Qué es
IngramSpark es la puerta que el grupo Ingram abre a quien publica por su cuenta, y lo que vende no es una tienda sino un catálogo. El libro se fabrica por impresión bajo demanda —los ejemplares los produce Lightning Source, la filial industrial del grupo— y entra en el mismo fichero mayorista del que se surten librerías, bibliotecas y tiendas en línea: más de 45.000 puntos, entre ellos Amazon, Barnes & Noble, Waterstones y Foyles. Vende papel y ebook; no hay audiolibro.
Esa es la diferencia con las plataformas que llenan esta sección. Amazon KDP o Apple Books son tiendas: venden en su propio escaparate y se quedan un porcentaje. IngramSpark es un distribuidor mayorista, y por eso el dinero no se reparte igual: aquí no se pacta un porcentaje con una tienda, se pone un descuento en el catálogo y lo cobra quien compre el libro, sea quien sea. Lo que significa esa palabra en la práctica está en necesito un distribuidor.
Para quien publica en español hay un detalle que conviene mirar antes que ningún otro: España es uno de los mercados del programa Global Connect, junto con Alemania, Italia, Polonia, Brasil, India, China, Corea del Sur, Japón, Singapur y Sudáfrica. En esos países Ingram no imprime, sino que tiene acuerdos con imprentas locales a las que la librería del país compra directamente, sin envío internacional ni aduana. La contrapartida está en cómo se forma el precio, y se cuenta más abajo.
Cómo se publica
Dar de alta un libro en IngramSpark son tres cosas: una cuenta, unos metadatos y unos archivos. La cuenta es gratuita. Los metadatos obligatorios son el título, el idioma, una descripción, al menos un autor, el sello con el que se publica, el público y entre dos y tres códigos de materia BISAC; en papel se añaden el tamaño, la tinta, el tipo de encuadernación y el número de páginas, que tiene que ser par. Los archivos son dos PDF —interior y cubierta— para el papel, y un EPUB con una portada en JPG para el ebook. IngramSpark revisa esos archivos en tres a cinco días hábiles.
El ISBN es el requisito que conviene resolver antes de abrir la cuenta: hace falta uno por cada formato, y el ISBN gratuito que ofrece IngramSpark es sólo para editores estadounidenses. Desde España se compra en la Agencia del ISBN, y por qué hace falta uno por formato está en necesito un ISBN por cada formato.
Y luego están los tres campos que deciden el resultado económico del libro y que no se parecen a nada de lo que pide una tienda: el precio de portada, el descuento mayorista y la política de devoluciones. Los tres se cambian después, pero no cuando uno quiere: IngramSpark procesa las modificaciones una vez por semana, y lo que esté guardado antes de las 23:59 del jueves, hora central de Estados Unidos, entra el viernes a las 00:01. El precio, además, se introduce mercado por mercado; si un mercado se queda sin precio, el libro no se vende allí.
Qué cuesta y qué se cobra
Publicar en IngramSpark no cuesta nada por adelantado desde mayo de 2023, cuando la plataforma retiró la cuota de alta de título que cobraba hasta entonces. Lo que sí cuesta dinero es dejar el libro listo para subirlo —corrección, maquetación y portada, entre 900 y 2.400 € en una novela de extensión media, según la horquilla de oficio que maneja esta publicación— y, en cada venta, la fabricación del ejemplar.
| Concepto | Qué cobra IngramSpark |
|---|---|
| Abrir cuenta y subir el libro | 0 € |
| Alta de título | 0 €, desde mayo de 2023 |
| Convertir un libro en papel a ebook | 0,60 $ por página, si se encarga el servicio |
| Papel vendido por distribución | Precio de portada − descuento mayorista − coste de impresión |
| Ebook vendido por distribución | 85 % del ingreso neto que recibe IngramSpark |
| Devolución con la opción «destruir» | El coste mayorista del ejemplar devuelto |
| Devolución con la opción «devolver», dentro de EE. UU. | Coste mayorista + 3,00 $ de envío por ejemplar |
| Devolución con la opción «devolver», fuera de EE. UU. | Coste mayorista + 20,00 $ de envío por ejemplar |
La cuenta del papel es la que hay que entender antes de fijar el precio, y el propio manual de IngramSpark la resuelve con un ejemplo: un libro con precio de portada de 20,00 $ y un descuento mayorista del 53 % deja un precio mayorista de 9,40 $, del que se resta un coste de impresión de 3,66 $, y el editor cobra 5,74 $. Eso es el 28,7 % del precio de portada, un orden parecido al 31 % que deja una tapa blanda de 300 páginas a 14,99 € en Amazon según cuánto paga Amazon por libro vendido. La diferencia entre las dos plataformas no está, por tanto, en el margen: está en a quién llega el libro.
El descuento mayorista lo elige el autor, y ahí es donde se decide todo. IngramSpark publica una horquilla del 40 % al 55 % —y advierte en su manual de que los mínimos puede revisarlos cuando quiera—, pero recomienda entre el 53 % y el 55 %, y con el libro marcado como devolutivo, porque es lo que permite a la librería recibir su descuento de librería habitual comprando a través de la red. Ese número encaja con lo que ya documenta esta publicación para España, donde el descuento que sale de manos del editor cuando hay distribuidora de por medio ronda el 50-55 %; los detalles, en qué descuento pide una librería. Y una advertencia que la propia IngramSpark repite: ningún descuento garantiza que una librería compre el libro.
El ebook funciona aparte y con menos información pública. IngramSpark paga el 85 % del ingreso neto que recibe, sea cual sea la tienda, pero no publica en su página de precios qué considera ingreso neto, de modo que ese 85 % no puede traducirse a un porcentaje del precio de portada sin más datos. Su manual añade dos precisiones útiles para quien fije precios: que Apple es, según IngramSpark, el único minorista de su red que trabaja con precio de agencia, y que los precios de los ebooks conviene que terminen en 99.
Cuándo conviene
IngramSpark conviene cuando el objetivo es la librería física. Lo que aquí se paga —un descuento de más del 50 % en todas las ventas— es exactamente el precio de entrada al catálogo desde el que un librero pide novedades, y sólo tiene sentido si alguien va a pedirlas. Un libro pensado para venderse en línea cobra más por ejemplar en la tienda que lo vende y no necesita cargar con ese descuento. La impresión bajo demanda se contrata por muchas vías; lo que distingue a ésta es a qué catálogo entra el libro después. Y el canal no se abre solo: cómo se completa por el lado humano está en cómo entro en una librería.
Conviene también a quien quiere estar en el catálogo de varios países sin montar logística en ninguno. Con España dentro del programa Global Connect, el ejemplar que pide una librería española lo imprime una imprenta española: el libro no cruza el Atlántico, no paga envío internacional y no espera a una aduana. La otra manera de conseguir eso es contratar distribución en cada país, y lo que implica está en distribución de libros.
Y conviene a quien publica un libro que compran instituciones antes que particulares. La red de Ingram no es sólo de tiendas: en esos más de 45.000 puntos hay bibliotecas, escuelas y universidades, que es donde acaban el manual técnico, la monografía y el libro de historia local. Ese comprador no busca en un escaparate, busca en un catálogo mayorista, y ahí un libro que no esté dado de alta sencillamente no existe. Qué precio aguanta cada libro se decide antes, en poner precio a un libro.
Cuándo no conviene
IngramSpark no conviene a quien vaya a vender sobre todo por su cuenta o en Amazon, y la razón es el descuento. El descuento se aplica a todas las ventas, también a las que habrían llegado igual sin librería de por medio: en el ejemplo del propio manual, con un 53 %, al editor le queda el 28,7 % del precio de portada, y un 55 % deja menos. Quien no vaya a pisar una librería paga un peaje por un canal que no usa; las alternativas para vender directo están en puedo vender mi libro en mi web.
Tampoco conviene a quien no pueda asumir el riesgo de las devoluciones, que es la parte que no aparece en ninguna calculadora. Para que una librería considere el libro hay que marcarlo como devolutivo, y eso significa que puede devolverlo en cualquier momento y por cualquier motivo. Cuando lo hace, IngramSpark cobra al editor el coste mayorista completo del ejemplar devuelto —más 3,00 $ de envío por ejemplar si se eligió recibirlo en Estados Unidos, o 20,00 $ si va fuera— y lo descuenta de la liquidación del mes. Ahí está la asimetría que conviene ver antes de firmar nada: la venta pagó el precio mayorista menos el coste de impresión, y la devolución se cobra el precio mayorista entero, así que cada ejemplar que va y vuelve deja al editor debiendo lo que costó imprimirlo. Un ejemplar devuelto no anula una venta: cuesta dinero.
El calendario es el tercer motivo. IngramSpark paga noventa días después de terminar el mes en que se declaran las ventas, y en ebook la cadena se alarga hasta unos cinco meses porque la tienda tarda en informar. Para un autor que cuente con esos ingresos, es una diferencia de trimestres frente a plataformas que liquidan antes; cómo lo hace cada una está en cada cuánto se liquidan las regalías.
Y hay un último punto que sólo afecta a quien publique en España y que conviene mirar antes de entrar. En los mercados de Global Connect es la imprenta asociada la que, según explica IngramSpark, añade su margen y su coste de impresión y decide a qué precio vende el libro en su país. El precio que el autor introduce en la plataforma es el de Estados Unidos, y la conversión la hace el sistema. Eso choca con la manera en que se forma el precio de un libro en España, donde lo fija el editor y vincula al vendedor, tal como se explica en qué es el precio fijo del libro: antes de dar el paso conviene saber quién ejerce de editor a efectos de ese precio, porque de eso depende quién manda sobre él. Qué hace falta antes de llegar a cualquiera de estas pantallas, y cuánto cuesta cada paso, está en cómo publicar un libro.