Qué es
Blurb es una imprenta bajo demanda que fabrica el ejemplar cuando alguien lo compra y que, además de imprimir, se encarga de venderlo. En marcha desde 2006, imprime libros de fotos, libros de tapa blanda y tapa dura, revistas, cuadernos y láminas, y pone a la venta lo que fabrica por tres vías distintas: su propia librería, Amazon y la red de distribución de Ingram.
De las tres cosas que se llaman «plataforma» en esta sección, Blurb es una imprenta bajo demanda con distribución incorporada, no una tienda ni un distribuidor digital. La diferencia se nota en qué se paga: aquí el dinero no sale de un porcentaje sobre el precio de venta, sino del coste de fabricar cada ejemplar, y ese coste se paga aunque el libro no llegue nunca a una tienda. Blurb no selecciona originales, no corrige, no maqueta y no paga adelantos.
Lo que ya no hace conviene saberlo antes de abrir cuenta: Blurb dejó de crear, convertir y distribuir ebooks. Los que estaban publicados siguen a la venta y siguen generando ingresos, pero no se pueden modificar ni se pueden hacer nuevos, así que esta plataforma es hoy un asunto exclusivamente de papel.
Cómo se publica
Publicar en Blurb son una cuenta gratuita, un archivo maquetado y una pantalla de precios. El archivo puede llegar por cuatro caminos, todos suyos y todos sin coste: BookWright, su programa de maquetación; el complemento para Adobe InDesign; el módulo de libro de Lightroom Classic; y el cargador de PDF, que es la vía natural para quien ya tiene el libro maquetado en otro programa.
Los libros de texto —los que Blurb llama trade books— vienen en tres tamaños, 13×20, 15×23 y 20×25 cm, y admiten entre 24 y 480 páginas, con tres papeles: blanco y negro de 75 g/m², color económico de 105 g/m² y color estándar de 105 g/m², los tres sin estucar. Blurb sitúa el de blanco y negro como el indicado para novela y recomienda el color estándar para la mayoría de los libros de este formato, sobre todo los que mezclan texto e imagen.
El ISBN es obligatorio en estos formatos y Blurb lo pone gratis, pero con una condición que decide muchas cosas: el ISBN gratuito queda registrado a nombre de Blurb como editor, no se puede transferir y no se puede quitar de la cubierta. El contenido sigue siendo del autor, y quien quiera figurar como editor tiene que aportar su propio ISBN, que se elige en el mismo asistente de subida. La comparación con el caso equivalente de Amazon está en puedo usar el ISBN gratis de Amazon.
Poner el libro a la venta es un formulario aparte, con el botón «Sell My Book»: se rellenan los datos del libro, se elige el canal —librería de Blurb, Amazon o red de Ingram— y se fija el precio de catálogo, del que sale el beneficio por ejemplar. Si el canal es Ingram hay un campo más, el descuento mayorista, que es lo que se lleva la tienda; Blurb avisa de que algunos minoristas sólo aceptan libros con un 55 %, así que ése es el número que da la distribución más ancha. Después el libro entra en el catálogo de Ingram en unos días hábiles y puede tardar hasta dos semanas en aparecer en Amazon. Blurb recomienda pedir un ejemplar impreso y revisarlo antes de activar cualquier canal, que es el mismo consejo que da esta publicación en dónde imprimo mi libro.
Qué cuesta y qué se cobra
En Blurb no hay cuota de alta, ni de distribución, ni comisión por publicar: lo que se paga es la fabricación de cada ejemplar, y la tarifa tiene dos números por formato, un precio base y un precio por página adicional. Éstos son los del tamaño 15×23 cm, el más parecido a una novela española corriente:
| Papel | Tapa blanda | Tapa dura impresa | Página adicional |
|---|---|---|---|
| Blanco y negro, 75 g/m² | 4,57 € | 18,34 € | 0,04 € |
| Color económico, 105 g/m² | 5,72 € | 13,75 € | 0,05 € |
| Color estándar, 105 g/m² | 9,16 € | 20,63 € | 0,17 € |
El precio por página es lo que decide la factura de una novela. Blurb publica el precio base de cada formato y el de cada página adicional, pero no cuántas páginas cubre el primero, así que la cifra final la da su calculadora; el orden de magnitud, en cambio, se ve a simple vista. Contando desde el mínimo de 24 páginas del formato, las de una novela de 300 suman unos 11 € en blanco y negro y más de 45 € en color estándar, por encima del precio base, y a eso hay que añadirle el envío y el IVA, que Blurb calcula sobre el total del pedido. El mismo ejemplar de 300 páginas en tinta negra le cuesta a Amazon 4,35 € completos, según la cuenta de impresión bajo demanda: la página sale aquí a 0,04 € y allí a 0,012 € a partir de la 110.
Hay descuentos por volumen, y son la respuesta de la plataforma a ese problema: un 10 % a partir de 10 ejemplares, un 20 % a partir de 20 y un 25 % a partir de 50, aplicados solos sobre el pedido y en un envío único. Para 100 o más, Blurb pasa el encargo a su equipo de grandes tiradas y ahí entra el offset, que es otra cuenta; la comparación entre las dos está en cuánto cuesta imprimir 100 libros.
Lo que se cobra depende del canal, y son tres repartos distintos. En la librería de Blurb, el autor añade al coste de impresión el beneficio que quiera y se queda el 100 % de esa diferencia. En Amazon el trato sólo existe para libros de fotos, sólo en amazon.com y con una comisión de 1,35 dólares por ejemplar más el 15 % del precio de catálogo. En la red de Ingram lo que se resta es el descuento mayorista que eligió el autor, y el precio final lo pone cada tienda: Blurb avisa de que el precio de catálogo es una recomendación y de que el minorista puede vender por encima o por debajo.
El cobro llega una vez al mes y, en euros, sólo por PayPal, cuando lo acumulado pasa de 17,50 € —hay 1 € de comisión por pago— y con plazos muy distintos según de dónde venga la venta: las de la librería propia cierran el mes en que se envía el pedido, y las de Ingram se quedan en pendiente unos 90 días antes de cobrarse. Quien planifique ingresos con esta plataforma cuenta un trimestre, no un mes.
Cuándo conviene
Blurb conviene cuando el libro es el objeto y no sólo el texto. Un libro de fotografía, un catálogo de una exposición, un recetario, un porfolio, un libro infantil ilustrado: en todos ellos el papel, la encuadernación y la fidelidad del color valen lo que cuestan, y ahí la tarifa deja de parecer cara porque no hay una alternativa barata que haga lo mismo. Es también el terreno para el que están hechas sus herramientas.
Conviene además para tiradas cortas con destino: cincuenta ejemplares para una presentación, veinte para una feria, diez para mandar a periodistas. El descuento por volumen del 20 % o el 25 % y el envío único convierten ese encargo en algo previsible, sin almacén y sin tirada que amortizar. Y la mayoría de los productos que se envían dentro de la Unión Europea se imprimen allí, así que no pagan aduanas; la excepción que Blurb nombra son los libros planos y los de tapa blanda o dura hechos con BookSmart, su herramienta antigua, que salen de Estados Unidos y sí pueden llevar aranceles. Cuándo compensa esto frente a imprimir de golpe está en es mejor tirada o impresión bajo demanda.
Y conviene a quien ya tiene público propio. Vender desde la librería de Blurb, con el enlace puesto en una web o en un boletín, es el único canal de los tres en el que el autor se queda el 100 % del margen que fija; cuanto más directa sea la relación con quien compra, mejor sale la cuenta.
Cuándo no conviene
Blurb no es el sitio para una novela de texto que aspire a venderse por unidades sueltas, y el motivo es aritmético: sólo las páginas de un libro de 300 se van a unos 11 € antes de que nadie gane nada, de modo que el precio al público tendría que subir muy por encima de lo que se paga por una novela de autor desconocido. La misma edición en Amazon KDP se imprime por 4,35 € el ejemplar. Cómo se hace esa cuenta, con margen y precio, está en poner precio a un libro.
Tampoco conviene a quien esté pensando en Amazon.es. El programa directo de Blurb con Amazon vale sólo para libros de fotos y sólo para amazon.com: Blurb lo dice con esas palabras, que los libros dados de alta por esa vía no aparecen en las webs nacionales como amazon.de o amazon.fr. Los libros de tapa blanda y dura llegan a Amazon por la red de Ingram, y ahí Blurb sólo garantiza el catálogo mayorista: que una tienda nacional los liste es posible, no seguro.
No conviene, tercero, a quien quiera que su libro esté en las mesas de las librerías. Los libros distribuidos por esta vía van sin derecho de devolución, y una librería no arriesga un pedido de ejemplares que no puede devolver si no se venden; lo que queda es el pedido especial, que existe pero no llena una mesa. La vía realista para eso está en cómo entro en una librería.
Y no conviene a quien necesite editar bajo su propio sello sin pagar por ello, porque el ISBN gratuito de Blurb lo deja como editor de registro y no se transfiere, ni a quien busque una edición digital, que aquí ya no existe. Qué hace falta antes de llegar a cualquiera de estas pantallas, y cuánto cuesta cada paso, está en cómo publicar un libro.