Qué comprueba esta lista y para quién
Esta lista recoge lo que tiene que estar hecho para que un libro pueda ponerse a la venta en España sin dejarse nada por detrás: el texto cerrado, los archivos listos para imprenta o para tienda, los dos trámites que llevan número y la ficha con la que el libro se va a encontrar. Son veinte comprobaciones, y las que se pueden saltar —porque el libro sea sólo digital o porque no lleve ISBN— van dichas donde toca, con el motivo al lado.
Está pensada para quien autopublica, que es quien tiene que ejecutar los veinte puntos y no sólo aprobarlos. Quien publica con una editorial encontrará aquí el mapa de lo que la editorial está haciendo por su cuenta, que sirve para preguntar a tiempo por lo que falta; qué asume cada vía está en cómo publicar un libro.
Cómo está ordenada: por lo que cuesta deshacer cada punto, no por el calendario
El orden de esta lista no es el del proceso, que ya está en las guías, sino el de la reversibilidad: primero lo que después no se puede tocar sin pagar dos veces, al final lo que se rehace en diez minutos con el libro ya en la tienda. Ordenar así una lista de comprobación cambia lo que se hace con ella, porque convierte «me falta un punto» en dos preguntas distintas según cuál sea.
Los veinte puntos caen en tres niveles, y saber en cuál está lo que falta es lo que decide si hay que parar la publicación o no:
| Nivel | Qué implica cambiarlo después | Qué puntos son |
|---|---|---|
| Se cambia solo | Se edita la ficha en la tienda o en el distribuidor y ya está | Sinopsis, materia, palabras clave, precio, fecha |
| Obliga a rehacer el archivo | El libro se corrige y se vuelve a subir; los ejemplares impresos se quedan como están | Erratas, portada, maquetación, página de créditos |
| Obliga a una edición nueva | ISBN nuevo, número de depósito legal nuevo y todo el trámite otra vez | El título, la lengua, el editor y los cambios de fondo en el texto |
La frontera entre el segundo nivel y el tercero es la que más dinero cuesta, y el criterio no lo pone la ley sino el comprador: si alguien que ya tiene el libro estaría comprando otra cosa, es una edición nueva y arrastra número nuevo. Corregir erratas no lo es; añadir tres capítulos, sí. La tabla completa de qué obliga a un ISBN nuevo y qué no está en su guía.
La lista, punto por punto
Los veinte puntos van agrupados en los cuatro bloques en que se ejecutan, con su nivel de reversibilidad al lado. La columna de la derecha es la que hay que mirar cuando algo se ha quedado sin hacer y ya no da tiempo: dice si el punto puede esperar a después de publicar o si publicar sin él sale más caro que retrasarlo.
| # | Bloque | Comprobación | Si falta y ya está publicado |
|---|---|---|---|
| 1 | El texto | El manuscrito está cerrado: ninguna reescritura pendiente | Edición nueva |
| 2 | El texto | Una lectura ajena hecha, y decidido qué se acepta de ella | Edición nueva |
| 3 | El texto | Corrección de estilo, si se contrata, antes de la otra | Edición nueva |
| 4 | El texto | Corrección ortotipográfica: la última pasada sobre el texto | Se rehace el archivo |
| 5 | El texto | Título y subtítulo definitivos | Edición nueva |
| 6 | Los archivos | Maquetación cerrada, con el tamaño de página final | Se rehace el archivo |
| 7 | Los archivos | Página de créditos completa | Se rehace el archivo |
| 8 | Los archivos | Galeradas leídas ya maquetadas | Se rehace el archivo |
| 9 | Los archivos | Portada con el lomo calculado sobre el número final de páginas | Se rehace el archivo |
| 10 | Los archivos | Prueba impresa aprobada antes de la tirada | Se rehace el archivo |
| 11 | Los archivos | EPUB validado, si también hay edición digital | Se rehace el archivo |
| 12 | Los trámites | Un ISBN por cada formato que se ponga a la venta | Edición nueva |
| 13 | Los trámites | Depósito legal solicitado antes de terminar la impresión | Incumplimiento |
| 14 | Los trámites | El número impreso en la misma hoja que el ISBN | Se rehace el archivo |
| 15 | Los trámites | Los ejemplares del depósito entregados en la comunidad | Se entrega tarde |
| 16 | Los trámites | Los permisos de lo que no es tuyo —imágenes, citas largas, tipografías— por escrito | Se rehace el archivo |
| 17 | La ficha | Sinopsis escrita para la tienda, no para la solapa | Se cambia solo |
| 18 | La ficha | Metadatos: materia, palabras clave y nombre de autor tal como se va a buscar | Se cambia solo |
| 19 | La ficha | Precio decidido y consignado en el ejemplar | Se cambia solo |
| 20 | La ficha | Fecha, canal de venta y el primer aviso preparado | Se cambia solo |
Dos avisos sobre cómo leer la columna de la derecha. El primero: «se rehace el archivo» no significa lo mismo en bajo demanda que en tirada. En bajo demanda es subir un PDF nuevo y cuesta el tiempo de hacerlo; con quinientos ejemplares en un almacén, es reimprimirlos o convivir con el fallo. El segundo: el punto 13 no dice «edición nueva» sino «incumplimiento», y no es una gradación de lo mismo. Los demás puntos son decisiones del editor; ése es una obligación con plazo.
Los cinco puntos del texto se cierran antes de maquetar, y en ese orden
El texto tiene que estar terminado antes de que nadie lo maquete, y la razón es económica antes que editorial: cada cambio posterior obliga a rehacer la composición de las páginas afectadas y de las que se corran detrás. Corregir un libro después de maquetado se paga dos veces, una al corrector y otra al maquetador.
El orden interno de estos cinco puntos importa por lo mismo. La corrección de estilo va antes de la ortotipográfica porque toca frases enteras, y hacerla después obligaría a repasar otra vez la ortotipografía de todo lo que ha cambiado. La lectura ajena va antes de las dos, porque es la que puede mandar reescribir un capítulo. Y el título va aquí, con el texto, y no en la ficha comercial, aunque parezca cosa de la ficha: cambiarlo después de publicar obliga a un ISBN nuevo, así que pertenece al bloque de lo irreversible.
Los archivos se cierran de dentro afuera, porque el interior manda sobre la portada
El interior se cierra antes que la cubierta, y el motivo es una dependencia que sorprende a quien publica por primera vez: el ancho del lomo sale del número de páginas y del papel exacto, así que no existe hasta que la maquetación está terminada y la imprenta ha dicho con qué papel va a trabajar. Una portada diseñada antes de eso hay que rehacerla.
De ahí sale el orden de los seis puntos de este bloque: maquetación, página de créditos, galeradas, portada, prueba impresa y —si hay edición digital— el EPUB validado con EPUBCheck, el validador del W3C, que es gratuito y dice si el archivo va a dar problemas antes de que lo rechace la tienda. Las condiciones técnicas —sangre, márgenes, perfil de color— no son universales: las publica cada imprenta o cada plataforma, y se piden antes de cerrar el archivo en vez de darlas por sabidas.
La prueba impresa es el punto que más se salta y el que más barato sale. Un ejemplar de muestra cuesta lo que cuesta fabricar uno, y es lo único que enseña el color real, los márgenes reales y el lomo real; el resto de la cadena se ve en pantalla, que es justo donde no se ven esos tres fallos.
Los trámites tienen el único plazo legal de toda la lista
El depósito legal es el único punto de esta lista que no admite «lo hago después», porque la Ley 23/2011 dice cuándo se pide: el número se solicita antes de que finalice la producción o impresión del documento, y tiene que figurar impreso en la misma hoja que el ISBN, normalmente el reverso de la portada. Pedirlo después no arregla el ejemplar que ya salió de la imprenta sin él, porque lo que la ley pide no es el trámite sino el número dentro del libro.
El plazo aprieta sólo en el papel, y conviene saberlo antes de angustiarse: un libro que se publica únicamente en línea no lleva número de depósito legal en España, aunque la ley lo someta a depósito, y de eso se encargan los centros de conservación capturando la web. El detalle está en ¿hay depósito legal para ebooks?.
El ISBN no tiene plazo pero sí tiene cuenta, y es la partida que más sube sin avisar: cada formato a la venta lleva el suyo, a 45 € con IVA en la tarifa de autor/editor de la Agencia española. Tapa blanda y ebook son dos números; añadir tapa dura y audiolibro, cuatro. Lo mismo pasa con el depósito legal, que por la misma ley lleva número propio en cada edición paralela en distinto soporte tangible. Lo que no genera número nuevo es reimprimir sin tocar nada.
El punto 16, los permisos, es el que menos parece un trámite y el que peor envejece. Una fotografía de internet en la portada, una cita larga de otro autor o una tipografía sin licencia comercial no dan problema el día de la publicación: lo dan cuando el libro empieza a venderse, que es cuando alguien se entera. El permiso se consigue antes y por escrito, y si no llega, se sustituye el material.
La ficha comercial es lo único de la lista que se rehace entero después
Los cuatro puntos de la ficha —sinopsis, metadatos, precio y fecha— se cambian en cualquier momento sin tocar el libro ni pedir ningún número, y por eso van al final de la lista. Eso no los hace menores: son los que deciden si alguien llega al libro, mientras que los dieciséis anteriores deciden qué encuentra cuando llega.
El precio es el caso que más confusión genera, porque en España es un precio fijo y suena a inmutable. La ley obliga a fijarlo y a que figure en el ejemplar, pero no impide cambiarlo: el editor puede sustituirlo cuando quiera, y el nuevo obliga a todo el canal desde ese momento. Lo que cuesta trabajo es el «figura en el ejemplar» de la edición ya impresa, no la decisión.
Los metadatos son el punto que más rinde por minuto invertido y el que más se despacha a ojo. La materia va en el esquema Thema, que es obligatorio para registrar un libro en la Agencia del ISBN desde 2020; las palabras clave se escriben como busca un lector y no como describiría el libro su autor; y el nombre de autor tiene que escribirse igual en todos los sitios donde aparezca, o el catálogo tratará como dos personas a la misma. Qué es cada campo y para qué sirve está en metadatos.
Qué no cubre esta lista
Esta lista termina donde el libro está a la venta, así que deja fuera cuatro cosas que empiezan justo ahí o mucho antes, y ninguna es menor.
Escribir el libro y elegir la vía. La lista da por hecho que hay original terminado y que ya está decidido si se autopublica, se firma con una editorial o se coedita. Esa decisión, que es la que más consecuencias tiene, está en cómo publicar un libro.
La promoción más allá del primer día. El punto 20 sólo pide tener preparado el aviso inicial: a quién se le dice que el libro existe cuando existe. Todo lo demás —el plan, el presupuesto, los medios— es un trabajo aparte y está en promocionar un libro.
Lo que cuesta cada punto. Esta lista dice qué falta, no cuánto vale. El desglose por partidas y por extensión está en la calculadora de costes, y lo que hay que vender para recuperarlo, en la calculadora de regalías.
La parte fiscal y contable de vender ejemplares, que depende de la situación de cada uno y del volumen, y que ninguna lista general puede resolver sin inventarse el caso. Es la única pieza del proceso en la que este sitio recomienda preguntar a un profesional en vez de leer una página.