Qué es
StreetLib es un distribuidor digital, y no una tienda: no tiene escaparate propio donde el lector vaya a comprar, sino que coge una ficha y la coloca en los escaparates ajenos. La empresa es de origen italiano —nació en Milán y opera desde 2006— y de las tres cosas que se llaman «plataforma» en esta sección es la que está en medio, ni tienda como Amazon KDP ni imprenta como Podiprint.
Los treinta y tres socios que nombra en su página de distribución explican mejor que ninguna otra cosa para qué sirve. Están las tiendas grandes —Amazon, Apple Books, Google Play, Kobo y Barnes & Noble—, un bloque italiano y alemán que delata su origen —La Feltrinelli, Mondadori, IBS, Thalia, Hugendubel, Osiander, Mayersche, Libreka y Tolino—, los servicios de suscripción —Storytel, Nextory, Skoobe, Perlego, Everand, BookBeat, YouScribe, Spotify y Dreame— y los catálogos de bibliotecas —OverDrive, BorrowBox, DeMarque y Legible—, además de Libro.fm, Voxa y su propia StreetLib Store.
Y están los tres nombres por los que esta ficha le interesa a quien publica en español: Casa del Libro, 24symbols y Odilo. Son los canales de mercado español de la lista, y ninguno de los tres figura entre los catorce destinos de Draft2Digital, el otro distribuidor con ficha en esta sección, cuya lista no incluye ninguna tienda española ni hispanoamericana. Ahí está, y no en el porcentaje, la diferencia entre los dos.
Lo que reparte son ebooks y audiolibros. El papel queda fuera de los planes de autor: la casa declara que la impresión bajo demanda sólo está disponible para clientes Enterprise, y con la distribución en papel gestionada a través de Amazon. Tampoco selecciona originales, ni corrige, ni paga adelantos: eso es trabajo de una editorial, y la diferencia está en editorial tradicional.
Cómo se publica
Se paga primero y se sube después, que es justo al revés de lo que hacen las tiendas grandes. En Apple Books, Kobo o Google Play abrir cuenta no cuesta nada y la casa cobra sólo cuando hay una venta; aquí el acceso al panel es de pago desde el primer día, así que la decisión de publicar en StreetLib se toma antes de saber si el libro vende.
El fichero del libro, los metadatos y el precio se rellenan en el mismo panel, y el ISBN admite las dos vías: se teclea el propio si se tiene, y si no, StreetLib facilita uno gratuito para el ebook. Lo que conviene llevar hecho es el EPUB, que es el formato con el que trabajan estas tiendas; cómo se llega hasta él desde un Word está en cómo convierto mi Word en EPUB.
El reparto se decide tienda por tienda y se cambia cuando se quiera: la casa responde expresamente que las tiendas se activan y se desactivan desde la cuenta, y recomienda revisar la lista para no solapar con los escaparates que el autor ya atiende por su cuenta. Después toca esperar, y el plazo no está cerrado: entre unos días y unas semanas según la tienda, porque cada una procesa y aprueba a su ritmo.
Qué cuesta y qué se cobra
Publicar en StreetLib cuesta 99 dólares al año o 299 una sola vez, y los dos planes dan lo mismo: distribución digital global, hasta 100 títulos, ebook y audiolibro, y el 85 % del ingreso neto. La diferencia entre ellos es sólo aritmética —el pago único sale a cuenta a partir del cuarto año— y por encima está el plan Enterprise, con tarifa a medida, títulos ilimitados, carga masiva por XLS u ONIX y el papel, que en los otros dos no entra. A eso se suma lo que cuesta dejar el libro listo antes de subirlo —corrección, maquetación y portada, entre 900 y 2.400 € en una novela de extensión media, según la horquilla de oficio que maneja esta publicación—.
«El 85 % del ingreso neto» es la cifra que hay que leer despacio, porque neto aquí significa lo que queda después de que la tienda se lleve su parte. La propia casa lo define así, y de ahí sale toda la tabla: en una tienda de modelo agencia, que retiene el 30 % del precio de portada, al autor le llegan 59,5 puntos de cada cien. Esto es lo que declara pagar StreetLib según el modelo de cada canal:
| Canal | Al autor | Nota |
|---|---|---|
| Tiendas de modelo agencia | 59,5 % | La tienda retiene el 30 % y StreetLib paga el 85 % del resto |
| Google Play Libros | 60 % | Modelo mayorista: Google retiene el 30 % del precio de lista |
| Kobo fuera del Espacio Económico Europeo | 42,5 % | Allí Kobo retiene el 50 % |
| Amazon en España, de 2,99 a 9,99 € | 50 % menos comisión | Misma banda que en Alemania, Austria, Suiza, Luxemburgo, Liechtenstein y Andorra |
| Amazon en el resto de Europa, EE. UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda, de 2,99 a 9,99 € | 60 % menos comisión | |
| Amazon en Hispanoamérica, de 2,99 a 9,99 € | 25 % menos comisión | Sin descontar gastos de entrega |
| Amazon fuera de esa horquilla | 35 % menos comisión | También los libros de dominio público |
Ese 59,5 % es el peaje de la intermediación, y se ve entero comparándolo con la misma tienda por la vía directa: a quien sube el libro con su propia cuenta, Apple Books y Google Play le pagan el 70 % del precio de lista sea cual sea el precio, y Kobo el 70 % desde 1,99 €. La regalía de un intermediario se resta antes que la del autor, así que la comparación honrada no es contra no publicar, sino contra abrir cuenta uno mismo en las tiendas grandes. Cuándo compensa ese peaje está en necesito un distribuidor.
Y hay un coste que no aparece en ninguna tabla: la cuota se paga vendiendo o sin vender. Un ebook de 4,99 dólares en una tienda de agencia deja unos 2,97 al autor, así que hacen falta unas 34 ventas al año sólo para cubrir los 99 dólares del plan anual —sin descontar el IVA, que se resta antes de calcular la regalía—. Con un solo título eso no es un detalle: es la primera cuenta que hay que hacer. Cómo se elige el precio que alimenta todo esto está en poner precio a un libro, y por qué en España no se puede cambiar a capricho, en precio fijo.
Cuándo conviene
StreetLib conviene sobre todo por los tres canales de mercado español de su lista. Casa del Libro, 24symbols y Odilo se marcan aquí con la misma casilla que Apple Books, sin trámite aparte y sin contrato aparte. Para quien publica en español por la vía de la autoedición, eso pesa más que los diez puntos de regalía que cuesta el intermediario, porque en esos tres escaparates la comparación no es entre el 59,5 % y el 70 %: es entre estar y no estar.
Conviene también a quien publica desde Hispanoamérica y quiere estar en Google Play. Google sólo admite cuenta de vendedor en España, México y Argentina —y en Argentina sólo para ebooks—, de modo que un autor colombiano, chileno o peruano que quiera vender ahí por su cuenta no puede: llega por un distribuidor o no llega. Las condiciones completas están en Google Play Libros.
Y conviene para el audiolibro, que es donde la lista se vuelve difícil de replicar. Spotify, Storytel, Nextory, BookBeat y Libro.fm entran por el mismo panel y con el mismo alta, sin contrato aparte con cada uno; montar eso por separado es un trabajo que no compensa con un solo título. La ruta entera de una edición sonora está en cómo publico un audiolibro. Nada de esto ata: la casa declara que no es exclusiva, aunque avisa de que Kindle Unlimited sí lo es y que quien esté en KDP Select debe mirar sus condiciones antes de repartir el libro. Esa combinación, con sus trampas, está en puedo publicar el mismo libro en varias plataformas.
Cuándo no conviene
StreetLib no compensa a quien tiene un solo título y lo vende sobre todo en Amazon España, y el número lo dice solo: la banda alta de Amazon paga aquí el 50 % del precio, y de ahí todavía sale la comisión de la casa, así que con el 85 % sobre neto quedan unos 42,5 puntos. El mismo libro con cuenta propia de Amazon KDP cobra el 70 % del precio sin IVA. Son más de veinticinco puntos de diferencia por una tienda a la que cualquiera puede entrar gratis y por su cuenta.
Las horquillas tampoco coinciden, y ahí hay una trampa fácil de pasar por alto. El escalón bueno de Amazon vía StreetLib va de 2,99 a 9,99 €; el de una cuenta propia de KDP en España va de 2,69 a 12,99 €. Un ebook de 10,99 € cobra el 70 % yendo directo y cae al 35 % —menos comisión— llegando por aquí: el mismo precio, la misma tienda y la mitad de la regalía, sólo por la puerta que se elige para entrar.
Y no conviene para el papel, sencillamente porque no lo hace: la impresión bajo demanda está reservada al plan Enterprise y se gestiona a través de Amazon. Para un autor con un libro en papel, las alternativas están en Podiprint, en IngramSpark y en distribución de libros. Quien sí llegue a Enterprise debe contar tres restas sobre el precio sin IVA: la comisión de venta del canal, entre el 45 % y el 51 %; la comisión de distribución de StreetLib, que parte del 10 %; y el coste de fabricar el ejemplar. Qué hace falta antes de llegar a cualquiera de estas pantallas, y cuánto cuesta cada paso, está en cómo publicar un libro.