobo Writing Life y subir el libro no cuesta nada, y el único trámite obligatorio antes de publicar es el bancario. Kobo lo dice con todas las letras: no se puede publicar hasta que la cuenta tenga los datos de la transferencia, porque no vende un libro que no sabe cómo pagar. Lo que no hay es entrevista fiscal estadounidense ni formulario W-8: la casa no es una empresa de Estados Unidos y declara no practicar ninguna retención de aquel país.
El original entra en .doc, .docx, .odt, .epub o .mobi, con un tope de
100 MB por fichero, y lo que no sea EPUB lo convierte Kobo gratis al
EPUB de la casa. Quien prefiera controlar la
maquetación puede subir el EPUB ya hecho; cómo se llega
a él desde un Word está en
cómo convierto mi Word en EPUB.
El precio se teclea primero en la moneda de la cuenta y luego, si se quiere, en cada moneda de los territorios con tienda propia. Aquí hay un detalle que decide cuánto se cobra en España: en los territorios con IVA el precio que se introduce es el que paga el lector, impuesto incluido, y Kobo descuenta el IVA antes de calcular el porcentaje del autor. Un ebook español tributa al 4 % —los detalles están en qué IVA lleva un libro—, así que 9,99 € tecleados son 9,61 € de base imponible. El sistema propone la conversión automática desde la moneda principal, pero no la aplica sola: hay que pinchar el precio sugerido para aceptarlo, y conviene ajustarlo, porque el precio fijo de un libro en España lo decide el editor y no un tipo de cambio.
Los derechos territoriales se marcan en la misma pantalla y tienen una consecuencia poco intuitiva. Kobo distingue entre los países con tienda dedicada —donde se fijan precio y derechos uno a uno— y el resto, que compran en su «tienda mundial» con un precio único. Entre esos segundos, según la propia plataforma, hay buena parte de Latinoamérica, de modo que quien retire los derechos mundiales para afinar precios deja el libro fuera de esos países enteros, no sólo fuera de un escaparate.
Quedan dos casillas que se marcan libro a libro y que no son trámite, sino decisión: Kobo Plus, la suscripción de la casa, y la distribución a bibliotecas por OverDrive, que pide un precio en dólares distinto —y más alto— que el de venta al público.
Qué cuesta y qué se cobra
Publicar en Kobo Writing Life cuesta cero: no hay cuota de alta, ni cuota anual, ni cargo por la conversión a EPUB. Lo que cuesta dinero es lo de antes de subir el fichero —corrección, maquetación y portada, entre 900 y 2.400 € en una novela de extensión media, según la horquilla de oficio que maneja esta publicación—, y eso se paga se publique donde se publique.
El reparto del ebook tiene un solo escalón y ningún techo: el 70 % del precio de lista a partir de 1,99 €, el 45 % por debajo y el 20 % si la obra es de dominio público. Comparado con Amazon al mismo precio de venta al público —Amazon paga el 70 % sólo entre 2,69 y 12,99 € sin IVA y el 35 % fuera de esa horquilla—, la cuenta por ejemplar en España queda así:
| Precio al lector, IVA del 4 % incluido | Base sin IVA | Kobo Writing Life | Amazon KDP |
|---|---|---|---|
| 1,99 € | 1,91 € | 1,34 € (70 %) | 0,67 € (35 %) |
| 2,99 € | 2,88 € | 2,01 € (70 %) | 2,01 € (70 %), menos entrega |
| 9,99 € | 9,61 € | 6,72 € (70 %) | 6,72 € (70 %), menos entrega |
| 14,99 € | 14,41 € | 10,09 € (70 %) | 5,04 € (35 %) |
| 19,99 € | 19,22 € | 13,45 € (70 %) | 6,73 € (35 %) |
Dentro de la horquilla de Amazon las dos tiendas pagan lo mismo sobre la misma base, y Kobo se ahorra los gastos de entrega por megabyte que KDP descuenta; la diferencia aparece en los extremos, y en el alto es del doble. Por eso la propia casa sugiere que una caja de varias novelas es el tipo de libro que puede compensar ofrecer sólo a sus lectores: es donde un ebook se va a un precio que la horquilla de Amazon castiga. La regalía del audiolibro es más baja y va por su cuenta: el 45 % desde 1,99 €, el 35 % por debajo y el 32 % cuando el oyente lo compra con un token de suscripción.
Los otros dos canales pagan con otras reglas. Kobo Plus, la suscripción, reparte por minuto leído y no por libro vendido: cada mes se divide lo ingresado por las suscripciones entre los minutos leídos por todos los abonados, y al autor le corresponde el 60 % del valor del minuto resultante, de modo que la tarifa cambia todos los meses. Cuenta cualquier minuto, incluidas las relecturas, sin mínimo de porcentaje leído. Y las bibliotecas: por OverDrive, Kobo paga el 50 % del precio de biblioteca —que se fija aparte y conviene poner por encima del de venta— en cada compra, y un 10 % de ese precio cuando la biblioteca prefiere pagar por préstamo suelto en vez de comprar el ejemplar.
Todo lo anterior se suma en una sola cuenta. El pago sale 45 días después de cerrar cada mes, el día 15, por transferencia bancaria y sin comisión de Kobo —las de los bancos intermediarios son otra cosa—, y sólo si lo acumulado llega a 50 dólares canadienses; por debajo, se arrastra al mes siguiente hasta alcanzarlo. Se cobra en euros si la cuenta bancaria es en euros, y en dólares estadounidenses si la moneda local no está entre las que Kobo admite. Cómo se elige el precio del que sale todo esto está en poner precio a un libro.
Cuándo conviene
Kobo Writing Life conviene, antes que a nadie, a quien vende ebooks por encima de 13,51 €, que es donde acaba la horquilla de Amazon con el IVA español añadido. El 70 % sin techo es la diferencia con esa tienda que más dinero mueve, y se nota justo donde una edición cuidada se pone: manuales, ensayo técnico, ilustrados y cajas de varias novelas. Cuánto paga la otra tienda en ese tramo está detallado en cuánto paga Amazon por libro vendido.
Conviene también a quien publica en español y quiere estar en librerías españolas sin negociar con ninguna. FNAC España y La Central venden ebooks con el motor de Kobo, y a esos escaparates se llega marcando derechos mundiales en el panel, sin trámite aparte ni contrato aparte. En México ocurre lo mismo con Gandhi y Porrúa. A cambio hay que poner ISBN propio: el identificador que Kobo regala sirve dentro de su tienda y no lo aceptan las socias.
Y conviene a quien quiera probar una suscripción sin renunciar a nada. Kobo Plus está disponible en más de treinta países, España, México, Argentina, Chile, Colombia y Perú entre ellos; no exige exclusividad de ningún tipo y se activa o se desactiva territorio a territorio. Es la diferencia práctica con KDP Select, que sí exige la exclusividad del ebook, y hace que las dos cosas —vender suelto en todas partes y cobrar por minuto leído en Kobo— quepan a la vez. La convivencia entre plataformas, con sus trampas, está en puedo publicar el mismo libro en varias plataformas; la ruta completa de una edición digital, en cómo publicar un ebook.
Cuándo no conviene
Kobo Writing Life no sirve para publicar en papel, y ésa es la exclusión más grande de todas. No hay tapa blanda, ni tapa dura, ni ejemplares de autor, ni distribución a librerías físicas: el catálogo entero es digital. Quien quiera las dos ediciones tiene que sumar una imprenta bajo demanda o un mayorista —IngramSpark, Bubok o el propio KDP—, y entonces son dos paneles, dos ISBN y dos contabilidades.
Tampoco compensa tratarla como tienda única. Kobo vende en su escaparate y en el de sus socios, y sólo ahí: publicar aquí y en ningún sitio más deja fuera al lector de las demás tiendas sin recibir nada a cambio, porque esta plataforma no pide exclusividad ni la premia con mejores condiciones. Un 70 % sin techo sigue siendo un porcentaje de las ventas que ocurran aquí, y ninguna de las que ocurrirían en otro escaparate. La comparación que sale a cuenta no es Kobo en lugar de otra tienda, sino Kobo además de ella, que no cuesta más que el rato de subir el fichero una segunda vez.
Y hay un tercer caso, menos evidente: el de quien ya distribuye por un distribuidor digital como Draft2Digital y da por hecho que podrá tocar la ficha en Kobo. No podrá. Kobo sólo modifica precios y metadatos de los libros que le llegan por su propio portal, porque el acuerdo lo tiene con quien se los entrega, así que la misma ficha llegada por dos caminos es un problema y no una ventaja. Si la idea es ir directo, hay que retirarla del agregador primero; cuándo compensa cada vía está en necesito un distribuidor. Qué hace falta antes de llegar a cualquiera de estas pantallas, y cuánto cuesta cada paso, está en cómo publicar un libro.