Qué es
Draft2Digital es un distribuidor digital estadounidense, y esa palabra es la que define todo lo demás: no vende en su propio escaparate, sino que coge una ficha y la reparte por los ajenos. De las tres cosas que se llaman «plataforma» en esta sección, es la que está en medio —ni tienda como Amazon KDP o Apple Books, ni imprenta como Blurb— y la que cobra por estar en medio.
La lista de destinos que la casa publica en sus preguntas frecuentes son catorce: Amazon —sólo por invitación—, Apple Books, Barnes & Noble, Kobo, la tienda de Smashwords, Bookshop.org, Tolino, Vivlio y Gardners entre las tiendas; Kobo Plus y Everand entre los servicios de suscripción; y OverDrive, cloudLibrary, Hoopla y BorrowBox entre los catálogos de bibliotecas. Cada una es una casilla que se marca o se desmarca libro por libro, así que el reparto no es un paquete cerrado.
Draft2Digital hace además dos cosas que un distribuidor no tiene por qué hacer. La primera es convertir: se sube un Word y sale un EPUB maquetado con plantillas, gratis y descargable aunque no se distribuya nada. La segunda es imprimir: D2D Print fabrica tapa blanda bajo demanda y la coloca en Amazon y en los canales de Ingram. Lo que no hace es seleccionar originales, corregir, ni pagar adelantos.
Cómo se publica
Crear la cuenta y subir el libro son gratis; lo que se paga es sacarlo a la venta, y conviene saberlo antes de empezar. La cuenta se abre con un nombre y un correo, y con ella ya se puede montar el proyecto, aplicar las plantillas de maquetación y descargar los ficheros resultantes. Para que el libro llegue a las tiendas hacen falta dos cosas más: pagar la cuota de alta y completar la entrevista fiscal, obligatoria incluso si el libro se va a regalar.
El original entra en Word —también en RTF, ODT o TXT— o en EPUB ya hecho. Si es Word, la casa lo convierte, detecta los capítulos y añade portadillas y páginas finales automáticas; si es EPUB, lo pasa casi tal cual y lo valida con EPUBCheck. Esa validación tiene consecuencias: un EPUB que falla y que el sistema no logra reparar sí se puede publicar, pero queda fuera de Apple Books, Amazon, Tolino, OverDrive, Hoopla, cloudLibrary, Vivlio y BorrowBox, que exigen ficheros válidos. Cómo se hace la conversión desde Word está en cómo convierto mi Word en EPUB.
Los metadatos y el ISBN se rellenan en el mismo panel. El ISBN no es obligatorio: Draft2Digital asigna uno gratis a cualquier libro publicado por su sistema, y figura como «vendor of record» ante la agencia sin que eso le dé ningún derecho sobre la obra. La letra pequeña está en el uso: ese ISBN gratuito no puede usarse fuera de Draft2Digital, así que no sirve para abrir después una ficha propia en KDP. Es la misma atadura del ISBN regalado que explica puedo usar el ISBN gratis de Amazon.
El precio se teclea en dólares y la casa lo convierte a las demás monedas al cambio del día en que se publica. Quien edite en España tiene que ir un paso más allá y usar la pantalla de precios territoriales, que es donde se fija el importe exacto en euros: el precio fijo es una cifra que el editor establece para su libro, no el resultado de una conversión automática. Y hay un detalle que cambia la cuenta: en dólares y en dólares canadienses el precio es sin impuestos, pero en euros el precio que se teclea es el que paga el lector, y el IVA sale de ahí antes de calcular la regalía.
Qué cuesta y qué se cobra
Publicar en Draft2Digital cuesta 20 dólares una vez y puede costar 12 más cada año. La cuota de alta es única, no reembolsable y vale para toda la vida de la cuenta; la de mantenimiento sólo la pagan las cuentas que facturan menos de 100 dólares anuales en ventas, y no la paga ninguna cuenta sin títulos distribuidos. A eso se suma lo que cuesta dejar el libro listo antes de subirlo —corrección, maquetación y portada, entre 900 y 2.400 € en una novela de extensión media, según la horquilla de oficio que maneja esta publicación— y, si hay papel, la fabricación de cada ejemplar.
La comisión de la casa ronda el 10 % del precio de venta y se nota en la tabla de regalías, porque la tienda se lleva lo suyo aparte. Esto es lo que declara pagar Draft2Digital por cada venta:
| Destino | Al autor | Nota |
|---|---|---|
| Apple Books, Kobo, Barnes & Noble, Tolino, Gardners | 60 % | A cualquier precio |
| Vivlio | 55 % | A cualquier precio |
| Amazon, sólo por invitación | 60 % o 30 % | 60 % entre 2,99 y 9,99 $ |
| Tienda de Smashwords | 75 % o 40 % | 75 % desde 2,99 $ |
| Everand | 60 % | Al pasar el lector del 20 % del libro |
| Kobo Plus | 51 % | De la parte que toque del fondo de suscripción |
| OverDrive, cloudLibrary, BorrowBox | 46 % | Por copia comprada por la biblioteca |
| OverDrive por préstamo | 4,6 % | Se cobra cada vez que alguien lo saca |
| Hoopla por préstamo | 3,8 % | Modelo por escalones |
Ese 60 % es la cifra que hay que mirar dos veces, y Apple Books es el caso donde se ve entera la diferencia: la misma tienda paga el 70 % a quien sube el libro con su propia cuenta y el 60 % a quien llega por Draft2Digital, y esos diez puntos son exactamente la comisión de la casa. La regalía de un intermediario se resta antes que la del autor, así que la comparación honrada no es contra no publicar, sino contra abrir cuenta uno mismo en las tiendas grandes. Cuándo compensa pagar ese peaje está en necesito un distribuidor.
En papel la cuenta se hace al revés y sale más ajustada. D2D Print paga el 45 % del precio de lista y descuenta de ahí el coste de fabricación, que es de 1,34 $ de base más 0,0147 $ por página en los tamaños hasta 6 × 9 pulgadas, y de 1,40 $ más 0,0213 $ por página en los dos tamaños grandes. Una novela de 300 páginas en formato 5,5 × 8,5 cuesta 5,75 $ por ejemplar, así que a 14,99 $ deja 1,00 $ al autor, un 6,7 % del precio de la ficha; por debajo de 12,78 $ la propia calculadora se niega, porque el margen sería negativo. La misma tapa blanda de 300 páginas a 14,99 € en Amazon KDP deja 4,64 €, cerca del 31 %, según la cuenta detallada en cuánto paga Amazon por libro vendido. La diferencia son quince puntos de regalía y un coste por página más alto. Cómo se elige el precio que alimenta todo esto está en poner precio a un libro.
Cuándo conviene
Draft2Digital conviene a quien tiene varios títulos y quiere estar en muchos sitios sin mantener una ficha en cada uno. Con un libro solo, el 10 % de comisión paga muy poco trabajo ahorrado; a partir de tres o cuatro, cada errata corregida, cada cambio de precio y cada promoción se hacen una vez en lugar de cinco, y ese ahorro es real y recurrente.
Conviene sobre todo por la mitad de la lista que nadie busca al empezar. Los catálogos de bibliotecas —OverDrive, cloudLibrary, Hoopla, BorrowBox—, los servicios de suscripción y las tiendas europeas como Tolino o Vivlio se marcan aquí con la misma casilla que Apple Books, sin trámite aparte y sin contrato aparte. Un ejemplar comprado por una biblioteca paga el 46 % al autor, y la comparación no es con el 60 % de una venta en tienda: es con no estar.
Y conviene a quien quiera probar sin comprometerse. No hay exclusividad de ningún tipo, la casa no adquiere derechos y el permiso para distribuir se revoca cuando se quiera; el reparto es por casillas, tienda a tienda, así que se puede subir el libro a Amazon por cuenta propia y dejarle a Draft2Digital el resto. Esa combinación, con sus trampas, está en puedo publicar el mismo libro en varias plataformas, y la ruta completa de una edición digital, en cómo publicar un ebook.
Cuándo no conviene
Draft2Digital no compensa a quien tiene un solo título y lo vende sobre todo en Amazon. El canal de Amazon aquí es por invitación, de modo que a la tienda donde está el lector español se llega con una cuenta propia de KDP o no se llega; y abierta esa cuenta, lo que queda para el distribuidor son las tiendas pequeñas, que con un libro suelto rara vez pagan la comisión. Añádase que en Apple Books el mismo libro cobra diez puntos más yendo directo, y el cálculo se sostiene solo.
Tampoco conviene para el papel de un libro largo. Con el 45 % de regalía y 0,0147 dólares por página, la novela de 300 páginas del apartado anterior deja un dólar por ejemplar y no admite un precio por debajo de 12,78 sin perder dinero; la casa misma desaconseja usar D2D Print a quien ya vende en papel por la distribución ampliada de KDP o por IngramSpark. Para papel en español, las alternativas están en distribución de libros.
Y hay dos límites geográficos que conviene mirar antes de contar con nada. El primero es que en esa lista de catorce no figura ninguna tienda española ni hispanoamericana, ni tampoco Google Play Libros: al lector en español se llega por los escaparates globales de la lista, y el mayor de ellos es el que está por invitación. El segundo es el envío de ejemplares de autor, que alcanza España y la Unión Europea pero ningún país hispanoamericano: quien publique desde México, Argentina o Colombia no puede recibir aquí sus propias copias. Qué hace falta antes de llegar a cualquiera de estas pantallas, y cuánto cuesta cada paso, está en cómo publicar un libro.